viernes, 4 de junio de 2021

Noelia Vera, de Podemos, se compra un chalet con pista de tenis y piscina

La número 2 del Ministerio de Igualdad ha adquirido una casa unifamiliar siguiendo el ejemplo de su jefa, Irene Montero

Noelia Vera en una imagen de archivo L. PIERGIOVANIEFE
El Ministerio de Igualdad va camino de conseguir su objetivo, al menos en lo que al mercado inmobiliario y comodidades de sus miembras se refiere. Después de que Irene Montero y Pablo Iglesias adquirieran el polémico chalet que tantas veces les han reprochado, ahora las críticas se centran en Noelia Vera.
La política, de 35 años, número dos del ministerio de Montero, ha adquirido un chalet de 166 metros cuadrados, con piscina, pista de tenis y frontón, situado en la localidad de Fresnedillas. Según ha publicado Okdiario en exclusiva, la casa la ha comprado a medias con otra persona y tiene un valor superior a los 300.000 euros. Vera, que tiene un sueldo anual de más de cien mil euros, posee además cuatro propiedades en El Puerto de Santa María y un terreno en Murcia, todo ello heredado.
Noelia Vera vivirá en el citado chalet junto a su familia. Es madre de Abi, una niña que nació el 17 de marzo del año pasado, dos días después de que comenzara el confinamiento en España. Según desveló hace poco en redes sociales, la primera persona que cogió a su hija en brazos después del confinamiento fue Pablo Iglesias, "su tío", como lo define la política.
Aunque mantiene a su pareja en un segundo plano, sí que ha publicado alguna fotografía de él en redes sociales, donde le llama "compañero de viaje".
https://www.elmundo.es/loc/famosos/2021/06/02/60b7840dfc6c83fb488b45e1.html?cid=SIN12201&_ga=2.147543095.1257575434.1622528161-1473250704.1598210438

jueves, 3 de junio de 2021

La denuncia del machismo y la discriminación de género como obra de arte

La joven cubana Alejandra Glez, invitada a PHotoEspaña, desnuda en su obra la lacra del patriarcado

‘Mar de Fondo’ (2018), una fotografía de Alejandra Glez.
Hace tres o cuatro años la joven cubana Alejandra Glez (La Habana, 1996) se fue a trabajar un tiempo a Lima. Tenía 20 años y su carrera como fotógrafa apenas despegaba, pero los meses que pasó en la residencia artística Fugaz del Callao dejaron en ella una profunda huella. En Lima conoció todo tipo de gente marginal, pero le impacto especialmente la historia de una mujer que vivía en la calle, estaba enganchada a las drogas y se prostituía para sobrevivir. Poco a poco fueron conociéndose. Le contó que tenía hijos y que había salido de un hogar de la clase alta peruana. “Cuando su marido llegaba borracho la golpeaba brutalmente, y en medio de una paliza un día ella cogió un cuchillo y lo mató. Fue a la cárcel, perdió a sus hijos y nunca más salió de ese agujero negro”. Alejandra pasó tiempo a su lado en las calles, se ganó su confianza y finalmente la convirtió en modelo de una de sus obras. En ¿Asesina? (2018), ella aparece desnuda, con un puñal sobre el pecho y todo el horror vivido reflejado en el rostro. “La sociedad la condenó, para todos ella era simplemente una criminal y una drogadicta. Pero ¿era una asesina, o una persona que lucho por su vida? Si no mata, la hubieran matado. Con mi trabajo trato de crear conciencia, que se conozca la historia auténtica que hay detrás.”

‘Asesina’ (2018), una fotografía de Alejandra Glez.
En 2017, en Madrid Alejandra conoció a Carmen, una mujer con síndrome de Diógenes que vivía con sus gatos y reciclaba los objetos que recolectaba en la calle y también hacía lámparas. “Ella le iba dando luz a la basura, algo muy interesante, me encantó y quise trabajar con ella”. Para Alejandra, el cuerpo desnudo de la mujer es reivindicativo y fundamental en su obra, que considera feminista. Cuando le propuso a Carmen posar para uno de sus retratos, dijo que no. Le contó que tenía pánico a la desnudez por una mala experiencia en la escuela. “Ella era tímida y nunca quería cambiarse delante de sus compañeras, hasta que un día en el polideportivo una profesora la desnudó delante del resto de las niñas. Con aquel trauma se quedó, hasta el extremo de que no se desvestía ni para tener sexo”. Fue un trabajo de meses, pero finalmente Carmen se abrió e hicieron varias sesiones de fotos. “La realización de la obra fue casi un proceso de rehabilitación psicológica”.
Carmen y ¿Asesina? son solo dos fotografías, pero para llegar a hacerlas y atrapar la historia profunda de sus protagonistas Alejandra pasó meses interactuando con sus modelos, que casi siempre son víctimas. “Intento todo el tiempo conectar con otras mujeres de otras sociedades para que me cuenten sus verdades y sientan que a través de mí pueden liberar cosas”, asegura, confirmando que su obra es una especie de exorcismo personal y de auto terapia.

