jueves, 17 de septiembre de 2015

Naomi Campbell esquiva la censura de Instagram con su ‘topless’

La modelo ha subido a la red social una imagen sin ropa de los fotógrafos Mert&Marcus
Instagram tiene una política muy estricta acerca de lo que se puede publicar y no en su red social. Sin embargo, la modelo Naomi Campbell ha conseguido esquivar las restricciones y, de momento, su imagen en topless sigue colgada en su cuenta. Los autores de la instantánea son los fotógrafos de moda Mert Alas y Marcus Piggott —su nombre artístico es Mert&Marcus—, que la realizaron para la revista Garage.

Imagen de Naomi Campbell en la red social. / Instagram
La fotografía de Campbell ha recibido en las 17 horas que lleva publicada en la red social casi 65.000 me gusta y tiene 3.500 comentarios. Rihanna no tuvo la misma suerte y su foto, similar a la de la modelo, fue borrada de Instagram al poco tiempo de publicarla.
Otra fotografía que se hizo famosa por su censura en la plataforma de imágenes fue la de la agencia australiana Sticks and Stones, que mostraba a dos chicas en bañador, pero la prenda dejaba al aire parte del vello púbico de las modelos. Y más recientemente, la de la sombra del pecho de la presentadora Nuria Roca. Pero Instagram no solo elimina imágenes, también sucede con etiquetas. En julio, la empresa borró de sus búsquedas el hashtag #curvy (con curvas, gordito), hecho que indignó a los usuarios.  
La top ha utilizado el hashtag #FreeTheNipple (libera el pezón), una etiqueta de moda entre las famosas que se quitan la ropa como "reivindicación feminista". Algunas de las promotoras más conocidas de esta iniciativa son la cantante Miley Cyrus, la actriz y guionista de Girls Lena Dunham o Grace Coddington. 
Free the nipple ya tiene hasta una película. Estrenada en 2014, narra la historia de este movimiento de protesta contra las "retrógradas" leyes estadounidenses de censura que se viralizó en cuestión de meses. 
http://elpais.com/elpais/2015/09/16/estilo/1442418709_671180.html

miércoles, 16 de septiembre de 2015

El increíble negocio de las muñecas sexuales hiperrealistas

Se han convertido en un producto de lujo, que oscila entre los 5.000 y los 25.000 euros. Un negocio en expansión capitaneado por dos empresas californianas.

