jueves, 7 de mayo de 2020

El gran negocio de la madera ilegal crece en España

Las penas asociadas son menores que en los delitos vinculados a drogas o armas y ya mueve más de 100.000 millones de euros anuales en todo el mundo
Zona boscosa en la provincia de Barcelona. ANTONIO MORENO
La madera ilegal que decora en España jardines, piscinas, suelos y exteriores procede de países como Brasil, Camerún o la República Democrática del Congo. Entra por los puertos de Valencia, Galicia o Algeciras. Con excepciones como Cataluña, donde se sancionó a una empresa por la importación ilegal de teka desde Birmania, en el pasado no ha habido control del mercado de un negocio multimillonario que se ceba con los bosques y genera pobreza y dinero negro. Pero la Guardia Civil ha realizado en fechas recientes operaciones en el territorio español -una de ellas, en la provincia de Girona- y reclama más controles en la extracción de la madera para evitar un multimillonario comercio ilegal.
En Perú, uno de los principales países exportadores de madera ilegal, los escalones más bajos del sector los ocupan los encargados de supervisar las entradas y salidas en el puerto. Conocidos como despachadores, son el nexo entre vendedores y compradores locales de un negocio que mueve grandes cantidades de madera y de dinero en todo el mundo: más de 100.000 millones de euros cada año, según los cálculos de la Interpol. La mayoría proviene del Amazonas, donde los recursos de control escasean. Desde 2014, Brasil pierde 1,62 millones de hectáreas de selva al año. Al gigante sudamericano le siguen Bolivia, con 180.000, y Perú, con 140.000 hectáreas.
El tráfico de madera genera más pobreza que el de armas, drogas y personas, advierten desde Greenpeace. Y amenaza con una destrucción masiva de bosques a escala planetaria: en 2019, se registró una pérdida de 26 millones de hectáreas. Las talas alimentan el trasvase de madera ilegal, que supone entre el 15% y el 20% de todo el comercio mundial de este producto.
Se trata de un problema global contra el que se debe actuar de manera local, explica a EL MUNDO el teniente jefe de la sección del Seprona de la Guardia Civil de Barcelona, Humberto Quiroga. «Desde hace dos años, ya trabajamos en profundidad esta problemática, mucho más importante de lo que se cree. La tala masiva de la Amazonia, sumada a los incendios forestales, supone el 20% de las emisiones de dióxido de carbono a nivel mundial. La pérdida de biodiversidad deriva en que muchas especies se quedan sin hábitat», refiere Quiroga, que participó hace unos días en unas jornadas formativas de la Guardia Civil sobre el tráfico ilegal de madera. «Ponemos en común de los agentes todo tipo de proyectos y operaciones dirigidas a la lucha contra el contrabando».
Explica Quiroga que las maderas más codiciadas son las que tienen una serie de características que las hacen valiosas para su uso en muebles de lujo, instrumentos musicales u objetos de decoración. «Existen dos tipos de madera que, sin estar protegidas, requieren nuestra atención: la de teca, procedente de Myanmar, y la de Ipe, de Brasil. Las dos corren el riesgo de ser víctimas de un aprovechamiento ilegal», expone el responsable del Seprona. «Gozan de prestigio por su calidad y su exotismo. Están consideradas mejores que las nativas, y llaman la atención. Si se construye un barco o una casa de lujo, es habitual que las maderas sean de teca. Y lo mismo con los trofeos de caza de fauna exótica».
Las maderas tropicales no sólo se usan para la construcción. «También para instrumentos musicales y muebles. La madera convencional, la de nuestro país, es más accesible, ya que está producida en casa y tiene precios de mercados más bajos que las que llegan desde África o Asia. El pino y el castaño los tenemos aquí», indica el teniente, que recuerda que existe «un comercio legal y uno ilegal de madera, por lo que la policía medioambiental pone el foco en el segundo y, a base de controles, trata de certificar que la empresa que la importa y el país que la produce están regulados».
Atractivo para las mafias
El negocio de la madera ilegal es atractivo para las organizaciones criminales por dos motivos: las penas asociadas son menores que en el de las drogas y las armas; mueve cada día más dinero. «Se estima en más de 152.000 millones de dólares el volumen de negocio ilegal de madera a nivel mundial. Las mafias, que tienen la costumbre de diversificar sus actividades, están en la madera ilegal. Les da dinero a un menor riesgo». Los delitos relacionados con el medio ambiente, ligados al blanqueo de dinero y a la corrupción, traen de cabeza a las autoridades. «Los delitos medioambientales constituyen una alta preocupación para el 85% de cerca de 70 países que respondieron a una petición de Interpol en 2015», incide Quiroga, que recaló en el Seprona tras varios años destinado en el aeropuerto de El Prat. «Tras especializarme en medio ambiente, constaté que el delito que más dinero mueve, tras las drogas y las armas, es el relacionado con la flora, la fauna y las emisiones ilegales a la atmósfera. Y, en ese grupo, la madera, junto al tráfico ilegal de fauna, está en cabeza».
En Cataluña, subraya el teniente de la Guardia Civil, hay mucha y buena madera. «Los recursos forestales son potentes. Es cierto que se cometen infracciones, pero muchas menos que antaño. Y la política ambiental de la Generalitat es que se haga consumo de la madera local». Las unidades del Seprona realizaron el año pasado en Cataluña trece inspecciones a empresas del sector en las que observó irregularidades. En los expedientes, todavía en fase de trámite, destaca una posible infracción penal.
La operación Quercus II utilizó la inteligencia para poner contra las cuerdas a las empresas importadoras de madera con mayor riesgo de haber cometido irregularidades. «Más de 15.000 empresas españolas están relacionadas con la madera, pero sólo 2.000 cumplen la normativa», apunta Quiroga. «No hay garantías de que los países desde los que importan estén cumpliendo las garantías. Muchos no saben que lo hacen mal. No se trata solo de comprar la madera a un proveedor».
HÉCTOR MARÍN

