sábado, 26 de marzo de 2016

Todo lo que necesitas saber sobre el sexo tántrico

La sexualidad alcanza todo su potencial con el Tantra. O al menos eso sostienen los que dominan estas esotéricas técnicas orientales. De origen hindú, el Tantra es un culto a la feminidad. "Es la capacidad de desarrollar la parte masculina de las mujeres y la femenina de los hombres para lograr el entendimiento mutuo. Aunque las mujeres juegan con ventaja, porque son tántricas por naturaleza", explica el gerente de la Escuela Tántrica El placer de sentir, Diego Jiménez. 
Foto: Shutterstock
Pero comenzar una experiencia tántrica va mucho más allá de las técnicas sexuales. Su origen está en las espirituales, mucho más difíciles de dominar. Sobre esto, Jiménez explica que el gran problema por el que muchas parejas acuden a su escuela es la falta de empatía, producida muchas veces por no escuchar a la otra persona, teniendo como consecuencia relaciones sexuales insatisfechas. "Aunque en los medios hayan desaparecido muchos tabúes que giraban en torno a la sexualidad, lo cierto es que en la intimidad siguen existiendo multitud de prejuicios y falsas expectativas sobre lo que es, y no es, un acto sexual. Por eso muchas personas no alcanzan una satisfacción plena en sus relaciones", asegura el experto.
"El hombre debe aceptar que ya no tiene el monopolio del rol dominante. Cuando las mujeres descubren que sexualmente son mucho más poderosas que los hombres, empiezan a tomar las riendas de sus relaciones y eso puede asustar a su pareja", explica Jiménez. En estos casos, lo importante es generar un equilibrio en el que, a través del interés por los deseos y necesidades del otro, se consigan satisfacer ambas partes sin que ninguno se sienta presionado. "A veces solo es un problema de educación, ya que tradicionalmente se ha pensado que el hombre es el encargado de proporcionar placer a la mujer, cuando en realidad es algo mutuo", aclara el experto.
De la misma manera, el Tantra es una actitud individual. Y aunque pueda ser una pareja la que acude a los talleres, el aprendizaje se produce en cada persona por separado. "Lo primero que advierto cuando viene una pareja a dominar el Tantra es que la experiencia es totalmente individual, aunque lo que aprenden lo lleven consigo y lo transmitan después a su pareja", expresa Jiménez. Los talleres de El placer de sentir pueden ser individuales o colectivos. Mientras que en los primeros la pareja trata de averiguar cuál es el factor que bloquea su sexualidad, en los talleres en grupo cada miembro de la pareja intenta conocerse a sí mismo a través de experiencias vivenciales que, sin que exista actividad sexual explícita, movilizan esta energía y llaman al erotismo. "Lo que tratamos de enseñar en estos talleres es que con muy poco se puede llegar a sentir mucho. Si reducimos la sexualidad a lo genital estamos perdiendo gran parte de ella, y no seremos capaces de disfrutarla plenamente", asegura Jiménez.
Las cuatro llaves imprescindibles para vivir una experiencia tántrica
Disfrutar del sexo con los cinco sentidos.
"La primera, y más importante, es estar concentrado únicamente en ese momento", afirma Jiménez. Vivir el presente es esencial para poder satisfacer al otro, y a uno mismo.
Compartir los deseos.
Es decir, expresar física o verbalmente lo que nos gustaría hacer o lo que nos está gustando. "El resultado siempre va a ser positivo, ya que el deseo y placer, cuando se expresan, se retroalimentan y crecen", dice Jiménez. Y a la vez, añade, dar a conocer a la otra persona tu sentimiento de placer produce un efecto afrodisíaco.
Quererse a uno mismo.
Para disfrutar de los demás hay que hacerlo, primero, de uno mismo. Por eso, Jiménez advierte que el autoestima es básico para poder vivir una sexualidad sana.
Movimiento armónico y fluido.
Más que utilizar unas técnicas concretas, lo esencial del Tantra es mantener durante el acto sexual una actitud receptiva y de escucha. "Hay que conseguir guardar el equilibrio entre lo que das y lo que recibes. Por ejemplo, si las dos personas quieren una aventura apasionada en la cocina, es Tantra. Pero si uno de los dos estaba buscando un momento más relajado, o no se siente cómodo en ese lugar, la comunicación no ha funcionado, y eso no es Tantra", explica.

