lunes, 16 de diciembre de 2019

Miles de ‘peces pene’ aparecen en una playa de California

Una tormenta levantó el litoral marino para dejar a estos gusanos expuestos a la marea
Un 'Urechis caupo' encontrado el pasado junio en la bahía Bodega, California. Kate Montana, iNaturalist
Al norte de San Francisco, a unos 80 kilómetros por la costa, la bahía de Drake es reconocida como el lugar más probable en el que Francis Drake, pirata al servicio de Isabel I de Inglaterra, fundó un campamento temporal en California para arreglar su embarcación antes de retomar su circunnavegación del globo rumbo a las Molucas. La bahía es considerada uno de los primeros ejemplos de contacto entre europeos y nativos de la costa oeste estadounidense. Es un lugar de interés histórico, el primero en el que un inglés reclamó terrenos para su corona, dentro de un santuario natural que la página de turismo de California invita a recorrer para encontrarse "sorprendentes descubrimientos, incluidos una increíble vida silvestre". Con la que se han topado quienes han paseado en los últimos días por las orillas de la playa Drake: miles de gusanos vulgarmente conocidos como peces pene, cuya tragedia ha dado a conocer la revista Bay Nature.
Desde la costa es habitual observar focas comunes, pero no tanto encontrarse varadas a "miles" de estas lombrices de mar. Se los encontró un excursionista que, extrañado, le envió una foto a la publicación naturalista ("Me he encontrado miles de estos el 6 de diciembre en playa Drake, después de una tormenta. ¿Qué ha pasado?"). El biólogo Ivan Parr le explica: esas miles de salchichas rosadas habitan las playas de la zona, y son conocidos normalmente como peces pene por su forma fálica. El nombre científico de esta especie es Urechis caupo y pertenece a la familia Echiura, formada por otras tres especies: los equiuros aparecidos en playa Drake son los únicos especímenes que pueblan América del Norte, explica Parr.
Su anatomía, "perfectamente adaptada para la vida subterránea", le permite excavar en la arena madrigueras con forma de u no más anchas que su cuerpo: una para filtrar el agua y captar plancton, la otra para expulsar el resto, que a su vez serán aprovechadas por otros animales que habitan la cueva o la visitan periódicamente en busca de alimento, como relata didácticamente el biólogo: especies de almejas, cangrejos o peces. Por eso también se conoce a esta lombriz como el gusano posadero (fat innkeeper worm).
Tormentas como la que azotó playa Drake la semana pasada pueden golpear con fuerza las aguas someras y remover la tierra donde habitan estas criaturas, para dejarlas expuestas a un mar que los arrastra hasta las orillas para deleite de las aves y de las risas flojas.

domingo, 15 de diciembre de 2019

El Gobierno duplica el gasto en vino, whisky y aperitivos para el Falcon

Presuouesto de hasta 40.000 €
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en un viaje en el Falcon.
El Ministerio de Defensa ha sacado a concurso el contrato para el suministro de 'catering' de los aviones del Ejército del Aire que utilizan para viajar los miembros del Gobierno y de Casa Real. El importe es de 40.000 euros anuales, el doble del contrato actual.
En concreto, el expediente publicado en la Plataforma de Contratación del Sector Público, consultado por Europa Press, saca a concurso el suministro de productos "misceláneos" embarcados en los aviones T.18 y T.22 del Ejército del Aire asignados al 45 Grupo de las Fuerzas Armadas. Se trata de los Falcon y los Airbus A310 utilizados por las autoridades para sus desplazamientos. 
El contrato, adelantado por El Confidencial, incluye la marca concreta de productos a suministrar y sus precios y apunta que, en caso de no poder esos, deben ofertarse otros de calidad equivalente.
El menú incluye diferentes refrescos, cervezas, café, pastas de mantequilla, aceitunas rellenas, almendras, mejillones en escabeche, pulpo en salsa gallega, berberechos, sardinas en aceite de oliva, anchoas, ventresca o almejas.
También requiere la oferta de vino de diversas bodegas con precios que llegan hasta los 30 euros por botella y bebidas alcohólicas como brandy, licores, orujos, pacharán, vodka, whisky, ginebra o ron.
El pliego de condiciones especifica que si por alguna causa la empresa suministradora no pudiera entregar alguno de estos artículos ni sus equivalentes "podría aceptarse otro de características superiores" sin que ello suponga un incremento de precio. 
Todos estos productos deberán ser entregados al 45 Grupo del Ejército del Aire, que tiene su base en Torrejón de Ardoz (Madrid), en un plazo de 24 horas desde la realización del pedido. Pero además el Ministerio valorará la capacidad de respuesta para peticiones "urgentes o excepcionales" que se puedan entregar en un plazo no superior a cuatro horas "con independencia de que el suministro sea en fin de semana o festivo".
El contrato también incluye condiciones relativas a los trabajadores de la empresa suministradora. "La empresa contratista procurará que exista estabilidad en el equipo de trabajo y que las variaciones en su composición sean puntuales y obedezcan a razones justificadas", reza.
Además, apunta las obligaciones del empresario para la negociación y pago de salarios de sus trabajadores, concesión de permisos y licencias, obligaciones con la Seguridad Social u obligaciones en relación con prevención de riesgos laborales.