miércoles, 6 de mayo de 2020

Los riesgos de la desescalada: muere un gijonés de un infarto mientras corría

Dos ciclistas y los sanitarios intentaron sin éxito salvar al hombre, de 53 años l Los sobreesfuerzos físicos, un peligro tras el confinamiento
Sanitarios y policías, en el parque gijonés de Los Pericones, tras el fallecimiento del corredor. LNE
La primera fase de la desescalada, en la que realizar deporte volvió a estar permitido desde el pasado sábado, llevó a muchos asturianos a enfundarse las zapatillas deportivas para salir a correr o a andar en bici, entre otros deportes. Estos días hubo varios sustos, por la avalancha de gente, pero la primera desgracia tuvo lugar ayer en un parque de Gijón después de que un hombre de 53 años sufriese una parada cardiorrespiratoria de la que no se pudo recuperar pese a los intentos de dos ciclistas por reanimarle y de las labores de los servicios sanitarios desplazados hasta la zona verde del barrio de Ceares.
El luctuoso hecho ocurrió poco antes de las nueve de la mañana. El fallecido estaba corriendo por el parque de Los Pericones en su franja horaria, justo por la parte trasera del cementerio de El Sucu, cuando de pronto, según explicaron los testigos, se desplomó. Rápidamente, tres jóvenes que aprovechaban la mañana para andar en bicicleta se acercaron a socorrerle mientras se daba aviso a emergencias.
 Pese a la situación actual, ninguno de los tres dudó en socorrer al hombre, aun a sabiendas del riesgo que implica el contacto entre personas por culpa del covid-19. Fueron ellos, con conocimientos de primeros auxilios, quienes comenzaron a realizar las maniobras de reanimación cardiopulmonar, pero sin el éxito pretendido.
Poco después llegaron hasta el parque gijonés de Los Pericones varias patrullas de la Policía Nacional y una ambulancia. Ellos se hicieron cargo de las labores de reanimación. Pese a todos sus intentos, el hombre no respondió y solo pudieron certificar su muerte. El levantamiento del cadáver tuvo lugar pasadas las 10.20 horas. La víctima responde a las iniciales A. I. G. F., de 53 años. El incidente generó gran expectación en la zona puesto que, aprovechando el buen tiempo desde primera hora de la mañana -y el hecho de que se permita salir-, eran muchas las personas que se encontraban practicando deporte.
Al terminar la intervención, eso sí, los tres jóvenes pidieron a los sanitarios que les mantuviesen informados por si acaso el hombre daba positivo en coronavirus.
Los expertos en salud llevan días advirtiendo de la necesidad de adecuar el ejercicio físico a las posibilidades de cada uno, dando tiempo a recuperar el ritmo después de casi dos meses de confinamiento.
r. garcía/ i. peláez

martes, 5 de mayo de 2020

Las mujeres españolas, cada vez más infieles: ¿tienen que ver los cuernos con el empoderamiento femenino?