viernes, 25 de marzo de 2016

¿Perjudica el porno a las relaciones de pareja? Sus actrices responden

Los expertos recomiendan un visionado crítico para estimular la pasión y fomentar la comunicación en entre ambos amantes
Muchos la consumen y pocos lo reconocen públicamente. La pornografía existe desde hace más de 25.000 años -las primeras representaciones del cuerpo femenino desnudo datan de aquella época-, casi desde tiempos inmemoriales. Desde entonces, el ser humano ha disfrutado de estas imágenes de forma hedonista. Sin embargo, durante largos periodos de tiempo el erotismo para adultos ha estado socialmente censurado o, directamente, perseguido. Criticado de igual modo por católicos, musulmanes y comunistas, el consumo de porno es tildado como una práctica de nociva por un gran número de voces, y como beneficioso por parte de otras tantas.
La actriz Anikka Albrite opinando sobre porno y relaciones de pareja. WOODEN ROCKET
Este debate sobre si el consumo de cine erótico resulta pernicioso para las parejas lleva asentado en la sociedad varias décadas, desde finales de los años 70. Una discusión en la que los argumentos científicos en ocasiones se enmarañan con los prejuicios y la moral y en la que existen opiniones para sustentar todas las posturas y todos los gustos.
El interés en esta disciplina, tanto por parte de consumidores como de expertos y académicos, no para de crecer. Una sencilla búsqueda sobre este tema en Google Scholar, la división especializada en textos académicos, arroja más de 25.000 resultados de investigaciones. Paralelamente, a oferta de pornografía es mayor que nunca. Según la Web especializada en el tratamiento de adicciones, Project Know, en Internet existen más de 420.000 millones de páginas pornográficas.
Sin embargo, "la inmensa mayoría del porno se encuentra destinado a un público masculino tradicional. Fomenta el patriarcado, no hay empatía o comunicación y es bastante sexista. Todo pasa de forma automática", explica a FCINCO la sexóloga, Ana Sierra. No obstante, desde hace unos años, han surgido directoras como Erika Lust, "que presentan modelos más naturales para que nos identifiquemos en ellos tanto hombres como mujeres", añade.
Tras una oferta mayor que nunca y con un crisol de opiniones de investigadores, psicólogos y curas, ahora llega el turno de opinar de sus protagonistas: los actores y actrices que dan vida a este género cinematográfico.
En un vídeo elaborado por la productora de humor y cine para adultos Wood Rocket, una decena de intérpretes comentan los pros y contras de la incidencia de su industria en la vida sexual en pareja.
Hablan los actores
"No creo que el porno sea dañino para las parejas, pero depende de cada caso. Si tu relación está estructurada de una manera restrictiva y represiva puede ser malo. Sin embargo, es en la propia estructura de la relación donde empieza el problema", señala la actriz, licenciada en Psicología y Criminología Ela Darling, que ha participado en 43 películas.
Una visión en línea con la de su compañero, el actor Mickey Mod, con 24 filmes a sus espaldas. "El porno puede ser dañino para una relación si los miembros de esa pareja no tienen una visión común. Si a uno le gusta y a otro no puede provocar fricciones".
Por su parte, el actor Mick Blue, con 1.294 películas en su haber, incide en que la clave está en la forma en que el porno y la pareja interactúen. "Todo depende de cómo las parejas traten al porno", indica. Una opinión que apostilla la actriz Claire Robbins, que ha participado en 97 escenas: "Si utilizas el porno como una razón para evitar a tu compañero o para tener algo aparte puede ser dañino", indica.
Entender la fantasía
Una visión sobre el cine para adultos que Sierra confirma con algunos matices importantes. "Si hablamos de parejas heterosexuales, el porno puede ser perjudicial para su relación debido a los estereotipos de géneros que se muestra. Por ejemplo, los relativos al tamaño del pene", indica. "Debe entenderse que en el porno nos venden una fantasía, que puede estar muy bien para potenciar el deseo en una persona que se encuentra falta del mismo", explica.
Y es que la pornografía también cuenta con su lado bueno para las parejas. Además de la evidente finalidad erotizante, los sexólogos como Sierra también lo emplean con fines terapéuticos y como fuente de inspiración.
Unas vertientes beneficiosas para la sexualidad en pareja sobre la que los interpretes hacen un especial hincapié. "Creo que puede ayudar a que las parejas se descubran entre sí. Puede resultar útil para la gente que realmente no sabe mucho sobre posiciones, orgasmos o diferentes formas de hacer los preliminares", indica Vyxen Steel, con 16 filmes en su haber.
