sábado, 7 de marzo de 2020

La bikini con efecto “desnudo” que genera confusión sobre si realmente es un traje de baño

A través de las redes sociales varios usuarios se han expresado en contra de su elevado precio y se disparó el debate si se trata de una malla.
(Foto: Instagram @tammyhembrow)
Este último verano han surgido nuevas tendencias en la vestimenta de playa tanto para hombres como mujeres. La última de ellas es una bikini con efecto “desnudo” para las fotos.
No obstante, esta curiosa prenda despertó una agitada discusión a través de las redes sociales por si realmente se trata de un traje de baño.
Es que esta vestidura sirve para que una persona pueda lucir como si no llevara ningún tipo de ropa. La misma fue diseñada por la modelo australiana Tammy Hembrow junto a una marca de trajes de baño.
En la página oficial de Internet donde se puede reservar se describen con el único fin de “posar en la pileta”. El próximo 2 de marzo es la fecha de salida a la venta.
La discusión por la bikini con modo “desnudo”
Por su parte, la influencer con más de 10 millones de seguidores en Instagram, publicó una imagen de su creación a través de la
(Foto: Instagram @tammyhembrow)
red social. En la foto se la puede ver luciendo el efecto deseado, pareciendo que no lleva ningún tipo de prenda.
La malla parece, a primera vista, como un bikini normal desde la parte frontal, un triángulo con bombacha de tiro alto. No obstante, la parte trasera, en donde se alojan las tiras ajustables, permite que se pueda generar la ilusión deseada.
 Esperen, ¿dónde está el traje de baño?”, “¿Cuál es el punto de vestir algo?”, “Jesús, esas tiras”, se preguntaron y criticaron los cibernautas al ver las imágenes. Por otro lado, también se quejaron del elevado precio que presenta la prenda, con un total de 72 libras y sin posibilidad de devolución.