Los expertos en robótica e inteligencia artificial prevén que para 2050 los robots sexuales estarán ya disponibles para invadir nuestras camas y, seguramente, proporcionarnos orgasmos programables en cuanto a duración e intensidad. Es probable también que en el futuro mucha gente opte por tener a estos humanoides como compañeros y hasta decidan casarse con ellos. Quizá las legislaciones de los países, siempre detrás de las demandas sociales, iniciarán poco a poco una apertura y acabarán permitiendo este tipo de uniones, lo que se celebrará como ahora hacemos con la aceptación del matrimonio homosexual, tras campañas de concienciación a la ciudadanía con lemas como “los androides también sienten” o “el amor no es solo cuestión de piel”.
De momento, mientras llega ese —para algunos feliz, para otros dantesco— futuro, muchos se contentan con jugar a las muñecas. Maniquíes sexuales, que no son ni mucho menos tan sofisticados como los androides del porvenir, pero que cada vez van perfeccionándose más. Seres de aspecto casi real, con pestañas y pelo natural, que pueden articularse para llegar a practicar un considerable tanto por ciento de las posturas del Kamasutra. Mujeres, y también hombres, que no envejecen, cuya piel tiene un tacto muy similar a la humana y con órganos sexuales y cuerpos que pueden almacenar la temperatura, para que la falta de “calor humano” no sea un impedimento para probar, y hasta disfrutar, estos sofisticados juguetes sexuales. Productos de lujo que oscilan entre los 5.000 euros (los modelos más sencillos) hasta 25.000.
Elena parece una modelo, pero es una muñeca de Abyss Creations. Foto: Stacy Leigh para Abyss Creations
Hasta los más abiertos de mente arquearían una ceja ante la idea de comprarse una muñeca sexual, mientras la gran mayoría, tiende a ver a los aficionados a estos artefactos como pervertidos. Pero, como dice Matt Krivicke, un escultor que dejó su trabajo como creador de máscaras para Halloween y ahora forma parte del equipo de Sinthetics –compañía con base en Los Ángeles y que fabrica las muñecas sexuales más perfectas y realistas del mercado–, “la gente no pone muchas objeciones a un dildo porque se le ha amputado el cuerpo entero. No hay cara, ni brazos, ni piernas, ni seis paquetes de abdominales, ni barriga cervecera. Es solo un pene y eso es lo último en lo que pondríamos excusas”. Las palabras de Krivicke, salidas de una entrevista que publica The Independent, no están exentas de cierto sentido común.
Lo cierto es que el negocio de las muñecas sexuales hiperrealistas está en plena expansión y ya existen comunidades y foros en Internet, como thedollforum.com o ourdollcommunity.com, donde personas que han comprado una de ellas cuelgan fotos e intercambian sus experiencias. Como en las parejas reales, tras algún tiempo de convivencia el sexo empieza a dejar de ser tan frecuente hasta llegar a desaparecer. Pero las muñecas siguen requiriendo cuidados. Hay que peinarlas, vestirlas, cambiarlas de posición y elegir los complementos que mejor vayan con su personalidad.
Según cuenta Krivicke en la entrevista, Sinthetics no produce a la manera china, sino todo lo contrario. Sus maniquíes –como ellos prefieren llamarlos – son fabricados solo bajo petición y al gusto del consumidor, de forma que cada muñeca tiene su propio aspecto y personalidad. El cliente, como indica la Web de esta empresa, puede elegir casi todo: altura, complexión, color de pelo y piel, tamaño de los senos, de la vagina o del pene, color de ojos. Las variables son infinitas y superan con creces a las de las trattorias que fabrican pizzas por encargo. Se puede encargar también una muñeca/o parecido al ex, pero para empezar a dar vida a este avatar, la empresa exige el consentimiento de la persona a la que se va a parecer. Algunos sueñan también con maniquíes que sean el doble de algún famoso o celebrity. En este caso, la compañía trata de encontrar un punto medio entre satisfacer al cliente y crear un clon de Beyoncé, Kate Moss o Brad Pitt, cambiando rasgos para que haya solo un cierto parecido razonable.
Aunque no todos sueñan con la perfección, y este escultor recuerda como un cliente de edad encargó una muñeca con arrugas y patas de gallo para que fuera más cercana y tuviera más cosas en común con él. La empresa es flexible y se adapta a los gustos de sus consumidores, excepto en un caso, cuando piden maniquíes con aspecto infantil. “No hacemos ese tipo de encargos, hemos tenido algunos incidentes con eso y al final hemos tenido que llamar a las autoridades”, confiesa Krivicke en la entrevista.