La actriz Allie Haze, que ha protagonizado 199 películas, también destaca su potencial inspirador para las parejas: "Cuando estás en el dormitorio, si el chico o la chica resulta ser un poco tímido, siempre es una gran idea ver a alguien en la pantalla con quien te puedes identificar o sentir reflejado para hacer la situación algo más cómoda".
Una línea que también defiende su compañera, la debutante Daisy Lane: "[En las películas] siempre tiene que haber algo que nunca has hecho y quién mejor que la persona a la que amas para probarlo con ella", defiende.
"Es muy bonito cuando ves a una pareja en una feria erótica o cuando te mandan un email juntos diciendo que disfrutan mucho viendo tus vídeos. Creo que el porno resulta muy bueno para las parejas", defiende Anikka Albrite, con 207 filmes en su haber.
Un visionado crítico
Para lograr que estas películas ayuden realmente a potenciar la creatividad y fomenten el erotismo sin provocar frustración, Sierra explica la importancia de hacer un visionado crítico: "[A las parejas] no les receto cualquier tipo de porno. Yo les digo que investiguen que tipo de escenas les gustan y les pido que lo miren con ojos críticos para que se den cuenta de lo que les excita para que después lo hablen. Tras hacer este ejercicio, pueden emplearlo en su imaginario personal o para poner en práctica cosas que han visto en la película", indica. "Pero sobre todo, el porno sirve para motivar la comunicación sexual en la pareja. Para que hablen y para que se comuniquen", explica.
Además, la sexóloga indica la importancia de seleccionar el tipo de filmes se recomienda a las parejas. "Es importante haber hecho terapia previa para saber si la persona tiene algún tipo de complejo", comenta. "Sin embargo, siempre trato de recomendar películas que no sean especialmente llamativas en cuestiones de tamaño", incide.
Un problema habitual en este aspecto entre los consumidores de porno suele ser la falta de una capacidad de abstracción a la hora de distinguir entre las performance que se muestran a cámara y la vida real. Cuando no se es capaz de hacer este ejercicio, surgen las frustraciones provocadas por unas expectativas no cumplidas.
Profesionales entrenados
"Somos especialistas de cine. Hacemos cosas totalmente irreales que nadie hace en casa. Es como ver a los atletas olímpicos, que pueden hacer un salto de ski, dar cinco vueltas en el aire y no torcerse un tobillo al caer. Lo mismo sucede con las películas eróticas: cuando ves porno estás viendo a los mejores del mundo haciendo su performance. Si en casa intentas hacer exactamente lo mismo, posiblemente acabes lesionado", cuenta la actriz Rain DeGrey, con 24 películas a sus espaldas.
Asimismo, la actriz también incide en la importancia de saber distinguir entre la realidad y la ficción de las escenas. "El porno dispara la inseguridad porque estás viendo gente increíblemente atractiva haciendo cosas increíblemente difíciles. Si tras ver porno te miras a ti mismo en el espejo o si intentas imitar una posición no sabes ni por dónde empezar. La gente intenta hacer una garganta profunda y cuando ve que no puede piensa que es una inútil. Por eso [el cine de contenido adulto] puede ser malo cuando la gente no se da cuenta de que está ante una fantasía", sostiene.
Falsos mitos
Mirarse en el porno como referente sexual es como mirarse en un espejo distorsionado. Sierra está acostumbrada a tratar con personas insatisfechas y acomplejadas por mirar la realidad con el prisma del cine erótico. "El cine porno está plagado de mitos y ficciones, como el orgasmo simultáneo, que la gente debería ser capaz de identificar como tal", explica.
Sin embargo, no resulta extraño que la gente piense que todo lo que ve en este tipo de películas es 100% real, aunque en realidad, como en toda película, se empleen numerosos trucos y artificios ante la cámara. Como sucede "en un número de David Coperfield", bromea Sierra.
Entre las mujeres, el mito erróneo más extendido es "pensar que es necesario gemir para tener un buen orgasmo cuando, en realidad, no es necesario y muchas mujeres no lo hacen", afirma. Por otro lado, lo más frecuente entre los hombres son los problemas de autoestima provocados por el tamaño de su pene. "Creen que la tienen muy pequeña pero luego resulta que tiene un tamaño completamente normal o, incluso, por encima de la media española", señala.
Nadie confunde una película de Rambo con la realidad. En cambio, como ocurrían en los albores del cine comercial, mucha gente piensa que todo lo que se muestra en este tipo de películas es 100% real. Ante esta tesitura, la recomendación de Serra es sencilla: "que las parejas lo utilicen para excitarse pero que sean críticos y sepan que es fantasía".
DANIEL J. OLLERO @danieljollero