viernes, 6 de marzo de 2020

Yvonne Farrell y Shelley McNamara, cuarto Pritzker para unas arquitectas

Fundadoras del estudio Grafton Architects, el jurado del premio destaca de ellas «su infatigable compromiso con la excelencia» y su «capacidad para crear espacios innovadores a la vez que con historia y tradición»
Yvonne Farrell (izquierda) y Shelley McNamara - Alice Clancy
«La integridad con que plantean sus edificios así como la forma en que encaran el desarrollo de su práctica de la arquitectura, su fe en la colaboración, la generosidad hacia sus colegas, que se ha hecho especialmente patente en eventos como la Bienal de Venecia de 2018 [de la que fueron directoras]; su infatigable compromiso con la excelencia en la arquitectura, su actitud responsable respecto al entorno, su capacidad para ser cosmopolitas abrazando simultáneamente la singularidad de cada uno de los lugares en los que trabajan», entre otras cualidades, ha hecho a las arquitectas irlandesas Yvonne Farrell y Shelley McNamara ser las galardonadas con el premio Pritzker de este año.
Farrell (1951) y McNamara (1952) se conocieron durante sus años en la Escuela de Arquitectura del University College Dublin (UCD). En su carrera, la dedicación a la docencia precede a la creación de su despacho. En 1976, recién licenciadas, fueron invitadas a ejercer como docentes en la misma universidad donde se habían formado y, dos años después, en 1978, y junto a tres socios más, establecieron en Dublín su despacho, Grafton Architects. 
Obra de Yvonne Farrell y Shelley McNamara
La enseñanza ha constituido una parte fundamental de su trayectoria. Han enseñado en la UCD durante más de tres décadas y en 2015 fueron nombradas profesoras adjuntas. Asimismo, fueron titulares de la Cátedra Kenzo Tange en la Graduate School of Design de la Universidad de Harvard en 2010 y de la Cátedra Louis Kahn de la Universidad de Yale en 2011, además de haber impartido clase en prestigiosos centros, como la École Polytechnique Féderale de Laussane y la Academia di Architettura di Mendrisio. «Enseñar ha sido para nosotras siempre una realidad paralela. Y es una manera de destilar nuestra experiencia y ofrecerla a las nuevas generaciones de forma que jueguen un papel en el crecimiento de la cultura.
Obra de Yvonne Farrell y Shelley McNamara
Lo comprendemos como algo que funciona en dos direcciones: aprendemos de los estudiantes y deseamos que los estudiantes aprendan de nosotras», afirman.
Bautizaron su despacho con el nombre de la calle donde éste se ubicaba, a fin de anteponer la idea de la existencia del lugar sobre la de los individuos. Ésta es la concepción que reviste el discurso que describe su práctica. Definen la arquitectura como «una estructura para la vida urbana, que nos arraiga y nos conecta al mundo de una manera en la ninguna otra disciplina creadora de espacio puede hacerlo.» 
Obra de Yvonne Farrell y Shelley McNamara
Medalla de Oro del RIBA este año
Con un carácter versátil, que les ha llevado a trabajar desde la pequeña a la gran escala, gran parte de su obra construida se encuentra en su país, donde destacan proyectos como el edificio de viviendas en la calle North King (Dublín, 2000), el Instituto Urbano de Irlanda (Dublín, 2002), el Centro de Artes Solstice (Navan, 2007), las oficinas para el Departamento de Finanzas (Dublín 2009) y la facultad de medicina de la Universidad de Limerick (2012). En el exterior, han desarrollado proyectos en Italia, Francia y Perú.
Farrell y McNamara, que han sido galardonadas también este año con la Medalla de Oro del RIBA, insisten en que un esfuerzo constante de su arquitectura ha sido el de tratar de introducir valores como el humanismo, la artesanía, la generosidad y de conectar culturalmente con cada lugar y contexto. Ahondando en ello, el jurado del premio señala la capacidad de Farrell y McNamara para crear espacios innovadores a la vez que considerados con historia y tradición, a la vez que poniendo de manifiesto un sólido dominio de la artesanía constructiva y del entorno urbano, fruto esto último de una profunda comprensión del «espíritu del lugar» que deriva de su trabajo de investigación, firme capacidad de observación y de la curiosidad y apertura con que exploran, así como de su constante respeto a la cultura y el contexto de éste.
Obra de Yvonne Farrell y Shelley McNamara
«Sus edificios son ‘buenos vecinos’ que quieren aportar algo más allá de los límites de lo construido y contribuir a hacer de la ciudad un lugar mejor. Equilibrando fuerza y delicadeza, sus edificios académicos, cívicos y culturales, así como sus bloques de viviendas, son obras modernas e impactantes que nunca repiten ni imitan, y son sin duda alguna expresión de su propia voz arquitectónica».
Obra de Yvonne Farrell y Shelley McNamara