El 30% de las mujeres españolas ha sido infiel a su pareja, y la cosa va en aumento; las apps de citas se dirigen hoy a ellas y hablan de "empoderamiento"
Ellas también son infieles; cada vez, más. ANTONIO GUILLEMSHUTTERSTOCK
"El que quiere ser infiel busca la manera". En Gleeden tienen preparada la respuesta tipo para la acusación tipo: "Promovéis la infidelidad". Se definen como "el primer sitio para encuentros extraconyugales pensado por mujeres" y no hacen más que crecer, así que algo saben del tema. Por si su propia experiencia no fuera suficiente, han decidido encargar al prestigioso Instituto Francés de Opinión Pública Ifop un estudio objetivo y de él se extrae, de entrada, una cruda afirmación: el 30% de las mujeres españolas ha sido infiel en algún momento de su vida, el 14% a su actual pareja; lo ha sido y lo reconoce, añadimos. Son dos puntos más que en 2014; la cosa va en aumento.
Si hace una década el de la infidelidad era un negocio principalmente masculino, los últimos años han venido cambiando la tendencia. "Sí, cada vez hay más mujeres infieles", confirma Francisca Molero, presidenta de la Federación Española de Sociedades de Sexología FESS. Por su consulta han pasado, desde hace más de 20 años, parejas de todo tipo con los problemas más variopintos. Eso sí, matiza: "El concepto de infidelidad tiene connotaciones diferentes".
El Observatorio Europeo de la Infidelidad inspirado por Gleeden se ha elaborado en base a 5.000 entrevistas por cuestionario online a mujeres europeas -1.000 a mujeres españolas- con una muestra representativa en base a su edad, su profesión y su estado civil. Y todo arranca, precisamente, con una aclaración sobre el concepto de infidelidad. Distingue la encuesta tres tipos: la psíquica, que consiste en fantasear con otra persona; la física, que consiste en mantener relaciones sexuales o besar a otra persona; la virtual, que versa sobre el sexting y el flirteo vía mensajería instantánea. Y ojo, que no todo es lo que parece y en España somos bastante estrictas en lo que a fidelidad se refiere.
Más organizadas, más difíciles de pillar
Para la mitad de las españolas, que su pareja haya hecho el amor con ellas pensando en otra sí constituye una infidelidad, aunque no sería motivo de ruptura; para el 34% serían cuernos incluso soñar que se hace el amor con alguien que no es la pareja. Nos rasgamos también las vestiduras con el flirteo online, aunque menos que nuestras homólogas europeas: un 45% es comprensiva si su chico sigue "periódicamente" la cuenta de una ex en redes sociales y una de cada tres pensaría que que él intercambiara mensajes y fotos picantes con otra no es una traición a su pareja.
Esto último, el sexting, es un problema frecuente en la consulta de Molero, y sí, duele igual o más que unos cuernos, digamos, clásicos. "Es más difícil pillar a una mujer que a un hombre porque nosotras somos más organizadas", explica, así que su experiencia va más hacia una mujer que pilla a un hombre coqueteando por Whatsapp: "Lo viven realmente como una infidelidad con todo el dolor que conlleva sentirse traicionada".
Al 77% de las españolas les sigue chocando más que sea la mujer la que haya traicionado a su pareja, pero ojo, que hay dos situaciones concretas en las que les sorprendería más que el infiel fuera él: que el otro miembro de la pareja haya engordado mucho o que no quiera tener relaciones sexuales. Porque en cuestión de motivaciones para la infidelidad, las mujeres infieles están rompiendo estereotipos: se acabó lo de que ellos buscan sexo y ellas amor. La mitad de las mujeres españolas que han sido infieles a sus parejas pasaron a la acción motivadas por una atracción física o sexual. Suman nueve puntos más que las que se enamoraron de otro.
Explica la sexóloga que una relación se basa en tres pilares: la atracción, la intimidad emocional y un proyecto de futuro. "A veces, aunque el resto funcione no queda cubierta una actividad sexual satisfactoria", dice, "y hay mujeres que quieren conservar lo demás pero buscan fuera lo que les falta". Apunta aquí Molero a un fenómeno simultáneo que quizá pueda explicar el crecimiento de la infidelidad femenina: los hombres cada vez tienen un deseo sexual más bajo. 