sábado, 14 de diciembre de 2019

Los países más emisores rechazan endurecer sus recortes de gases de efecto invernadero

Hasta 84 Estados, entre los que no figuran EE UU, China, India, Rusia ni Brasil, se comprometen a revisar sus objetivos de reducción de dióxido de carbono en 2020
Un hombre fuma un cigarrillo electrónico en la entrada de la Cumbre del Clima que se celebra en Madrid. CRISTINA QUICLER (AFP)
“Hay una brecha enorme entre lo que sucede fuera de aquí y lo que sucede dentro”, ha reprochado este miércoles Jennifer Morgan, directora ejecutiva de Greenpeace internacional, a los representantes de los casi 200 países que se reúnen en Madrid hasta el viernes en la Cumbre del Clima, conocida por las siglas COP25. Morgan les ha contado que lleva 25 años asistiendo a estas reuniones internacionales y que nunca había visto una distancia tan grande entre lo que ocurre en la calle —con las protestas multitudinarias por medio planeta lideradas por los jóvenes activistas climáticos— y lo que pasa en una COP —con unas negociaciones que se estancan y sin liderazgos claros contra la crisis climática entre los países—. La falta de ambición de los principales emisores se refleja en la lentitud con la que avanzan las conversaciones para cerrar el desarrollo de los mercados de carbono o la declaración final de esta cumbre. Pero, fundamentalmente, en la ausencia de ambición de las grandes potencias emisoras de gases de efecto invernadero, que no dan señal alguna de estar dispuestas a endurecer sus planes de recortes de CO2, como se pide desde la ciencia y desde las principales agencias de la ONU.
El secretario general de la ONU, Antònio Guterres, organizó en septiembre otra cumbre climática en Nueva York para intentar relanzar la ambición. Y se formó una coalición de 68 países que se comprometían a incrementar sus metas de reducción de emisiones para la próxima década. Tres meses después, esa coalición ha sumado 16 Estados más, según la actualización presentada este miércoles en la COP25.
Entre los nuevos países figuran Reino Unido, Suecia o Pakistán. Pero, de nuevo, faltan cuatro de los cinco grandes emisores, que acumulan más del 60% de todos los gases de efecto invernadero del planeta: EE UU —que ha iniciado ya los trámites para dejar el Acuerdo de París—, China, India y Rusia. El quinto actor de ese bloque de los grandes emisores es la Unión Europea, que tampoco figura como tal en esa coalición al estar todavía negociando Bruselas y los Veintiocho cómo y cuánto se debe endurecer el plan de recorte de emisiones que van a presentar ante la ONU en el marco del Acuerdo de París en 2020. Sí están dentro del compromiso lanzado en septiembre en Nueva York Alemania, Francia y España.
Que los esfuerzos que tienen previsto hacer los países contra el cambio climático no son suficientes lo admiten todos los que participan en la Cumbre del Clima. “No llevamos la velocidad adecuada”, ha reiterado la ministra chilena de Medio Ambiente, Carolina Schmidt, que ejerce la presidencia de esta COP25. “El mundo se está calentando y volviendo más peligroso más rápido de lo que creíamos”, ha insistido Guterres, que ha vuelto a esgrimir los informes científicos para urgir a los países, entre otras cosas, a endurecer sus objetivos de reducción de gases de efecto invernadero.
Todos los firmantes del Acuerdo de París deben presentar planes de recorte de emisiones que, juntos, deben conseguir que el calentamiento global se quede dentro de unos límites manejables, Pero la suma de esos planes no es suficiente. La ONU advirtió hace un par de semanas de que se deben multiplicar por cinco los esfuerzos globales previstos si se quiere que el incremento de la temperatura se quede por debajo de 1,5 grados respecto a los niveles preindustriales. Y por tres si se aspira a que ese incremento esté por debajo de los dos grados (la otra meta que se establece en el Acuerdo de París). Los planes (que se conocen por las siglas en inglés NDC) que tienen ahora los países llevarán al menos a 3,2 grados de incremento, calcula la ONU.
Por eso se necesitan compromisos como los de los 84 países que endurecerán sus planes durante 2020, como fija el Acuerdo de París. Pero, sobre todo, se necesita que se involucren los grandes emisores, algo que no está ocurriendo. Mientras EE UU se despide de París, China —a través de su viceministro de Ecología y Medio Ambiente, Yingmin Zhao— no ha dado ninguna señal este miércoles de que su intención sea endurecer su programa nacional de reducción de emisiones para la próxima década. Lo mismo ocurre con Rusia, que aún no ha presentado su plan, o India, que tampoco se ha sumado a ese listado de 84 países más ambiciosos.
La alianza de estos 84 Estados busca elevar los recortes a medio plazo, es decir, para la próxima década. Paralelamente, desde la presidencia chilena de la COP25 se ha impulsado también que los Estados se comprometan a buscar la neutralidad de carbono —que el CO2 expulsado sea igual al que se capture, por ejemplo, a través de bosques— en 2050. A este segundo objetivo se han comprometido ya 73 países, con las mismas grandes ausencias. También 14 regiones, 398 ciudades, 786 empresas y 16 grupos inversores. “Ya no basta con los países, necesitamos a otros actores”, ha resumido Schmidt.