jueves, 5 de marzo de 2020

Luxemburgo, primer país del mundo en ofrecer todo el transporte público gratuito

La normativa, que busca reducir el impacto medioambiental, entra en vigor el domingo 1 de marzo.
Uno de los autobuses que circularán por Luxemburgo de forma gratuita.
Luxemburgo tiene una ratio de casi siete vehículos por cada 10 habitantes, lo que sitúa al pequeño estado europeo en uno de los países del mundo con más coches (y el primero de la Unión Europea) teniendo en cuenta su densidad de población (viven alrededor de 560.000 personas en él). En España, sin embargo, se cuentan cinco coches por cada 10 habitantes.
Eso sí, Luxemburgo ha decidido tomar medidas y reducir el impacto ecológico de tanto vehículo circulando por sus calles. En ese sentido, se convertirá en el primer país del planeta en ofrecer todo el transporte público de forma gratuita. La normativa entra en vigor este 1 de marzo. En un principio, se pensaba implantar en el verano pasado, pero debido a que la mayoría de los luxemburgueses que viaja en transporte público lo hace con un abono anual han preferido aplazar la fecha.
Desplazamientos por trabajo El motivo por el que el Gran Ducado se muestra tan movilizado es el desplazamiento de más de 200.000 personas cada día, que acuden a sus puestos de trabajo a los vecinos Bélgica, Francia y Alemania. No en vano, en los últimos 20 años, se ha duplicado el número de empleados que salen del país para trabajar fuera y gran parte de ellos lo hacen en sus propios vehículos. 
Panorámica de Luxemburgo.
Acabando con el coste de los billetes de tren, autobuses y tranvías, se busca "una movilidad sostenible y de alto rendimiento" que reduzca las emisiones de gases de efecto invernadero de cara a 2030. Por ello, para el Gobierno, este tipo de iniciativas se consideran "prioritarias".
En busca de los mismos objetivos ecológicos, en ciudades como la portuaria Dunquerque, en el norte de Francia, el transporte en autobús es gratuito, pero todavía no se había implementado una medida tan general como la que se llevará a cabo en Luxemburgo. En estos momentos, los menores de 20 años ya viajan gratis y un billete de 24 horas cuesta cuatro euros, siendo una de las tarifas más económicas de la Unión Europa. El ticket que cubre dos horas cuesta dos euros.
 Panorámica de Luxemburgo.
La nueva normativa supondrá una inversión inmediata de 41.000 euros, ya que se debe mejorar la infraestructura del transporte. Además, el mantenimiento de éste le supone al Estado un gasto de 491 millones de euros anuales, según el Ministerio de Transportes, a los que hay que añadir los 40 millones que dejará de ingresar por la venta de billetes. Aun así, el primer ministro, Xavier Bettel, cree que compensará con un mejor fluir del tráfico y la reducción de la contaminación.

miércoles, 4 de marzo de 2020

Cocinar y comer desnudos, una opción a los restaurantes ruidosos

La normativa de una buena comida no es igual  para todos. Para algunos, incluye quitarse la ropa.
Una cena en un resort nudista en Florida. “Me siento más libre cuando cocino desnudo”, dijo un hombre. Foto: Jason Henry para The New York Times.
​Una buena comida satisface. Una excelente comida hace mucho más. Pero los componentes de una excelente comida no son iguales para todos.
Caren Osten Gerszberg encontró un ingrediente inesperadamente placentero cuando se encontró en un retiro de meditación en Massachusetts: el silencio.