"Los roles sexuales y de género se van acercando, aunque aún no sean igualitarios, y las cosas que afectaban antes a las mujeres afectan ahora también a los hombres", explica. Se refiere al reparto de las tareas domésticas o a la crianza de los hijos, con el cansancio que conllevan, y también a una educación sexual pornográfica que genera un cierto estrés y puede disminuir la frecuencia de las relaciones sexuales. "Entramos en un círculo vicioso complejo", dice, "y en muchos casos la mujer dice: estoy bien con él pero no tengo la actividad sexual que quiero, así que la tengo fuera".
¿Es poner los cuernos una forma de empoderamiento?
El cambio más llamativo en las mujeres se da, pues, en el tipo de infidelidad: "Con su amante, las mujeres buscan cada vez más tener una relación sexual pero no una relación de pareja que les incordie o que interrumpa su vida". El giro en la tendencia lo viene viendo la sexóloga desde el cambio de siglo, momento también en que empezaron a flexibilizarse las relaciones de pareja: "Encuentras parejas con desajuste de frecuencia: antes los hombres siempre se quejaban de que ellas no querían, ahora muchas mujeres aseguran que él tiene menos deseo. Aquí se puede hablar abrir la relación; aunque cuidado, que una cosa son los acuerdos teóricos y otra los sentimientos y las emociones en la práctica".
Tenemos pues hombres menos activos sexualmente y mujeres con menos fobia al sexo casual. En Gleeden tienen claras sus conclusiones: su app va dirigida a mujeres empoderadas, y así justifican los datos de su Observatorio: el resurgir del movimiento feminista ha eliminado el tabú de la infidelidad femenina. Ellas se sienten más libres de engañar. No en vano, Gleeden cumple 10 años con 700.000 usuarios en España. El 40% son ya mujeres.
"Eso es retorcer mucho el discurso", niega la mayor Francisca Molero, "la infidelidad puede dar placer o satisfacción, pero muchas veces saca a la luz que las cosas no acaban de funcionar". Y subraya: "Empoderarse sería dialogar, dejar las cosas claras, no engañar a tu pareja".
Treintañera, urbanita y de izquierdas
El perfil de la infiel española es el de una mujer en la treintena, urbana y con un nivel medio de estudios y de izquierdas que se considera "bastante guapa", "mucho más" que su cónyuge, y ha tenido más de 10 parejas sexuales a lo largo de su vida. Además, en el reparto de tareas en el hogar suele ser quien menos hace, ha utilizado apps para ligar en los últimos tres meses y encuentra a sus amantes en el círculo cercano, sobre todo en el trabajo. Ah, el 61% de las infieles no se arrepiente de haberlo sido.
Fantaseamos con ser infieles más de lo que pasamos a la acción. Quizá por eso somos también, en relación a nuestras pares europeas, las que más hemos soñado con acostarnos con otro o nos hemos masturbado pensado en un ex.
En un estudio similar elaborado también por Gleeden en 2014, un 78% de los hombres españoles manifestaba que creía posible ser fiel a la misma persona toda la vida. Entre las mujeres, la fe crecía hasta el 84%. No había una gran variación entre franjas de edad, pero sí era curioso ver que creían más en la fidelidad las personas que siempre han sido solteras o que han tenido pareja pero no han convivido que aquellas que han vivido con alguien. Eso respecto a la fidelidad propia, porque uno de cada tres encuestados estaba seguro de que le habían puesto los cuernos en algún momento.
¿Y si nos aseguraran total discreción? En aquella encuesta se planteaba también qué haríamos si se eliminara de la ecuación la posibilidad de que nos pillaran: un 42% de los hombres españoles sería infiel a su pareja, frente a sólo un 20% de las mujeres. Esta vez no lo preguntan pero todo parece indicar que la diferencia se irá reduciendo.