Carmen’ (2017), una fotografía de Alejandra Glez.
Machismo. Patriarcado. Abuso sexual. Discriminación de género. Son lacras que le revuelven las tripas y que, de un modo u otro, su obra denuncia. Alejandra sufrió en carne propia la separación de sus padres. Su padre era “el gran padre”, hasta que les abandonó y no quiso saber nada más de la familia. “Fue una figura paternal ausente, pero también presente de una forma negativa: condicionó en mí una imagen del hombre como traicionero, como la persona a la que amas y que de momento te puede hacer daño”. Cuando era adolescente fue violada, pero ella no supo hasta tiempo después que aquello fue una violación. “Era un chico con el que yo había tenido relaciones antes, pero ese día le dije que no. Como nos habíamos besado, él interpretó que sí. Lloré, grité y acabé sangrando, hasta que me dejó, y cuando salió del cuarto le dijo a sus amigos que yo era una estrecha y una lesbiana”. Cuenta Alejandra que hasta tiempo después no fue consciente de lo que le había pasado. “Cuando empecé a estudiar e indagar en el tema, me di cuenta de que me habían violado. Estuve más de un año sin poder tener relaciones con un hombre, con miedo a mi propio cuerpo”.
Las mujeres con las que interactúa en su obra en cierto modo son un reflejo de sí misma. “Trabajo con sentimientos propios, todo el proceso creativo parte de mis vivencias como mujer y como yo me siento reflejada en la sociedad. Cuba es un país que institucionalmente no es machista. Las mujeres tienen los mismos derechos y están protegidas por ley, pero a nivel cultural hay mucho machismo, somos agredidas constantemente cuando caminamos por la calle”. Explica que ella nunca usa sujetador, no le gusta, y eso en Cuba es mal visto, casi una “provocación”. “Tú caminas por la calle y los hombres te gritan donde te van a echar el semen, te tocan el pelo, te dicen lo linda o lo fea que tú estás. Hay una serie de elementos culturales que siguen perturbando a la figura femenina. Entonces con el desnudo en la fotografía lo que trato es de normalizar el cuerpo de la mujer, no de provocar escándalo”.

Autorretrato de la serie ‘La vida es inmortal cuando se acaba’ (2020), de Alejandra Glez.
A partir de la experiencia de la violación Alejandra comenzó a sufrir violentos ataques de ansiedad y de pánico, que reflejó en la serie La vida es inmortal cuando se acaba (2020), que es además un homenaje a la artista también cubana Ana Mendieta (La Habana, 1948, Nueva York, 1985), una de sus grandes influencias. Pese a que tiene solo 24 años, su obra es poderosa y ha llamado la atención de críticos y galeristas. La Galería Aurora Vigil-Escalera, su representante en España, presentó su trabajo al Premio de Fotografía Joven Fundación Enaire en la Feria JUSTMAD. Ganó su cuarta edición, y fue invitada a participar en la inauguración de PHotoEspaña el próximo 2 de junio en el Botánico. Allí presentará la serie Liliths, tres obras feministas que beben de la tradición hebraica de la primera mujer que habitó el paraíso, antes que Eva. Así lo recrea ella, con acento cubano: “Supuestamente Lilith y Adán habían sido creados del mismo polvo, pero Adán no le permitía que tuviera sus mismas condiciones de vida. Ella no podía decidir, no podía escoger, no podía ponerse encima de él en el sexo, y Lilith le pregunta ¿Por qué, si hemos sido creados del mismo polvo? Lilith tenía que ser sumisa al hombre, y como no acepta estas condiciones y abandona el paraíso, Dios la castiga y la convierte en la mujer fatal, en la madre de los diablos, en la serpiente, todo por ser una mujer que lo único que quiere es que se escuche su voz dentro de un patriarcado”.
Dice Alejandra que con esta obra intenta “representar a las Liliths contemporáneas a su vida”, que han tenido que hacer un gran esfuerzo para ser respetadas. El 4 de junio, su galería presentará una retrospectiva de su obra que incluye fotografías, instalaciones, performance y videoarte, comisariada por Semíramis González, que incluye Mar de fondo (2018), una pieza monumental que ha marcado su carrera, inspirada en la cantidad de mujeres que muere cada año por violencia doméstica, feminicidios o la trata de personas.
Mauricio Vicent
La Habana -
https://elpais.com/cultura/2021-05-31/la-denuncia-del-machismo-y-la-discriminacion-de-genero-como-obra-de-arte.html