Celestine, una de las opciones que ofrece Sinthetics.. Foto: Sinthetics.com
Pero ¿cuál es el perfil del hombre o mujer que se decide a comprar una muñeca/o sexual y que cuenta con 5.900 dólares, la cantidad mínima a desembolsar para hacerse con la versión más modesta de uno de estos dioses de silicona? Según reconoce Krivicke, “la gran mayoría de nuestros compradores son gente fascinada por el cuerpo humano y tan “sanos” como cualquiera que puedas cruzarte en la calle”. No solo son razones sexuales las que llevan a alguien a adquirir estos productos y satisfacer sus fantasías. Algunos también buscan “una muñeca que les ayude emocionalmente tras la pérdida de un ser querido, puesto que durante el duelo no están en condiciones de embarcarse en una nueva relación. Las muñecas actúan entonces como un “puente” hasta que la confianza vuelva (…) Algunas parejas encuentran que los maniquíes son una forma segura de introducir un tercero, ya que no hay sentimientos de por medio. Es otra manera de exploración sexual, pero sin cuernos. Las muñecas pueden hacer también el papel de sustitutos sexuales cuando uno de los miembros de la pareja no puede disfrutar del sexo, generalmente por razones de salud, y no se quiere a otra persona”.
Sinthetics es también sensible a otros colectivos con diferentes orientaciones sexuales, especialmente el de los transexuales y ofrece maniquíes trans y hermafroditas. Solo hay una cosa que estas máquinas sexuales de aspecto angelical no deberían realizar a menudo, ya que puede adelantar considerablemente su fecha de caducidad. ¿Adivinan qué? Pues nada más ni nada menos que el sexo oral. Como este “pequeño inconveniente” puede quitarle las ganas de jugar a más de uno, la empresa ya ha buscado una solución que brinda en las extensas explicaciones de su Web.
La creatividad de Sinthetics y su afán por cubrir un amplio espectro de fantasías sexuales le ha llevado a inventar el Vajankle, una vagina insertada en un tobillo, para fetichistas del pie, o para los que no puedan permitirse la suma que cuesta un cuerpo de pies a cabeza, y se contenten con la base.
El mundo de las muñecas sexuales cuenta con un saludable mercado, y esto hace que las mentes empiecen a funcionar y a diseñar prototipos cada vez más realistas. Matt McMullen es uno de esos cerebros, trabaja para Abyss Creations, una compañía con base en San Diego, y es el padre de RealDoll. La edición estadounidense de Vanity Fair incluso le ha dedicado un extenso reportaje dedicado al proceso de creación de una de sus 'obras'. Su nuevo proyecto se llama Realbotix y consiste en tratar de animar y dar vida a las muñecas, conseguir que hablen, contesten a preguntas y hagan gestos faciales. Para ello cuenta con un equipo que incluye ingenieros que han trabajado en Hanson Robotics. McMullen lo tiene claro: sus productos son perfectos para aquellas personas que "han decidido conscientemente que no les apetece tener una relación" de pareja, pero sí sexo a menudo. En este vídeo de The New York Times explica sus avances en la complicada tarea de animar este tipo de 'juguetes sexuales'.
Imaginarse un mundo en el que los vibradores hayan ido avanzando desde los genitales hasta el cuerpo entero, reproduciendo a seres humanos perfectos para el sexo, empieza a dejar de pertenecer al género de la ciencia ficción. Según la psicóloga y sexóloga Ana Sierra, con consulta en la Fundación Sauce, en Madrid, “existe una parafilia que se llama el androidismo en la que las personas se excitan solo con androides, muñecos o robots. Claro que, antiguamente, se consideraban parafilias a la masturbación y al sexo oral. Nunca he recetado una muñeca hinchable, pero si sirve para cultivar el erotismo y probar cosas nuevas me parece bien. El problema, como en todo, está cuando esta práctica se convierte en obsesiva y exclusiva. Es decir, no deja lugar o espacio para otras; o, en este caso, se convierte en sustituto de las relaciones humanas. Necesitamos de contacto físico, trabajar las habilidades sociales, compartir, y no me refiero solo a la parte física, sino a la energética o a ese placer psicológico que genera el sexo o sentirse deseado por alguien”.
De momento, los que quieran iniciarse en el juego con muñecos pueden decantarse por la opción low cost, que en este caso responde al nombre de Snugamate y que consiste en un hombre mullido y relleno de felpa, que hace también las veces de almohada. Sus prestaciones son muy limitadas pero sus ventajas son incontables: no se escaquea a la hora de lavar los platos, no deja abierta la pasta de dientes, no mea fuera de la taza del inodoro... Vamos, ¡una joya!
RITA ABUNDANCIA