jueves, 24 de marzo de 2016

Jesús, vetado por enseñar el hombro

Polémica por la prohibición de procesionar que una hermandad a impuesto a uno de sus miembros, sancionado antes por la Junta Mayor de la Semana Santa Marinera con una multa por haber desfilado el pasado año con el hombro desnudo.
Los hechos se remontan a 2015 cuando la Comisión de Recompensas y Disciplina de la Junta Mayor de la Semana Santa Marinera de Valencia decide sancionar a Ramón Fossati, que así se llama el miembro de la hermandad del Santísimo Cristo del Salvador. Fossati desfiló, como viene haciendo en los últimos años, interpretando el personaje de Jesucristo. Inicialmente se le multa con 300 euros, pero luego se le rebaja a 60.
Sin embargo Ramón Fossati decide recurrir al no quedar claras las causas de dicha sanción. No solo no recibe respuesta, sino que su propia Hermandad decide prohibirle su participación en el desfile de este y los 2 próximos años al parecer por no haber informado de los recursos presentados. Fossati pide explicaciones.
Asegura que le comunicaron la prohibición de desfilar a escasos días del domingo de Ramos, algo que le ha causado daño.
Un hombro desnudo y falsas bendiciones
Ramón Fosseti señala directamente al párroco de la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles como responsable del veto y niega que hiciese bendiciones el año pasado a los espectadores del desfile, como le han llegado a acusar. Asegura que solo levantó los brazos.

 © Proporcionado por Cadena SER
Y respecto al hombro desnudo recuerda que la iconografía nos muestra a Jesús Resucitado con el costado desnudo. En principio, reconoce, ese era su plan, pero decidió cambiarlo al darse cuenta que era exagerado y decidió entonces enseñar solo el hombro.
Apunta Ramón Fossati, que lleva 30 años participando en la Semana Santa Marinera, que en el fondo es todo un tema de celos.
Respuesta de la Hermandad
En la Hermandad del Santísimo Cristo del Salvador, que es quien prohíbe al cofrade procesionar, declinan hacer valoraciones. Radio Valencia se ha puesto en contacto con el Hermano Mayor que se ha limitado a decir que están muy afectados por este asunto.
Mientras, en la Junta Mayor de la Semana Santa Marinera, que se ha limitado tan solo a imponerle una sanción, explican que a pesar de ser un acto festivo, el desfile de Resurrección tiene naturaleza de procesión y se han de mantener las formas. Sin embargo, afirman, Fossati, lleva varios años haciendo ostentación y parodia, algo que le han afeado en numerosas ocasiones. A pesar de ser apercibido aseguran que el pasado año, en contra de lo dicho por el cofrade, llegó a bendecir la tribuna de invitados, donde estaban varios representantes del arzobispado con el cardenal Cañizares a la cabeza.

miércoles, 23 de marzo de 2016

Tracey Emin «se casa» con una piedra

La artista británica, que acaba de inaugurar una exposición en Hong Kong, confiesa en una entrevista que la peculiar ceremonia tuvo lugar el verano pasado, bajo un olivo, en el jardín de su casa en Francia

Tracey Emin posa delante de su obra «Es como es», durante la inauguración de Art Basel Hong Kong
El verano pasado, la artista Tracey Emin (Croydon, Reino Unido, 1963) contrajo «matrimonio» en el jardín de su casa del sur de Francia, apenas a media hora de Saint-Tropez. Tratándose de la británica, la ceremonia no podía ser muy tradicional y lo cierto es que no defraudó, en absoluto. Y es que, según revela ella misma en una entrevista en «The Art Newspaper» con motivo de la inauguración de su primera exposición en solitario en China se casó... ¡con una piedra!
Emin, que dio el «sí quiero» a la centenaria roca bajo un olivo, llevaba puesta la mortaja blanca con la que fue enterrado su padre. Y, para dejar constancia de tan especial ocasión, la artista inmortalizó el momento en una serie de pinturas que, de hecho, forman parte de la mencionada muestra, titulada «I Cried Because I Love You» y que podrá verse en Hong Kong hasta el 21 de mayo.
Lo cierto es que, pese a lo que pueda parecer, el amor ha sido siempre una fuente de inspiración para Tracey Emin, honrosa representante de los Young British Artists (YBAs) que Charles Saatchi descubrió, para gozo y disfrute de los más atrevidos seguidores del arte contemporáneo.
De hecho, en la charla que mantuvo con «The Art Newspaper» la artista reconoce que, con el paso del tiempo, su percepción del amor se ha vuelto «más espiritual». Concluir que por eso decidió casarse con una piedra es aventurarse demasiado en la conciencia vital de Emin, que ha convertido en arte su propia vida.
A la pregunta concreta de qué significó para ella tan «sólida» unión, la artista asegura que «simplemente significa que, por el momento, no estoy sola; en algún lugar, en lo alto de una colina, frente al mar, hay una hermosa piedra y no va a irse a ningún sitio. Estará allí, esperándome». Y, para rematar el tema amoroso, Emin reconoce que, pese a todo, espera, «realmente», «sentir amor algún día». Qué hará con su «roca-marido» cuando ese día llegue es otra historia.
- EFEABC.es - abc_cultura -