miércoles, 2 de junio de 2021

Adolescentes y porno: Criterios para detectar una conducta sexual compulsiva

El psicólogo especializado en adicción a la pornografía Alejandro Villena ha analizado en la Universidad Villanueva este problema social, una realidad a la que acceden los jóvenes a partir de entre 9 y 11 años

Los menores acceden a la pornografía entre los 9 y los 11 años de media
«La pornografía se ha vuelto el educador de la sexualidad de muchos adolescentes». Esta afirmación está sustentada por numerosos estudios y datos: los menores acceden a la pornografía entre los 9 y los 11 años de media, entre el 80% y 90% de los jóvenes han visto alguna vez porno y esto ha generado una sociedad hipersexualizada. Entre un 3% y un 8% de las personas desarrollan problemas derivados de esta adicción. Lo ha recordado el psicólogo Alejandro Villena en la jornada ¿Cómo abordar la adicción a la pornografía?, organizada por la Universidad Villanueva dentro del ciclo Jornadas de Educación y Psicología 2021. Un 86,9% de los hombres y un 54,8% de las mujeres consumen estos contenidos Pese a ello, como explicó la directora del Grado en Psicología de la Universidad Villanueva Teresa Artola en la introducción de la Jornada, «se trata de un tema de gran impacto en la sociedad, pero un poco tabú, del que apenas se habla».
Conducta Sexual Compulsiva

Villena es psicólogo general sanitario y colabora como asesor con la Asociación Dale Una Vuelta, que ofrece asistencia a todo tipo de personas con problemas de Conducta Sexual Compulsiva (CSC) o Uso Problemático de la Pornografía, dos de los términos clínicos usados para la adicción a la pornografía, pese a que comparte muchas características con otras adicciones como las del alcohol, las drogas o el juego. Algunos datos ayudan a situarla en el mismo terreno, como que el 87% de la masturbación compulsiva esté asociada al uso de pornografía. Los criterios para detectar a una persona con adicción lo dejan claro: falta de control, esfuerzos repetitivos e infructuosos para dejarlo, pérdida de la obtención del placer y desatención de las obligaciones del día a día.

Industria y violencia sexual
Uno de los problemas más graves es la imagen desvirtuada y violenta del sexo que genera la pornografía en los jóvenes. «A mayor uso de pornografía, mayor nivel de agresión sexual luego en la vida real», aseguró Villena. La industria del porno es un gigante millonario que genera ya más ingresos que las grandes cadenas de televisión internacionales: por cada película de Hollywood estrenada, hay 27 pornográficas. Y la mayoría incluyen escenas de violencia sexual. Este entorno se extiende a los videojuegos: el 88% incluye actualmente algún tipo de violencia verbal o física. «No es que la pornografía te vaya a volver un agresor sexual, pero banaliza y normaliza la violencia», explicó Villena, que aseguró que la propia percepción de las mujeres sobre la violencia sexual se ve alterada: «Una mujer que ve pornografía tiene menos probabilidades de denunciar una violación real».
El psicólogo repasó las consecuencias, como las afectivas: «La pornografía al final no es vivir la sexualidad, es observar la sexualidad. Es una forma de voyeurismo», recalcó. También recordó que el 77% de las familias nunca han hablado de sexualidad con sus hijos. «La educación sexual sigue siendo un tabú», afirmó. «La educación sexual es una carrera de fondo. Hablar de sexualidad no promueve comportamientos sexuales».
Señales de alarma


Villena repasó las señales de alarma, especialmente en el caso de los jóvenes: incomunicación, uso excesivo de nuevas tecnologías, búsqueda de lugares de soledad… Además, recordó, hay factores estudiados que predisponen al consumo adictivo de pornografía, empezando por la educación sexual recibida, sin olvidar crisis, traumas o abusos, diferentes estilos de apego y baja autoestima.
Villena ofreció consejos para prevenir de forma temprana este problema: tener libros en casa que los jóvenes puedan coger y leer, ver juntos películas y comentar situaciones y relaciones de sus personajes, utilizar la música y sus canciones para abordar la sexualidad, Aprovechar baños de hermanos o hermanas, o la estancia en playas, piscinas o vestuarios para hablar de sexualidad y del cuerpo. Y por supuesto, ser modelo para ellos.
Nuevas tecnologías y sexting