martes, 15 de septiembre de 2015

Guerra policial a los pisos de sexo por horas en Madrid

El Plan contra la Trata hace énfasis en este nuevo fenómeno, más lucrativo para los proxenetas
Si usted vive en la capital, sobre todo en los distritos de la zona noreste (Ciudad Lineal, Hortaleza, San Blas...), y aparca en la calle, seguro que en más de una ocasión se ha encontrado un anuncio en el parabrisas o en una luna lateral de su coche: «Nuevas chicas en tu zona. Fotos reales». Los hay en blanco y negro, o más elaborados, en papel de más calidad e impresos en color. Y con teléfonos de contacto que empiezan en 63.
 Foto. ABC
Es el nuevo «boom» de la prostitución y sus mafias. Sabedoras de que la presión policial en la calle es cada vez mayor, han optado por parapetarse en pequeños pisos de barrio. También, obtienen más beneficios así que gestionando el negocio de los clubes. Además, la Policía necesita autorización judicial para entrar en estas viviendas.
Esta práctica está extendiéndose como la pólvora. Solamente las mafias chinas gestionan alrededor de 70 de estos pisos en Madrid y alrededores. También lo hacen letones y latinoamericanos. No sólo ofrecen chicas, también camas para sexo por horas.
Por ello, la nueva fase del Plan contra la Trata del Ministerio del Interior pone énfasis en este nuevo fenómeno. La concienciación es vital, porque sin clientes no existe la prostitución. Y sin negocio, las mafias no tienen sentido.