“Estar sentada a la mesa —sin hablar, ni leer, ni desplazarme ni ver una pantalla— fue un auténtico ejercicio de estar en el momento presente”, escribió en The New York Times. “Pasando por la fila del buffet, llené mi plato con la colorida comida vegetariana, expresé mi gratitud (silenciosamente) y conté cuántos colores había en mi plato. Mi mejor entretenimiento: un alimentador de pájaros exquisitamente colocado afuera de las ventanas del comedor”.
Jack Clark, un óptico que pasa sus fines de semana en un resort nudista, pone la mesa para una cena en su patio en Lutz, Florida. Antes de ser nudista, dijo, era demasiado tímido como para organizar cenas. Foto: Jason Henry/The New York Times.
Quizás un retiro así sería el entorno apropiado para algunos de los comensales neoyorquinos que le escriben a Pete Wells, el crítico de restaurantes de The Times. Ellos encuentran que el ruido cada vez mayor en los restaurantes les deja un mal sabor de boca, y han pedido a Wells que escriba sobre el problema.
Mientras más tiempo lo postergaba, escribió por fin, “más difícil era no darme cuenta de que estaba evitando el tema. Y cuando me pregunté por qué, tuve que admitir que realmente no creo que los restaurantes ruidosos sean un problema. La verdad, me encantan”.
En opinión de Wells, los restaurantes son uno de los pocos lugares que quedan donde personas reales aún suenan como personas reales.
“Está el ritmo interrogante del coqueteo; el rebuzne confiado de las personas haciendo alarde de dinero; el graznido del debate”, escribió. “Las personas que se están conociendo son ruidosas de una forma, y los viejos amigos son ruidosos de otra completamente diferente”.
En ocasiones, ese ruido puede ser tan vital para la experiencia gastronómica como la comida sobre la mesa, argumenta Wells. De otra forma, las sobras de la heladera hubieran bastado.
“Salimos por otras razones”, escribió. “Salimos para echar un vistazo, quizás para ser notados, normalmente para hablar con la gente que nos acompaña. Algunos queremos un trago o dos y casi todos queremos aflojar los nudos de tensión provocados por la vida cotidiana”.
Sin embargo, para quienes aflojan todos los nudos, permanecer en casa probablemente sea la mejor opción.
“Me siento más libre y más imaginativo cuando cocino desnudo”, dijo Jack Clark, mientras cocinaba pasta, de pie, para una cena en su casa en un resort nudista en Florida. Estaba desnudo, por supuesto, al igual que la mayoría de sus invitados.
Esta era una situación con la que Clark no se hubiera sentido cómodo en el pasado. Con la velada, no con la desnudez.
“Yo era una persona muy tímida y nerviosa e introvertida”, dijo a The Times. “Me mantenía aislado y no tenía muchos amigos. En el momento en que estuve desnudo, eso desapareció en dos segundos. Toda mi vida cambió”.
Una de sus invitadas, Karyn McMullen, dijo que solía odiar las veladas como ésta. Salvo que los comensales no estaban desnudos, así que las veladas realmente no eran como ésta.
“Siempre eran presumidos. Ahora puedo ser yo misma”, dijo.
Parece ser que hay equidad entre todos cuando todos están sentados en cueros sobre toallas.
Y aunque los nudistas tienen que cuidarse un poco más de salpicaduras de grasa, muchos creen que se cocina mejor cuando se hace al natural.
ALAN MATTINGLY
© 2019 The New York Times