martes, 22 de marzo de 2016

La foto de una madre que Facebook no quiere que veas

Francie es una de las poco más 800 personas de Nueva York y alrededores que integran un grupo privado en Facebook sobre embarazos, partos y lactancia. Con motivo del primer cumpleaños de su hija, quiso homenajearla subiendo una fotografía del parto. Sin embargo, la imagen tenía un problema: no era del gusto de la red social. 
Facebook considera que la foto, que muestra a la mujer totalmente desnuda nada más dar a luz a su pequeña, vulnera sus normas al mostrar el pecho descubierto y parte del pubis. No es una imagen sexual, pero el pezón está más que prohibido y la decisión es tajante, y más aún cuando la denuncia vino de uno de los propios integrantes del grupo, según publicaba este fin de semana el New Yor Magazine. ¿Cómo pudo ofender la imagen a alguien interesado en ese tipo de historias? Esa es la pregunta que se hace Francie y el resto de la comunidad.
 |  Por David Ramos

lunes, 21 de marzo de 2016

¿Está la sociedad preparada para la nueva generación de ‘cincuentañeras’?

Las mujeres de 50, han desterrado el calificativo de cincuentonas, para convertirse en una generación que ha ganado juventud, vida sexual y aspiraciones laborales pero, ¿está la sociedad preparada para recibirlas?
Nicola Griffin posando, a los 56 años, para Sports Illustrated.
Decía Víctor Hugo que “los 40 son la edad madura de la juventud y los 50 la juventud de la edad madura”. En este proceso de rejuvenecimiento de las décadas, en las que los 30 son los nuevos 20 y así sucesivamente, las mujeres son las grandes beneficiadas. Solo hace falta retroceder una generación para rememorar a la cincuentona de entonces, embutida en una faja Playtex, adicta a las cremas antiarrugas, resignada a enterrar su cada vez más esporádica vida sexual y con la baza de la anestesia en forma de reuniones de amigas, que se habían despedido para siempre de la operación bikini, y se divertían merendando y contando anécdotas graciosas de sus maridos.
Hoy una mujer en sus 50 puede hacerse su primer tatuaje, descubrir el verdadero significado de la palabra sexo o una nueva orientación sexual, puede haber sido despedida de su trabajo, al que dedicó gran parte de su vida, y proyectar lanzarse a la piscina de su verdadera vocación; o puede salir en la portada de Sports Ilustrated con un bikini dorado y una melena canosa, como ha hecho recientemente la modelo Nicole Griffin, de 56 y, además, no precisamente para anunciar dentaduras postizas.
Para la mujer, los 50 es una edad bisagra en la que ya no es joven pero tampoco mayor; en la que, a poco que una se haya cuidado algo, aparentará menos edad que la que machaconamente le recuerda su carnet de identidad. Una década en la que se espera una cierta solidez y trayectoria laboral, que conlleva un poder adquisitivo, aunque desde la crisis económica, esto último ya no deberían presuponerse. Unas características que las igualarían a los hombres de su misma edad, sino fuera porque las féminas deben atravesar ese seísmo llamado menopausia, de mayor o menor intensidad, que hace que muchas se replanteen su existencia. Hasta hace poco, el fin de la edad fértil se traducía en el adiós a la mejor parte de la vida de una mujer, pero muchas empiezan a verlo de otra manera. Como el principio de otra etapa, más centrada en si mismas y menos en lo que la sociedad, el marido o los hijos esperan de ellas. Según Marisol Delgado, especialista en psicoterapia por la European Federation of Psychologists Associations (EFPA) y con consulta en Avilés, “hay muchos mitos entorno a la menopausia, y muchas veces la presión social es peor que los propios cambios físicos o vitales de la persona pero, eminentemente, es una etapa importante, y cada vez más mujeres la viven como un periodo de oportunidades, un buen momento para enderezar sus vidas y hacer aquello que siempre han pospuesto. Como cualquier crisis vital, encierra la posibilidad de, si se juegan bien las cartas, salir de ella renovado”.