carlos hidalgo @ABC_Madrid  

lunes, 14 de septiembre de 2015

Lilith, la demoníaca primera mujer que abandonó a Adán según la tradición judía

Algunas interpretaciones rabínicas aseguran que durante la creación aparece insinuada una tercera presencia humana, Lilith, que hunde sus orígenes en la tradición mesopotámica. El Judaísmo no la ha deificado, pero la ha empleado para introducir el concepto del mal ligado al erotismo femenino
ABC. Representación de Lilith (1892), por John Collier
«Y de la costilla que Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre. Dijo entonces a Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada», relata el libro del Génesis sobre la creación bíblica de la primera mujer en la faz de la tierra, Eva. No en vano, una extendida interpretación rabínica considera que la referencia, en un versículo anterior, a que «Dios creó varón y hembra los creó» significa que hubo otra mujer antes, la cual terminó abandonando el Paraíso. Según esta tradición judía, Lilith es esa mujer que precedió a Eva, y que, una vez lejos de Adán, se convirtió en un demonio que rapta a los niños en sus cunas por la noche y una encarnación de la belleza maligna así como la madre del adulterio.
Más allá de esta tradición hebrea, el origen del mito de Lilith parece contar con raíces sumerias o acadias. En concreto había en Mesopotamia, según el arqueólogo británico Reginald Campbell Thompson, un grupo de demonios femeninos derivado de la criatura Lilitú (Lilu, Lilitu y Ardat Lili) con unas características que responden a esta figura mitológica: eran mitad humanas y mitad divinas, usaban la seducción y el erotismo como armas; y la noche era su hábitat natural. Todos estos súcubos, en cualquier caso, tenían las cualidades de lo que luego se ha representado como los vampiros, aunque cubiertos de pelo, y derivaban de la palabra «viento» o «espíritu». Esta tradición habría pasado más tarde a la cultura judía a través de los semíticos residentes en Babilonia. Los judíos adaptaron así al hebreo el nombre de esta criatura maligna hasta vincularlo posiblemente a la palabra «laila» (traducido como noche).
Lilitú perdió varias cualidades con su versión hebrea, como es su carácter divino, pero adquirió una personalidad más compleja. Su presencia es frecuente en el folclore y los textos del Judaísmo, entre ellos el Génesis, según defienden algunas interpretaciones rabínicas. Así, frente a las dudas que ha generado el fragmento del Génesis «y creó Dios al hombre (Adán) a su imagen, a imagen de Dios los creó; varón y hembra los creó», han surgido interpretaciones de diferentes rabinos a lo largo de la historia que plantean que, o bien Adán fue creado inicialmente como un andrógino —que poseía un cuerpo femenino y uno masculino unidos por la espalda —, o, como recoge repetidas veces en su obra el mitólogo inglés Robert Graves, hubo otra mujer antes que Eva, la rebelde y lujuriosa Lilith, que finalmente abandonó el paraíso.
«Yo también fui hecha con polvo»
Según el Yalqut Reubeni —una colección del siglo XVII de midrashim (interpretaciones de textos antiguos) por el rabino Rubén Hoschke Kohen—, «Dios formó a Lilith del mismo modo que había formado a Adán, aunque utilizó inmundicia y sedimento en lugar de polvo puro». La inmundicia habría convertido a esta criatura en un demonio del que, a su vez, nacieron otras criaturas malignas que «todavía atormentan a la humanidad». Estos demonios hembras se dedicaban a atacar a las madres durante los partos con el fin de robar al recién nacido para luego matarlo, como retrata un sello cilíndrico expuesto en el Museo de Oxford.
En este sentido, existe otra interpretación que presenta a Lilith como una criatura igual a Adán, hecha de polvo puro, que se rebela contra los designios divinos y muestra un marcado carácter. En el Alfabeto de Ben Sira (escrito entre el siglo VIII y el XI), se narra cómo Lilith se resistió a yacer por debajo de Adán: «¿Por qué he de yacer debajo de ti? Yo también fui hecha con polvo y por tanto, soy tu igual», afirmó Lilith, que, al ser forzada por Adán a obedecerle, pronunció el nombre de Dios en vano y decidió abandonar el Edén con dirección al Mar Rojo.
ABC. La Reina de la Noche (1892), tablilla de terracota sumeria
Esta versión de Lilith se ha emplazado como una representación de las mujeres canaaneas y su visión de las relaciones sexuales en un periodo, hacia el 586 A.c., en el que se fusionaron parcialmente los panteones propios de los canaanitas con los hebreos. De esta manera, la demonización de Lilith es una crítica a las prácticas de las mujeres canaaneas dadas a mantener relaciones sexuales pre-matrimoniales y a una sexualidad más abierta que la mostrada por las hebreas. Lilith es el demonio rebelde, el mal ejemplo que precedió a Eva, más obediente a lo que Adán esperaba de una mujer. No en vano, algunas de las cualidades de esta versión de Lilith parecen haberse inspirado en el principal culto femenino de los canaanitas —el pueblo que según el Antiguo Testamento conquistaron los judíos tras el éxodo por el desierto –, Asheráh, diosa de los partos y la fertilidad. —
Tras abandonar el paraíso, Lilith se asentó en la costa del Mar Rojo. Esta región se caracterizaba, según esta tradición mitológica, por la presencia de innumerables demonios, con los cuales engendró nuevas criaturas, «a razón de más de cien por día». Ante este hecho, Dios envió a un grupo de ángeles para exigirla que volviera con Adán: «Regresa con Adán de inmediato o te ahogaremos». A lo que ella respondió que ya no podía regresar porque «Dios me ha ordenado que me haga cargo de todos los recién nacidos, de los niños hasta el octavo día de vida (el de la circuncisión) y de las niñas hasta el vigésimo día». Finalmente, Dios permitió vivir a Lilith, pero la castigó haciendo que cientos de sus hijos demoniacos perecieran cada día. Desde entonces, la hermosa criatura se propuso matar a todos los hijos de Adán y a todas las madres durante el nacimiento y los días siguientes al parto.
Lamia, cuerpo de dragón y esencia de Lilith
La leyenda Lilith es posiblemente también el origen del popular mito griego de la reina Lamia, que, tras matar a sus propios hijos por culpa de un engaño de Hera, sintió envidia de las otras madres y se dedicó a devorar a sus hijos. Transformada en una bestia, tenía el cuerpo de una serpiente y los pechos y la cabeza de una mujer. Este relato dio lugar a que, en la Antigüedad, las madres griegas y romanas acostumbraran a amenazar a sus hijos traviesos con este personaje. La creencia grecorromana a su vez se transmitió a leyendas medievales, repartidas por toda la geografía europea, donde estos seres son representados con rostro de mujer y el cuerpo de dragón. También se alimentaban de niños.
Wikipedia. Lamia y el soldado de John William Waterhouse
Así y todo, la presencia del nombre de Lilith en la Biblia se limita a una única mención. Aparece en Isaías34:14: «Los gatos salvajes se juntarán con hienas y un sátiro llamará al otro; también allí reposará Lilith y en él encontrará descanso», lo cual fue traducido en la Vulgata como Lamia, su versión medieval. No obstante, resulta imposible saber con certeza si para el autor del texto era un nombre propio —la célebre criatura del folklore judío— o simplemente se trata de una bestia salvaje o de una rapaz nocturna.
César Cervera / Madrid