viernes, 13 de diciembre de 2019

La perla más antigua del mundo tiene 8.000 años... y ya era un negocio lucrativo

Descubren en Emiratos Árabes una perla natural datada entre entre el 5.800 y 5.600 a.C, lo que demuestra que su comercio ya era una fuente de riqueza en la región desde, al menos, el Neolítico
 
La perla más antigua conocida, de hace 8.000 años. Departamento de Cultura y Turismo de Abu Dabi
Hasta que ríos de oro negro lo trastocaron todo, los pueblos de la Península Arábiga tenían la recolección de perlas entre sus negocios más lucrativos. Una ocupación cuyo primer vestigio, una perla natural con 8.000 años de antigüedad, acaba de aparecer fortuitamente en la excavación que horada una isla frente al Emirato de Abu Dabi.
"Durante los trabajos de excavación arqueológica de la isla de Marawah, tuvimos la fortuna de encontrarnos una perla natural en el suelo de una de las habitaciones", indica Abdalá Jalfan al Kaabi, director de la unidad arqueológica del Departamento de Cultura y Turismo de Abu Dabi. "La datación por radiocarbono nos ayudó a situarla entre el 5.800 y 5.600 a.C., lo que la convierte en la perla más antigua descubierta hasta la fecha", agrega.
 