martes, 3 de marzo de 2020

La mitad de las playas de arena del planeta, amenazadas por el cambio climático

La erosión y la subida del nivel del mar arrebatarán hasta 100 metros a los arenales costeros en 30 años
Erosión provocada por el temporal Emma en 2018 en la playa de Camposoto (San Fernando, Cádiz).Lara Talavera Madrigal/ Universidad de Cádiz
Hagan lo que hagan los humanos con sus emisiones de gases, la mayoría de las playas de arena del planeta encogerán. En apenas 30 años, el mar le arrebatará hasta 100 metros de media a los arenales por culpa del cambio climático, según un estudio. Y en el peor de los escenarios climáticos, la cifra podría más que duplicarse para finales de siglo. Entre los países que más playa perderán están México, Chile o Argentina. En España, serán unos 60 metros de media en el mejor de los casos.
Partiendo de la evolución de la línea de costa de los últimos 35 años medida por los satélites, un grupo de investigadores ha modelado el impacto que tendrá el cambio climático en las playas de arena para 2050 y en 2100. En la actualidad, y dejando a un lado las regiones antártica y ártica, el 31% de la costa está formada por arenales. Estudios anteriores han estimado cuántos están de retirada, por la erosión o por acciones humanas, y cuántos están creciendo, por la aportación natural o la ingeniería humana. Ahora, este estudio, publicado en Nature Climate Change, añade a la ecuación los impactos derivados del calentamiento global, en especial el de los eventos climáticos extremos (tormentas, inundaciones...) y la subida del nivel del mar.
 “En una gran parte de las playas de España no tenemos anchuras de más de 90 metros, por lo que en el peor escenario nos quedaremos sin playa seca antes de 2100”
Theocharis Plomaritis, investigador de la Universidad de Cádiz y coautor del estudio
Las playas van a encoger sí o sí. Pero, según sea el futuro elegido por los humanos, un escenario de bajas emisiones u otro en el que no se hace nada contra el cambio climático, encogerán menos o más. En el último caso, para 2050, los resultados del trabajo muestran que los arenales perderán hasta 99,2 metros de media. Pero la anchura que les podría arrebatar el mar podría acercarse a los 250 metros para finales de siglo. Sin embargo, si se cumpliera con los objetivos de los Acuerdos de París sobre reducción de emisiones, las pérdidas podrían mitigarse hasta en un 40%.
Aunque la pérdida de litoral arenoso es generalizada, hay grandes diferencias geográficas. Las playas perderán más de 150 metros en regiones como el este de América del Norte, las playas amazónicas y el sureste americano. La retirada superará los 300 metros en las Antillas Menores o el sur de Asia. Por países, habrá naciones como Gambia, Pakistán o El Salvador que pederán más del 80% de sus playas. Pero en términos absolutos serán las riberas arenosas de Canadá y Australia las que más sufrirán. En ambos casos, el mar avanzará a costa de la arena en más de 15.000 kilómetros de costa. También aparecen amenazados miles de kilómetros de playas de Argentina (hasta 4.400 kilómetros), México (5.100) o Chile (hasta 7.000).
España no es de los países más afectados pero tiene una proyección media de retroceso de 86 metros para 2100 en el peor de los escenarios. La pérdida se reduciría en un 39% en el caso de mitigación del cambio climático por medio de una reducción significativa de las emisiones de gases. Así que, en el mejor de los escenarios previstos, los científicos esperan una retirada media de 27 metros para 2050 y 60 metros para finales de siglo.
“En una gran parte de las playas de España no tenemos anchuras de más de 90 metros, por lo que en el peor escenario nos quedaremos sin playa seca antes de 2100”, comenta el investigador de la Universidad de Cádiz y coautor del estudio Theocharis Plomaritis. “Hasta ahora, los grandes causantes del retroceso de las playas eran los embalses y las presas, que atrapan el sedimento y no dejan que llegue a las playas”, explica Plomaritis. Pero eso lo está cambiando el cambio climático, que se erige en principal enemigo de los arenales para el futuro inmediato.
Uno de los efectos del calentamiento global es el aumento de la frecuencia e intensidad de los eventos climáticos extremos. Como se demostró en enero pasado con la borrasca Gloria, la erosión costera puede ser enorme. Los autores del estudio incorporaron a su modelo los datos de unos 100 millones de tormentas marinas para calcular el potencial de erosión de estos fenómenos. “Su impacto suele ser temporal, la playa se recupera si le damos tiempo”, asegura Plomaritis. Pero en el futuro un segundo efecto del cambio climático “bloqueará la recuperación natural”, añade. Se trata del aumento del nivel del mar.
Si se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero, la erosión esperada en las playas se reduciría hasta en un 40%
El deshielo de las regiones polares está subiendo las aguas a un ritmo de unos tres milímetros al año. Además, el aumento de las temperaturas hace que el agua de mar se dilate y ocupe más espacio a costa de las playas. Los científicos e ingenieros que estudian la erosión costera se saben bien una ley natural, la llamada regla de Bruun. En su versión más sencilla, estipula que, dependiendo de la pendiente de la playa, esta se retira entre 50 y 100 veces lo que aumente el nivel del mar.
“La subida media global del nivel del mar es responsable al menos del 73% de los cambios”, responde en un correo el investigador del Centro Común de Investigación (JRC) de la Comisión Europea y principal autor del estudio Michalis Vousdoukas. Aunque hay unas pocas zonas donde el estudio espera la recuperación de playas de forma natural, el escaso avance playero, como el que se produce en buen parte de la costa de China, está siendo y será obra de la ingeniería de los humanos.

lunes, 2 de marzo de 2020

Escocia ultima una ley para ofrecer gratis tampones y compresas

El Ejecutivo cree que la iniciativa costará unos 24 millones de libras anuales al erario público