domingo, 13 de septiembre de 2015

“Gracias por viajar con nosotros y enhorabuena por hacer el amor en el baño”

Sus miembros no tienen una bonita tarjeta ni cuentan con un local. No existe siquiera un organismo que garantice que los candidatos a ingresar cumplen con los requisitos exigidos. Pero cada vez más personas sueñan con unirse al Mile High Club: la selecta (e imaginaria) sociedad que aglutina a todos aquellos que han practicado sexo en un avión, a la que ya pertenecen celebridades como Janet Jackson y Richard Branson.
Ya sea porque la gente se aburre, se emborracha o entabla conversación con desconocidos, lo cierto es que lo de hacerlo en la cabina de un avión es una fantasía erótica recurrente. Y hay quien logra cumplirla. Por supuesto, es imposible saber cuánta gente ha logrado hacerlo realmente, pues es algo que parece interesante mantener en secreto (al menos a ojos del resto de pasajeros). Pero en ocasiones te pillan. Y hay auxiliares de vuelo especialmente malintencionados.
El pasado lunes, los pasajeros de un vuelo de París a Estocolmo de la compañía Norwegian Airlines se quedaron de piedra cuando, tras aterrizar, un miembro de la tripulación uso la megafonía del avión para “desear los mejores deseos, y una feliz reproducción, a la pareja que se ha estado revolcando en el baño”.
Tal como ha contado una de las personas presentes en el avión a The Local,  tras el anuncio “la gente empezó a aplaudir y reírse y, claro, cotillear acerca de quién podría haber sido”. Eso sí, sólo aquellos que sabían sueco, pues los angloparlantes tuvieron que conformarse con un sencillo “Welcome to Sweden” —la prueba fehaciente de que los auxiliares de vuelo jamás dicen lo mismo en todos los idiomas—.
Unos tipos con suerte
© Externa Practicar sexo en un avión no es tan raro como parece.
Aunque se desconoce la identidad de la pareja, ni cómo les pillaron, un portavoz de la compañía aérea ha confirmado a The Daily Mail que, en efecto, la tripulación cazó a una pareja haciendo el amor (o, sencillamente, copulando) en el lavabo de su vuelo DY4314. Aunque hay dudas sobre si el acto en sí está prohibido o no, en opinión de la compañía se trata de un comportamiento que los pasajeros deberían evitar. “Si bien somos conscientes de que París es la ciudad del amor, esperamos que los pasajeros se abstengan de mantener este tipo de comportamiento a bordo”, ha explicado el portavoz de la aerolínea, que reconoce, en cualquier caso, que ni se avisó a la policía ni el suceso afectó a la seguridad del viaje.
En otras ocasiones los amantes aéreos no han acabado tan bien parados. Aunque hacer el amor no es algo que este expresamente prohibido en los códigos de seguridad de los aviones, el acto puede ser ilegal en función de la legislación del país de origen o destino del vuelo y, también, del espacio aéreo en que se encuentre la aeronave en el momento del suceso. Todo un quebradero de cabeza.
En 2007 la BBC elaboró un reportaje para averiguar si hacer el amor en un avión es ilegal y llegó a la conclusión de que, al menos en Reino Unido, sí lo es. Los miembros del Mile High Club incumplen el artículo 71 de la Ley de delitos sexuales de 2004 que prohíbe mantener relaciones sexuales en los espacios públicos, y como tal se considera a la totalidad de la cabina del avión (incluido el baño).
Aunque son raros, sí ha habido casos de pasajeros que han sido arrestados por dedicarse a tareas reproductivas en un avión. En 1999 dos pasajeros de American Airlines fueron detenidos por hacer el amor en un vuelo de Dallas a Manchester frente al resto de pasajeros de primera clase; en 2006 otra pareja fue arrestada por negarse a cesar en su actividad sexual después de haber sido apercibida por la tripulación y en 2007 una azafata de la aerolínea Qantas fue despedida tras hacer el amor con el actor Ralph Fiennes el en el lavabo de primera clase. Así que, si estás pensando en cumplir tus fantasías eróticas aéreas, mejor que no te pillen.  
El Confidencial
Miguel Ayuso