La pequeña pieza, de color rosáceo, asomó mientras el proyecto inspeccionaba una serie de estructuras de piedra del neolítico que el tiempo había terminado derrumbando. Junto a la joya de forma esferoidal, se desenterraron fragmentos de cerámica, cuentas de conchas y piedras y puntas de flecha de sílex.
"La presencia de perlas en yacimientos arqueológicos demuestra que su comercio existía desde al menos el período neolítico", asevera Al Kaabi. "Si miramos las fuentes históricas, encontramos más de una indicación de que Abu Dabi era considerado uno de los principales centros de perlas", añade el experto. En el siglo XVI, el mercader veneciano Gasparo Balbi ya dejó por escrito que las islas frente a la costa de Abu Dabi eran un paraíso atestado de perlas.
Antes del hallazgo del petróleo y el gas, que en cuestión de décadas ha transformado el árido paisaje de Emiratos o la cercana Qatar en exclusivos 'skylines', la búsqueda de perlas era la principal actividad económica de sus asentamientos. Un negocio boyante que concluyó abruptamente a principios de la década de 1930, por la competencia de las granjas de perlas de Japón.
"Este hallazgo deja claro que gran parte de nuestra historia económica y cultural reciente tiene raíces profundas que se remontan a los albores de la prehistoria", subraya Mohamed Jalifa al Mubarak, presidente del Departamento de Cultura y Turismo del emirato. Hasta ahora, la perla más antigua -de 7.500 años- había sido desenterrada en el yacimiento neolítico de Um al Quwain, también en Emiratos. "Marawah es uno de los sitios más preciados y las excavaciones continuarán con la esperanza de descubrir más pruebas de cómo vivían, trabajaban y prosperaban nuestros ancestros", desliza el funcionario.
Vendida a cambio de cerámica
Según las primeras pesquisas, la perla habría sido vendida como joya y enfilado hacia la ruta de comercio que conectaba a la región con Mesopotamia -la civilización que se extendió por vastas zonas de los actuales Siria, Irak e Irán- a cambio de cerámica y otros objetos. En la excavación, próxima a la playa, se han identificado también huesos de peces, tortugas, delfines y ostras. "Hemos llegado a la conclusión de que la población en este período estaba muy familiarizada con el mar y lo consideraba una parte importante de su vida diaria", apunta Al Kaabi.
La pieza será uno de los 350 objetos llegados de 30 países que centrarán la exposición '10.000 años de lujo', un recorrido por la historia de la opulencia en Oriente Próximo y el mediterráneo que abrirá sus puertas el próximo 30 de octubre en el Museo del Louvre de Abu Dabi. Sus salas albergarán retazos de moda, joyas, arte visual, mobiliario y diseño cedido para la ocasión por Chanel, Balenciaga, Christian Dior, o Hermès junto a la colección del consorcio de museos públicos galos que se halla detrás de la instalación emiratí, inaugurada hace dos años.
La bautizada como 'Perla de Abu Dabi' -que se expondrá de manera permanente en el Museo Nacional Zayed, aún en construcción- brillará entre una selección de artefactos que levantan acta de la historia de los excesos, desde las antiguas civilizaciones y el culto a las divinidades hasta la revolución industrial y el consumo masivo de bienes de lujo. "Lo que buscamos es explorar la conexión de la Humanidad con el lujo a lo largo de épocas y culturas y a través de un enfoque amplio, desde los tesoros antiguos hasta la alta costura actual", avanza el director de la sucursal emiratí, Manuel Rabaté.
FRANCISCO CARRIÓN @fcarrionmolina