La teoría de que la felicidad durante el ciclo de la vida tiene forma de U, que defiende el profesor de economía de la Universidad de Warwick (Reino Unido), Andrew Oswald en su investigación Is Well-Being U-Shaped over the Life Cycle?, predispone, también, a los cincuenteañeros a una existencia menos agria. Esta tesis indica que la gran mayoría de las personas alcanzamos nuestros mayores niveles de bienestar vital alrededor de los 20 años, y a partir de ahí éstos decaen hasta llegar a su estado más bajo, los 40, para luego volver a subir. La razón de que esta década sea la más negra se debe, según este autor, a las responsabilidades laborales, el cuidado de los hijos y de las personas mayores; aunque de nuevo, la economía ha convertido a los chicos en dependientes durante más tiempo y a los mayores en proveedores de muchas familias. Pero Delgado hace hincapié en esta idea, “hay muchos estudios de psicología que sostienen que los 40 es una edad muy vulnerable a la depresión o a la ansiedad. Las mujeres trabajan, tienen hijos y deben ocuparse también de la casa. Si lo hacen, el estrés está garantizado; si no pueden con ello, entonces vendrá la culpa. Los 50 se dibujan como una época más tranquila, los hijos ya son más independientes y hay más tiempo para una misma, aunque el reto está ahora en manejar el proceso de la pérdida de la juventud”.    
Pero para eso, la evolución de la humanidad y de las especies ha hecho ya su trabajo. Según el doctor Miguel Martínez, director del departamento de Medicina Preventiva y Regenerativa, de la Clínica Planas, en Madrid, “vivimos más que nunca, y la esperanza de vida de la mujer es ligeramente superior a la del hombre. Ella se cuida más, se alimenta mejor y tiene menos hábitos tóxicos, fuma y bebe menos. La gran revolución del siglo XX en cuidados antiaging es la combinación de terapias hormonales y de nutrientes a dosis adecuadas y por largo tiempo, que retrasan el envejecimiento. Otros factores, como la nutrición celular, el ejercicio o una alimentación adecuada ayudan enormemente a ganarle juventud a los años”.
Claro que este anhelo de parecer más joven, que cuenta con el gran aliado de la cirugía plástica, no hace sino reforzar el estereotipo machista de que la principal misión de la mujer es ser atractiva y deseable a cualquier edad. La novedad es que ese ideal de belleza empieza a incorporar, poco a poco, estéticas para todos los gustos. Algunas más cerca de la tercera edad que de la juventud, y que dan la bienvenida a las canas, las arrugas o las estrías. Modelos que ya han pasado los 50 aparecen en campañas para marcas trasgresoras y destinadas a un público joven, como es el caso de Jacky O’ Shaughnessy, 64, para America Apparel; Linda Rodin, 67, para The Row o; más recientemente, Alicia Borrás, que este año cumple 71, para Desigual.
Alicia Borrás en la última campaña de Desigual.
Consumidoras que saben lo que quieren y sexualmente activas
Pero, me temo que esta estrategia no es tan inocente ni altruista como parece, sino que va destinada a conquistar a esa sustanciosa porción del mercado que son las mujeres de 50, en el inicio de la segunda parte de sus vidas y con una tarjeta de crédito. Una de las creencias inamovibles que el mundo del marketing tenía hasta hace muy poco era la de pensar que las mujeres de más de 45 años iban a permanecer, el resto de sus consumistas vidas, fieles a las marcas de su agrado. Pero según un estudio llevado a cabo por la compañía internacional de marketing IMC, la forma en que ellas compran tiene tres puntos de inflexión: a los 20 años, cuando se toman las primeras decisiones; en la década de los 30, en la que aparecen nuevas necesidades -hijos, maridos-; y entorno a los 50, cuando la prioridad empieza a ser una misma y hay nuevas demandas que satisfacer. “Las marcas que no quieran trabajar para hacerse con la lealtad de este grupo de mujeres se verán en la misma situación que el marido que no quiere ver el divorcio que se acerca, después de 20 años de ignorar a su esposa”, comentaba un artículo de IMC al respecto. Pero además, en España, las chicas de 50 son un colectivo numeroso que crecerá en los próximos años, porque ya han llegado o están llegando a esa edad las hijas del baby boom, que nacieron entre 1957 y 1977.