La primera ministra escocesa, Nicola Sturgeon attends, en el Parlamento escocés el pasado 20 de febrero. Jeff J Mitchell Getty Images  
Escocia ha dado un importante paso legislativo para convertirse en el primer gobierno del mundo que distribuirá de forma gratuita productos de higiene femenina por considerarlos de primera necesidad. La norma que debe darle forma todavía está en proceso de elaboración, pero el Parlamento autonómico acaba respaldar por casi unanimidad la “obligación legal” de darle vía, anticipando de este modo su futura aprobación.
La votación de los diputados escoceses –con sólo una abstención y ningún sufragio contrario- permitirá hacer realidad la propuesta de la parlamentaria laborista Monica Lennon, quien lleva tres años batallando para que tampones, compresas y otros productos relacionados con la menstruación dejen de estar penalizados fiscalmente (como no lo está, por ejemplo, el papel higiénico) y sean accesibles a todas las mujeres sin recursos.
En lo que Lennon considera una victoria en pro de la igualdad de género ha sido crucial el giro dado por el gobierno escocés (nacionalistas del SNP) hace apenas una semana. La intensa campaña de los activistas, sindicatos y ONG contra la pobreza consiguió finalmente vencer las reticencias del ejecutivo sobre el coste que supondrá la iniciativa para el erario público, estimado en unos 24 millones de libras anuales (unos 28 millones de euros). “Todavía tenemos mucho trabajo por delante”, ha advertido la ministra escocesa para las Comunidades, Aileen Campbell, en un intento de atemperar el entusiasmo de los grupos de presión.
A pesar de los reparos de Campbell, la futura ley tiene la vía expedita tras el voto de hoy en el Parlamento que ha sancionado la iniciativa Period Products por la que se autoimpone la obligación legal de facilitar gratuitamente los productos de higiene femenina “a todas aquellas personas que los necesiten”.
Los productos sanitarios en general tienen en el Reino Unido un 5% de IVA, pero la Escocia autonómica ha sido una región pionera en subvencionarlos desde 2018 en escuelas, institutos y universidades. El gobierno de Edimburgo dedica anualmente 5,2 millones de libras a tal efecto, y otros cuatro millones adicionales para que los municipios expandan el programa en otros sectores. El proyecto se puso en marcha a raíz de un estudio (de Young Scot) que indicaban que una de cada cuatro estudiantes de escuelas, institutos o universidades tenía problemas económicos para acceder a los productos de higiene femenina. En otra encuesta (de Plan Internacional), un 12% de las consultadas admitían que el coste de compresas y tampones les obligaba a “improvisar” otras opciones caseras.
La decisión respaldada este miércoles por todos los partidos del arco político escocés ha dado alas al ramillete de campañas que, como FreePeriods, luchan a nivel nacional (británico) por la gratuidad de unos productos que, a su entender, el mercado tasa como si fueran de lujo. Una de las últimas encuestas que manejan señala que alrededor del 25% de mujeres en Inglaterra, Escocia y Gales han faltado alguna vez al trabajo o a su centro de enseñanza por no poder sufragar los productos relacionados con la menstruación. En una mayoría de centros de Inglaterra y Gales, esos productos son hoy gratuitos en los centros de educación primaria y secundaria.
Sin embargo, “tantos años de austeridad y recortes han venido forzando a muchas mujeres a una situación en la que sus únicas opciones son hurtar esos productos en la tiena o bien quedarse en casa”, ha subrayado a la BBC la responsable del grupo Women´s Equality Party, Mandu Reid. La gratuidad que ya vislumbra Escocia es su gran objetivo.

domingo, 1 de marzo de 2020

Álvaro, árbitro de fútbol a los 16 años

La Federación de Fútbol de Madrid impulsa un sistema de identificación pionero para proteger a los árbitros menores de 18 años
El chico que no quiso ser futbolista
Álvaro es árbitro de la Real Federación de Fútbol de Madrid.
A sus 16 años cada fin de semana dirige encuentros de jugadores mayores que él: "Te ven inferior, pero si transmites calma te ven fuerte y se puede hacer fácil".
Su padre, Juan Francisco, es incondicional en los partidos de Álvaro, y ve muy injusto el trato que se le da, comparando el apoyo que se le transmite a un jugador cuando falla con el desaire que se transmite hacia al colegiado cuando comete un error. "Siempre me ha apoyado", sentencia Álvaro.
"Levantarse a las siete de la mañana para tener que ir a los campos de fútbol y cuando tenga el primer lío"; esas son las dos fronteras que Juan Francisco pone al devenir de su hijo en los terrenos de juego. La primera la lleva bien, la segunda todavía no la ha sufrido. Y para que no la sufra, la RFFM ha impulsado un sistema de identificación pionero para los árbitros menores de 18 años. Y es que, como dice Álvaro, "si esto no te gusta... no lo puedes hacer", concluye.
Ignacio Ojeda