jueves, 12 de diciembre de 2019

La primera «orgía» pública de la hija de Madonna

Lourdes León protagoniza la performance ofrecida por la marca catalana Desigual en Art Basel de Miami
La performance-orgía (arriba) en la que participón Lourdes León - AFP
Dicen que de tal palo tal astilla. La hija de Madonna, Lourdes León (23 años), no solo se parece físicamente a su célebre madre, sino que a su manera le gusta provocar tanto como ella. Los desafíos de Madonna (61) a las mentes biempensantes a lo largo de su carrera artística han sido múltiples e inolvidables: besó en la boca a Britney Spears (38) durante una entrega de premios, fue arrestada en Toronto por pretender masturbarse en el mismo escenario y su constante uso de imágenes religiosas en vídeos y conciertos siempre fue planificado para atizar la polémica.
Siguiendo el camino abierto por su progenitora, el pasado fin de semana Lourdes participó, en el marco de Art Basel de Miami, en una tórrida performance-orgía, organizada por la marca de moda española Desigual. Lola –como la llama su madre y fruto de la relación de la cantante con el preparador físico de origen cubano Carlos León– lució un vestido de gasa transparente del que pronto se desprendió para quedarse en tanga y pezoneras, uniéndose a la masa de cuerpos dirigida por la fotógrafa barcelonesa Carlota Guerrero. La obra en su conjunto muestra piezas de la colección de Desigual para la próxima temporada primavera-verano 2020. Una representación que Guerrero ideó a partir de los efectos de un beso. En la pagina de Instagram de la marca se explica que esta obra efímera es un mensaje de amor, multiculturalismo y diversidad.
En éxtasis
Peter Davis, editor de la revista «L’Officiel», subió un vídeo de la performance, donde hombre y mujeres pretenden entregarse al éxtasis durante cinco largos minutos. «Al principio eran solo parejas (...), pero al poco tiempo todos estaban besándose indistintamente entre ellos. Era una fiesta inclusiva donde había diferentes tipos de cuerpos», ha explicado Davis al «New York Post». Para Desigual, firma fundada por Thomas Meyer, la performance-orgía comandada por Lourdes León ha sido todo un éxito publicitario –ayer, todos los medios norteamericanos daban buena cuenta de ello–, en un contexto complicado para la compañía: finalizó el ejercicio 2018 con una caída de las ventas del 14% y un hundimiento del beneficio de un 93%, hasta los 3,4 millones de euros, frente a los 47 millones de 2017.
Pero esta primera «orgía» pública de la hija de Madonna está siendo un trampolín para esta joven artista con una trayectoria asociada a elecciones arriesgadas, como su participación como modelo para la web «Pornhub», su aparición en 2017 con un vestido transparente durante la semana de la moda de Nueva York o su topless en 2018, cuando desfiló para Gypsy Sport.
El pasado verano, Madonna confesó que envidiaba el talento de su hija, pero admitió que Lourdes carece del hambre que a ella le impulsó hasta la cima del éxito. 
Según dijo en una entrevista para «Vogue América», la diferencia entre ambas es que ella creció sin dinero y a Lourdes no le falta de nada. «Es increíble en todo lo que hace: es una bailarina fabulosa, una gran actriz –estudió Artes Escénicas en la Universidad de Michigan–, toca el piano maravillosamente, es mucho mejor que yo en cuanto a talento. Pero no tiene el mismo impulso y, además, siento que las redes sociales la atacan demasiado, la atormentan y la hacen sentir mal solo por ser mi hija. Yo intento darle ejemplos de otros hijos de celebridades, como Zoë Kravitz, por ejemplo, que trabajan y triunfan. Espero que pronto la tomen en serio por su talento».
María EstévezLos Ángeles