Sexualmente hablando, las cincuentonas, no solo se han sacudido el polvo, sino que han dado el salto y se han posicionado como las deseables y sexualmente activas MILFs (Mother I Like to Fuck), que proliferan también en los portales porno. Un estudio de este año, conducido por Victoria Milán, un portal de citas para casados/as en busca de aventuras, ha preguntado a 3.589 mujeres cómo es su vida sexual tras la menopausia. Según parece, 7 de cada 10 afirman que tienen el mismo o incluso más deseo sexual que antes, y al no existir ya el riesgo de embarazo, un 72% confiesa que disfruta de su sexualidad más libremente. Casi la mitad de la muestra confirma que el sexo de sus parejas deja mucho que desear, y que su nueva actitud ante la sexualidad las lleva a considerar tener un amante. Este panorama no le es ajeno a Delfina Mieville, socióloga, sexóloga y experta en género y derechos humanos, con consulta en Madrid. “Muchas parejas de 50 se encuentran con que la mujer empieza a demandar más sexo o quiere experimentar cosas nuevas, y el hombre no siempre puede seguirla o le desconcierta esta nueva actitud de su compañera. El género femenino ha vivido una revolución sexual pero el masculino no. Muchos siguen con los antiguos roles y, a veces, esto es causa de problemas en la pareja. El hombre se ve desbordado y, para colmo, esta época de retomar el interés por el sexo, por parte de ella; coincide, no pocas veces, con un momento de menor deseo por parte de él”, comenta Mieville.
Uno de los grandes problemas para la mujer de 50 es que ella ha cambiado más deprisa que la sociedad, que no siempre le brinda el escenario propicio para que campe a sus anchas. El mercado laboral es un claro ejemplo, y la dificultad de volver a encontrar trabajo, cuando ya se ha cumplido el medio siglo, es el signo más patente de cómo muchas empresas desperdician a estos diamantes en bruto. Como apunta Olga Cubillas, coach certificado, practitioner en PNL y especialista en coach personal y laboral, con consulta en Madrid, “las mujeres de 50 engloban muchas de las características que son necesarias en un líder. Cuentan con mucha experiencia, han ganado en autoestima, los años le han enseñado a separar lo accesorio de lo esencial, tienen más claro lo que quieren y son más prácticas, porque saben que disponen de menos tiempo y necesitan aprovecharlo al máximo. Además, la experiencia de muchas de ellas de dirigir una familia –que se asemeja a una pequeña empresa – les ha proporcionado la capacidad de influir en los demás, herramientas para la comunicación y el consenso, inteligencia emocional, capacidad de trabajo en equipo y de adecuarse a las necesidades y demandas de cada uno de sus miembros”.
Sin embargo, se empieza a hablar de una pobreza de género, que combina mayores índices de paro para ellas con la vergonzosa brecha salarial. En la Comunidad de Madrid, como apuntaba recientemente El País,  “las mujeres constituyen el 54% de los alrededor de 460.000 desempleados de la región. Solo el 38% del empleo creado el año pasado en la Comunidad fue femenino. Según una nota del Grupo Socialista en la Asamblea de Madrid, “se necesitarían más de 100.000 empleos femeninos para igualar el nivel del empleo masculino”. Y dentro de estas, como apunta el mismo periódico en otro artículo, “120 mujeres de entre 55 y 59 años llevaban más de dos años en el paro al final de 2015. El número de paradas para su grupo de edad no ha dejado de aumentar desde 2005, cuando eran 11.100”.
Según la socióloga Delfina Mieville, “teóricamente vivimos en una sociedad en la que hay muchas expectativas de felicidad, en la que, aparentemente, todo es posible. Como dijo el sociólogo Anthony Giddens, “en la post modernidad el ser humano es un arquitecto de si mismo”, y ese infinito abanico de posibilidades de reinventarnos puede generar también cierta angustia. La consigna ahora no es ser necesariamente joven, pero si destilar la esencia de la juventud, parecer que se tiene 20 años menos, rebosar salud, tener un discurso nuevo, ser moderno, rebelde o un enfant terrible, pero ¿qué pasa si una mujer de más de cincuenta no quiere practicar el 69, ni vestirse como una de 30, y su mayor tentación es quedarse en casa haciendo crochet?”.
RITA ABUNDANCIA