sábado, 12 de septiembre de 2015

Dos niños cavan un túnel y escapan de la guardería a un concesionario para comprar un coche

Los niños usaron sus palas y rastrillos para excavar bajo la valla de su guardería en una ciudad rusa y huir a un concesionario de la marca Jaguar

Archivo ABC
Dos niños de cinco años utilizaron sus juguetes para cavar y escapar de su guardería, con el objetivo de ir a un concesionario de Jaguar a comprar un coche deportivo, según informa The Guardian.
Los niños desaparecieron cuando su clase estaba en una salida vigilada por los jardines de la guardería hace unos días en la ciudad Magnitogorsk, en la región de Los Urales.
El Ministerio del Interior Chelyabinsk confirmó la huida de la guardería. «No tenemos detalles, pero podemos confirmar que el hecho ocurrió», declaró un portavoz.
Después de lograr su libertad, los dos niños caminaron más de un kilómetro hasta llegar a un concesionario de coches de lujo. Una mujer les vio desde su coche y les preguntó qué estaban haciendo. Los «fugados» contaron a la conductora que iban a comprar un Jaguar aunque no tenían dinero. Tras esta confesión, la mujer llevó a los niños a la comisaria más próxima.
Al parecer, los niños planificaron la fuga durante varios días cavando un hoyo debajo de la valla, según el periódico Komsomolskaya Pravda.
Las autoridades de educación locales han respondido al caso despidiendo al supervisor a cargo en el momento de la huida, aunque los padres no presentaron ninguna queja.

viernes, 11 de septiembre de 2015

Desnudo y protesta, la combinación ganadora

La veterana bailarina francesa Sylvie Guillem ha sido la última famosa en despojarse de su ropa para protagonizar, a sus 50 años, la nueva campaña de PETA en defensa de los derechos de los animales.

Si hay algo que funciona siempre (o casi) en una campaña de publicidad es un desnudo (por el impacto de la imagen, claro). Y si además hablamos de alguien conocido, el resultado es aún más efectivo. Y precisamente esta técnica, empleada en forma de protesta, es la que ha utilizado PETA desde hace años para concienciar a la sociedad sobre la necesidad de proteger a los animales de la crueldad y la explotación


Fotos: Internet
Si en otras ocasiones hemos visto a Eva Mendes, Elisabetta Canalis o a Natalie Imbruglia abogar por el uso de pieles sintéticas, ahora la veterana estrella de ballet Sylvie Guillem quien toma el relevo para hacerlo por la comida vegana. Con trayectorias muy diferentes las unas de las otras, todas estas mujeres tienen algo en común: estar en contra del maltrato animal en cualquiera de sus versiones.
A sus 50 años, Sylvie Guillem, que fue primera bailarina en el Ballet de la Ópera de París entre 1984-89, no ha dudado en quitarse la ropa para hacerse el 'selfie' más solidario de su carrera. Y es que hace algo más de cinco años que Sylvie decidió cambiar sus hábitos alimenticios y hacerse vegana. Una decisión de la que parece no haberse arrepentido. "Lo que puedo hacer, lo haré. Una sola persona no puede cambiar el mundo, pero de uno a uno se suman fuerzas", ha explicado.
CATERINA DONAY