miércoles, 11 de diciembre de 2019

La mordida del mar se siente en África

En parte de las costas de cuatro países africanos desaparecen casi dos metros de playa al año. En el norte de Senegal, 2.600 personas han perdido su hogar en los últimos meses
En la ciudad senegalesa de Saint Louis, las casas más cercanas a la costa han quedado destruidas por el embate de las olas. El nivel del mar no cesa de aumentar desde hace años. Marta Moreiras
El 19 de agosto de 2017, la comerciante Ndeye Seinabou Fall vio cómo el mar se tragaba su casa. “Es un día que no podré olvidar jamás”, asegura con semblante triste. Sus cuatro hijos y ella fueron trasladados a una escuela, donde permanecieron dos meses. Para Lena Diop, de 28 años, ese recuerdo es como una herida abierta. “Las olas eran cada vez más grandes, de hasta seis metros, así que seguimos el consejo del prefecto y nos marchamos a la escuela Cheikh Touré. Al día siguiente solo quedaban muros destrozados de lo que fue nuestro hogar. Perdimos todo, únicamente pudimos salvar nuestra ropa”, asegura.
La franja costera de la ciudad senegalesa de Saint Louis, en el norte de Senegal, parece haber sufrido un bombardeo. Los restos de paredes de las casas destruidas emergen entre la arena con su galería de hierros oxidados, piedras inservibles y techos arrumbados; esqueletos de cuando la vida de carreras infantiles y el olor de la comida recién hecha inundaban el lugar. Bombardeo hubo, sin duda. El de las recurrentes marejadas que, en los últimos cuatro años, han golpeado, ola a ola, contra los barrios de pescadores de Guet Ndar, Ndar Toute, Santhiaba y Goxu Mbathie, provocando que 258 familias, unas 2.600 personas, hayan perdido ya sus viviendas. En total, unos 10.000 vecinos tendrán que marcharse por vivir en la llamada zona de riesgo.
Ndeye Seinabou Fall y Lena Diop ya se fueron. No tenían otra opción. En 2017 se instalaron junto a sus familias y otras 580 personas en el descampado de Khar Yalla, a las afueras de Saint Louis, lejos del mar, en unas frágiles tiendas ubicadas en un descampado que se inundaba en la estación húmeda, sin saneamiento ni agua potable, ni electricidad. Un auténtico lodazal. Hace dos meses, al fin, los desplazados de Khar Yalla se trasladaron a una nueva ubicación en Diougop, donde han sido alojados en 160 casetas de plástico duro, las llamadas unidades móviles, en un espacio dotado con letrinas, puntos de agua y paneles solares. “Ahora estamos muchísimo mejor”, revela Lena Diop, que acaba de ser madre por segunda vez. “Pero lo que queremos son casas de verdad”.
Ndeye Seinabou Fall, a la derecha, se sienta junto a sus hermanas y parte de su familia a tomar café a la sombra de sus nuevas casas en Diougop. José Naranjo
No siempre fue así. Thierno Gueye, de 63 años, lleva toda la vida en Goxu Mbathie, uno de los cuatro barrios afectados. “Antes la playa era enorme, cientos de metros”, asegura señalando al mar con su brazo derecho. La arquitecta residente en Saint Louis Suzanne Hirschi lo confirma: “Hay fotos antiguas de soldados coloniales desfilando por una enorme extensión de arena, imagínate”. En la actualidad, sin embargo, las olas llegan con facilidad a la primera fila de casas y la exigua playa desaparece con cada marea alta. Un informe preliminar del Banco Mundial, el organismo encargado del proyecto de emergencia para la población afectada con una financiación de 27,2 millones de euros, asegura que cada año se pierden de cinco a seis metros de playa.
¿Por qué? El propio Banco Mundial ha encargado un amplio estudio de la desembocadura del río Senegal, donde se asienta la ciudad de Saint Louis, para comprender un fenómeno complejo. Los técnicos apuntan a dos factores provocados por el ser humano: en primer lugar, la construcción intensiva sobre la Lengua de Berbería, la península de arena sobre la que se asienta una parte de la ciudad, que intensifica el efecto de arrastre de arena provocado por las olas; en segundo lugar, la apertura de una brecha de tres metros en dicha península en el año 2003 para salvar a Saint Louis de una grave inundación fluvial. En la actualidad, dicha abertura mide más de seis kilómetros, se ha desplazado hacia el sur y ha modificado toda la dinámica del delta.
Unos 10.000 vecinos tendrán que marcharse próximamente de la costa de Saint Louis por vivir en la llamada zona de riesgo