domingo, 20 de marzo de 2016

Más de 1.100 mujeres revelan lo que anhelan en la cama

"Quieres complacer a tu pareja y te queremos ayudar". Bajo este sentido mensaje, un millar de féminas han seleccionado las cuatro mejores posiciones que deberías probar.
'Madre mía, ojalá que lea esto y deje de hacer siempre lo mismo'. (Corbis)
No llegan casi nunca y “qué menos que animar”; contorsionan sus pelvis cómo pueden para poder alcanzar un grado máximo de placer mientras tú marcas el ritmo e intensidad de penetración; y te cogen de la manita con cariño para acercar tu mano a su clítoris, que “no es ahí, está aquí”. Y casi nunca, pese a la insatisfacción sexual que sufren y de la que tú eres uno de los máximos responsables, sueltan reproche alguno. Así son ellas, pero sigues sin saber cómo atinar para compensarla…
“Quieres complacer a tu pareja y te queremos ayudar”. Bajo este sentido y solidario mensaje, los editores de 'Men's Health' decidieron preguntar a más de 1.100 mujeres –por qué dejarlo en un número redondo cuando el “más” tiene el doble de 'punch'– cuáles eran sus posturas preferidas en la cama. Objetivo: llegar de una vez por todas a un listado en condiciones que ayude a los hombres a guiarse en la cama y dejar de insistir en el clásico misionero. Porque no, no está entre las posiciones más gustosas, que lo sepáis.
La inmensa mayoría recalcó la importancia de añadir un poco de innovación en la cama, así que no te las tomes como el A, B, C (y D) de las relaciones sexuales
Al más de millar de féminas participantes se les pidió que valorasen pros y contras de 11 posturas sexuales, por aquello de acotar opciones, y estas fueron las cuatro mejor puntuadas. Eso sí, la inmensa mayoría recalcó la importancia de añadir un poco de innovación en la cama, así que no te las tomes como el A, B, C (y D) de las relaciones sexuales y varía de vez en cuando.
1. La vaquera (ambos sentados)
 (Corbis)
Ganadora por goleada, el 48% de las encuestadas clasificaron esta postura como su preferida. Los por qués, evidentes: estando encima pueden controla la profundidad y ángulo de penetración, marcar el ritmo de las embestidas y, cómo no, dejar acceso directo a sus pechos para que tomen el protagonismo pertinente. Por si no lo sabías, la estimulación del pezón activa un área del cerebro conocida como la corteza sensorial genital, la misma región que se estimula mediante la excitación del clítoris, la vagina y el cuello uterino. Sí, es difícil pero incluso pueden llegar al orgasmo.
2. 'G-whiz' o el perrito invertido
 (Corbis)
La mujer se tumba boca arriba y apoya sus piernas sobre los hombros de su acompañante pero con una variación: él, en lugar de estar de pie, se agachará y echará su cuerpo hacia ella de tal forma que quede casi totalmente hecha una bola. El 32% dijeron que esta posición estaba entre sus tres mejores valoradas, ¿por la comodidad? No, más bien porque es una de las formas más sencillas para alcanzar el profundo punto G: cuando ella levanta las piernas su vagina se estrecha por lo el pene tiene menos posibilidades de desviarse del camino hacia el escondido punto erógeno. Ah, y ya de paso, se puede estimular el clítoris bien con el abdomen de su pareja, bien con el roce de sus propios labios vaginales.
3. La plancha
                                                                         (Corbis)
Casi con el mismo porcentaje de fieles amantes que la anterior, el 31% de las mujeres dijeron que esta postura estaba, como mínimo, en su 'top3'. Entre los cientos de comentarios vertidos sobre la plancha, fueron muchas las que coincidieron en la idea de que permite encajar a la perfección con la otra persona. Ella recostada boca abajo, con las piernas rectas y las caderas un poco levantadas –se recomienda colocar una almohada debajo del vientre de ella para que pueda elevarse sin dejarse las lumbares –, él sólo tiene que tumbarse encima de ella. Como si le diese la espalda al Misionero. Entre otras cosas, si se mantiene una respiración adecuada y se sigue un ritmo constante, esta postura permite que ellos aguanten bastante más en la cama.
4. La postura de la mariposa
(Corbis)
Parecida a la número 2, el 35% de las féminas no dudarían en sentir la mariposa un poco más abajo de sus estómagos. La mujer tiene que tumbarse sobre un sitio relativamente alto que le ofrezca la posibilidad de colocar el trasero en el filo de la superficie, aproximadamente a unos 30 centímetros por debajo de la pelvis de su acompañante. Piernas en alto apoyadas sobre los hombros de él, éste colocará las manos sobre sus glúteos para penetrarla. Si se da con el ángulo perfecto y el grado de profundidad adecuado, no será difícil alcanzar el punto G. Sin contar con que ella está extendida sobre una mesa, qué menos que acariciar su torso, agarrar sus pechos y, por qué no, utilizar algún dedo para estimular a la par el clítoris.
Y un plus más: deja la opción de cumplir con el sueño inculcado por cientos de miles de escenas sexuales de ficción de despejar una mesa tirándolo todo al suelo para que ella se recueste sobre la superficie. Que nada, ni el plato con los restos de cocido, frenen la pasión.