lunes, 4 de mayo de 2020

La doble amenaza para los pueblos de la Amazonia

Los indígenas se enfrentan al nuevo coronavirus para el que no tienen inmunidad y a mineros ilegales de recursos que aprovechan la atención que genera la pandemia para intensificar su actividad
Imagen de archivo de un indígena yanomami acompañando a operarios de la agencia de medioambiente brasileña durante una operación contra la minería ilegal de oro en tierra indígena del estado de Roraima, en Brasil. Bruno Kelly Reuters
La mayoría de los casos de la covid-19 identificados hasta el momento en los pueblos amerindios se encuentran en la región de la Amazonia, tres en Perú y 34 en Brasil donde, además, ya han fallecido cinco indígenas por esta causa. “Exigimos que los Gobiernos de cada uno de nuestros países reconozcan de manera pública su responsabilidad para con los pueblos y nacionalidades indígenas como poblaciones especialmente vulnerables a la pandemia y se tomen todas las medidas necesarias, culturalmente apropiadas y efectivas para proteger a nuestras comunidades y territorios. En caso de acción contraria u omisión pedimos a la comunidad internacional mantenerse en alerta máxima ante la posible comisión de un acto genocida”, defiende la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA) en un comunicado publicado el 31 de marzo. En la misiva, la Coordinadora apunta una situación de emergencia en todos los países panamazónicos: Brasil, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, Guyana, Surinam y la Guayana Francesa. Los pueblos originarios de estos países se enfrentan ahora a un doble problema: el primero, su falta de inmunidad ante este nuevo virus. El segundo es menos mediático pero evidente para quienes lo sufren: la intensificación de la actividad ilegal de mineros y extractivitas aprovechando que la atención está completamente centrada en el seguimiento de la pandemia.
 “Es un llamado de los pueblos indígenas de la Amazonia porque nos están ignorando”, declara José Gregorio Díaz Mirabal, miembro del pueblo Wakuenai Kurripako, originario de la Amazonia venezolana, y coordinador general de la COICA. En toda la Pan Amazonia hay un total de 7.780 casos confirmados y 395 fallecidos, de acuerdo con el mapa actualizado este 21 de abril por la Red Eclesial de la Pan Amazonia (REPAM), que no diferencia entre casos de indígenas y no indígenas en sus cifras.
La etnia sateré-mawé, conocida como los guardianes del fruto del guaraná, es una de las que ya ha sido tocada por el coronavirus: con un caso de contagio confirmado, varios sospechosos y la muerte de un tuxaua, terminología sateré para designar a los líderes ancianos de cada comunidad. “El fallecimiento ha dejado a toda la aldea São Benedito de 90 personas en estricta cuarentena”, explica con tristeza Sergio Batista Garcia Wara, miembro de esta etnia que habita la Tierra Indígena Andirá Marau, situada entre los estados Amazonas y Pará. 
“La tierra indígena está en aislamiento desde hace casi un mes. Faltan elementos básicos de higiene, como jabón, y para alimentarse muchas personas están recurriendo a la pesca o a la caza, aunque estos recursos son cada día más escasos”, declara Batista. En la profundidad de la selva, la vía fluvial es la principal opción de transporte, en muchos casos la única, pero las autoridades locales han prohibido la navegación para evitar la propagación del virus. No obstante, estas restricciones también dificultan el abastecimiento de víveres esenciales, entre ellos ciertos medicamentos urgentes.
Batista, que trabaja en la localidad próxima de Parintíns como director del Consorcio de Productores Sateré-Mawé, no ha podido desplazarse a la aldea indígena y guarda cuarentena con sus hijos en la ciudad, donde ya se han confirmado 37 casos positivos de coronavirus y cinco fallecidos. El Consorcio vende guaraná nativo a redes de comercio justo de Francia e Italia, dos países duramente azotados por los efectos de la covid-19, y está constituido por 336 familias indígenas asociadas que se inquietan por el futuro de su única fuente de renta.
Pueblos en aislamiento voluntario