Sin embargo, el citado informe señala, sin dejar lugar a dudas, que “los efectos del cambio climático, como la subida del nivel del mar y la modificación de las tormentas, han acelerado el problema de la erosión”. No es de extrañar. La costa atlántica africana sufre ya las consecuencias del aumento del nivel del océano. Un estudio elaborado el pasado mes de marzo por el Banco Mundial dentro del Programa de Gestión de las Áreas Costeras en África Occidental (WACA), revela que el 56% de la línea costera de cuatro países, Benín, Costa de Marfil, Senegal y Togo, está perdiendo una media de 1,8 metros de playa a causa de la erosión (solo en Benín desaparecen cuatro metros de playa anuales en el 65% de su litoral). El coste de este fenómeno, sumado a las inundaciones y al deterioro ambiental, es de 3.450 millones de euros anuales. Una factura demasiado alta para países en vías de desarrollo.
Hasta hace tan solo un año, los habitantes de este trozo de la Lengua de Berbería de apenas cuatro kilómetros de largo y unos 200 metros de ancho, unos 80.000 según el último censo de 2017, aún se resistían a marchar. El 18 de noviembre de 2018, el viejo pescador Abdoulaye Fall, de 71 años, dormía en su casa a la orilla de la playa de Guet Ndar cuando una ola derribó el muro de su habitación, lo que le provocó la muerte. En Santhiaba, un poco más al norte, la empresa Eiffage construye un pequeño dique sobre la arena gracias a una financiación francesa de 15 millones. Los trabajos avanzan, pero todos coinciden es que este muro de roca de apenas metro y medio de alto no será obstáculo para la furia de un mar cada vez más envalentonado
Lena Diop y su bebé, en el interior de la unidad móvil en la que viven después de haber perdido su casa por la erosión costera. José Naranjo
En la actualidad, la población parece haber aceptado su suerte. Al menos los 10.000 que viven en la franja de 20 metros a partir de la línea de mar establecida como zona de riesgo y que serán trasladados en los próximos tres años. El proyecto Saint Louis Emergency Recovery and Resilience (SERRP) del Banco Mundial prevé que en junio de 2020 ya estén instaladas 660 unidades móviles para familias de cinco personas como máximo. En 2023 se estima que tendrá lugar la entrega de las viviendas definitivas, también en Diougop, un asentamiento que se encuentra 10 kilómetros tierra adentro.
Allí, entre las casetas de plástico duro, los desplazados se enfrentan a nuevos desafíos. “Nos piden paciencia, pero es difícil esperar tanto tiempo, aquí tenemos muchos problemas: de transporte, salud, etc. Y luego está el tema del trabajo”, enumera Mamadou Thiam, portavoz de los vecinos. Pese a la lejanía, en Diougop, todos viven del mar. “Para los pescadores es muy difícil, se levantan a las dos de la madrugada para ir hasta la carretera y allí cogen un taxi entre varios. Pero es muy caro”. Mustaphá Tahirou, responsable local de la agencia de Naciones Unidas que se encarga de los alojamientos temporales, asegura que han hablado con los servicios de transporte para reforzar las líneas.
A unos 30 kilómetros al sur de Saint Louis, otros pueblos como Gandiol y Tassinere también están afectados por la erosión costera. El desplazamiento de la brecha abierta en la Lengua de Berbería hacia el sur ha dejado expuestas a las olas a miles de personas. Al igual que en Guet Ndar o Goxu Mbathie, los vecinos que han construido sobre la arena colocan ahora sacos de tierra a modo de improvisado dique de contención para intentar frenar la furia del mar. Cada uno tiene su propia versión y echa la culpa a la brecha, a la extracción de arena o al río, “que viene cargado”. Michelle Gueye, de 47 años, desplazada en Diugop, cierra la discusión: “Todo es culpa de la nieve, que se derrite e infla el mar”.
Saint Louis (Senegal)

martes, 10 de diciembre de 2019

Una colaboradora de TV3 pide hablar de la masturbación en catalán para que "el castellano no nos invada"

Recomienda usar expresiones catalanas como "hacerse un dedito" o "peinar el gato".
Un momento del programa.20minutos
Una colaboradora del programa ‘Tot es mou’ de TV3, Juliana Canet, pidió el pasado jueves referirse a la masturbación femenina en catalán para que “el castellano no nos invada”.
En un momento en el que se hizo referencia al "satisfyer", un succionador de clítoris que arrasó en ventas durante el Black Friday, afirmó: "Está de moda la masturbación y está muy bien que esté de moda la masturbación, que se hable del sexo y que se hable del sexo femenino, pero sobre todo es muy importante que lo sigamos haciendo en catalán y que el castellano no nos invada tanto como nos está invadiendo".
La colaboradora terminó recomendando referirse a la masturbación con expresiones catalanas como "hacerse un dedito" o "peinar el gato". "Este es mi consejo", sentenció.