También conviene entrar en redes sociales con los hijos: tres de cada diez adolescentes practican el sexting. Los expertos proponen establecer «contratos de tecnología» con los hijos (delimitar cuándo y cómo pueden usar sus dispositivos o internet). Es recomendable el uso de filtros para los más pequeños. De hecho, Villena llamó la atención sobre la falta de una legislación similar a la del juego que impida el acceso de menores a las webs pornográficas mediante la petición de un DNI.
https://www.abc.es/familia/padres-hijos/abci-adolescentes-y-porno-criterios-para-detectar-conducta-sexual-compulsiva-202105090209_noticia.html

martes, 1 de junio de 2021

Denuncian la venta de piezas precolombinas falsas en una subasta en Nueva York

«La gente ha gastado cantidades estúpidas de dinero en algunos (pero no todos) de los objetos de esta venta que creo que son falsificaciones», sostiene a experta Donna Yates

México denuncia la subasta de piezas arqueológicas en Nueva York
La denuncia presentada el 13 de mayo por la Secretaría de Cultura y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de México ante la Fiscalía General de la República no logró detener la subasta de Sotheby's de piezas arqueológicas mexicanas que concluyó en la sala de Nueva York y que se celebró por internet. Ambas instituciones señalaron en un comunicado que, de acuerdo al dictamen realizado por especialistas del INAH, en la puja titulada «Art of Africa, Oceania, and the Americas» se incluían obras que son consideradas «monumentos arqueológicos» y pedían asistencia diplomática y legal a la Secretaría de Relaciones Exteriores o la dirección de Asuntos Policiales Internacionales e Interpol de la Policía Federal Ministerial, respectivamente.
La arqueóloga Donna Yates, profesora asociada en el departamento de Derecho Penal y Criminología de la Universidad de Maastricht y experta en el comercio ilícito internacional de objetos culturales y delitos de arte y patrimonio también había denunciado la venta de algunos de los lotes de esta subasta. «No tengo ningún reparo en decir que todas las antigüedades mexicanas en la subasta de Sothby's (al menos las auténticas) fueron saqueadas ilegalmente en México, importadas ilegalmente a los Estados Unidos y son bienes absolutamente robados», señaló en su blog. Pero esta experta indicó, además, que en la puja se iban a poner en venta falsificaciones.

«Creo que hay falsificaciones en la venta de antigüedades precolombinas de Sotheby's», afirmó en un mensaje en las redes sociales y en extenso escrito en su blog sobre el robo de antigüedades, los delitos de arte y las complejidades de los objetos culturales. Donna Yates no quiso, sin embargo, especificar cuáles eran a su juicio falsas. La experta quería poner en evidencia las sombras del mercado de arte y antigüedades, que «si bien puede no preocuparse por la legalidad o la ética, ciertamente se preocupa por la autenticidad» y ésta es dudosa si la procedencia de las piezas es vaga, insuficiente o incorrecta.
Donna Yates sembró la duda, por ejemplo, sobre una figura sospechosamente parecida a una de la colección de John Bourne que se encuentra actualmente en el Museo de Arte Walters. Según explica, la colección Bourne estaba «llena de antigüedades robadas y falsificaciones» y suscita recelos. «¿Quién compraría algo que se parezca a una pieza de la colección Bourne? Esas deben venderse con una pegatina pegada que diga 'conlleva cierto riesgo de redada del FBI'», escribió en un mensaje en Twitter.

Vaso sonajero Nicoya. Guanacaste. C.R.
Anoche, una vez finalizada la subasta, Yates concluía: «La gente ha gastado cantidades estúpidas de dinero en algunos (pero no todos) de los objetos de esta venta que creo que son falsificaciones». Señalaba, sin embargo, que muchos lotes se habían vendido por debajo de su precio estimado más bajo. La figurita que coincidía con la de la colección Bourne no se vendió. «Me pregunto qué es lo que desanimó a los compradores exactamente», puntualizó esta especialista.
https://www.abc.es/cultura/abci-denuncian-venta-piezas-precolombinas-falsas-subasta-nueva-york-202105200112_noticia.html