En el territorio latinoamericano existen un centenar de pueblos originarios en aislamiento voluntario, es decir, que no tienen ningún contacto con otra población exterior, de acuerdo con las confirmaciones de la ONG Survival. “Las poblaciones en aislamiento voluntario son extremamente susceptibles a este tipo de enfermedades virales porque no tienen inmunidad ni para esta ni para ninguna de las respiratorias que circulan en el resto del mundo”, explica el médico Douglas Rodrigues, especializado en salud indígena. El mayor riesgo del coronavirus frente a otros virus que también son desconocidos para estos pueblos es el potencial de diseminación que presenta. “En el caso del coronavirus, nosotros estamos reaccionando como indígenas aislados, ya que no tenemos ninguna memoria inmunológica en la población y por eso se ha producido esta pandemia”, resalta este profesional de la salud que trabaja con comunidades amazónicas e investiga para la Universidad Federal de São Paulo.
Rodrigues afirma contundente que la única medida para proteger a los indígenas en aislamiento voluntario es mantenerse lejos y permitir que sigan aislados. No obstante, y aunque esta reco-mendación parezca evidente, el nombramiento del antropólogo y misionero católico Ricardo Lopes Días para ocupar el cargo de gestor de la Coordinación General de Pueblos Indígenas Aislados y Recién contactados de la Fundación Nacional del Indio (Funai) activó las alarmas de organizaciones indigenistas como Survival Internacional. Lopes formó parte durante 10 años de la entidad católica estadounidense Misión Nuevas Tribus, actualmente rebautizada como Ethnos360, y actuó en el Valle del Javari, una de las mayores reservas indígenas de Brasil donde se encuentra la mayor concentración de pueblos originarios aislados. Esta organización, dedicada a la evangelización de comunidades indígenas, tiene un especial interés en llegar a los pueblos aislados. En 1987, los misioneros establecieron contacto con la etnia aislada de los zo'é; pocos años después, un tercio de la población había fallecido por enfermedades como gripe o malaria, y en 1991 la Funai determinó su expulsión del área indígena. Si bien se abrió una investigación pública judicial sobre la muerte de los zo'é, la causa acabó archivada sin demostrar la responsabilidad directa de los misioneros.
Una niña sateré-mawé de la aldea de Vila Nova, en la tierra indígena Andirá Marau, Estado de Amazonas, Brasil. Este pueblo indígena es de los más vulnerables ante el nuevo coronavirus. Luna Gámez
El pasado 3 de marzo, la Unión de los Pueblos Indígenas del Valle del Javarí, Univaja, denunció el aumento reciente de y "abrir las puertas de la Tierra Indígena para acciones nefastas de proselitismo religioso". La demanda recibió el viernes 17 de abril una sentencia favorable por parte de la Justicia brasileña, que prohibió el contacto de misioneros con etnias aisladas en el Valle del Javarí.
Intromisiones arriesgadas para la salud
La Amazonia, como un todo, se está convirtiendo en un posible foco de contagios. Específicamente, el Estado brasileño de Amazonas presenta desde el inicio de la semana una “curva acelerada” de contagios, según confirmó el gobernador Wilson Lima, que alertó de la falta de infraestructura sanitaria en los hospitales públicos de las ciudades que ya están colapsando. La situación también es preocupante en otras partes de la selva, como en el departamento peruano de Loreto, donde la mayor parte de los habitantes son pueblos originarios y los servicios de salud son escasos.
Aunque la Amazonia es una región de accesos complicados, también es una gallina de los huevos de oro para extractores de madera, buscadores de oro y otros mineros que ven en la cuarentena un momento idóneo para explotar clandestinamente las áreas protegidas. “Nuestros chamanes están trabajando para protegernos. Ustedes también deben hacer su trabajo para evitar que la epidemia entre por los caminos que abrieron los no indígenas”, declara el comunicado de la Asociación Hutukara de la etnia yanomami, que ya cuentan con un caso positivo y un fallecido de su comunidad víctima de coronavirus. Este pueblo ancestral, de 26.780 habitantes que viven entre Brasil y Venezuela, son uno de los más amenazados del todo el continente americano por la actividad relacionada con la minería ilegal. Se estima que en sus tierras pueda haber 20.000 mineros clandestinos, una cifra que casi iguala el número de indígenas. “Los garimpeiros —buscadores de oro— abrieron caminos por los ríos, por aire y por tierra en el área Yanomami. Esto es una gran amenaza para nuestra salud”, alerta la misiva de esta tribu indígena.
A su lado, en la vecina Guayana Francesa, las poblaciones indígenas Wayana, Teko y Wayãpi también sufren las amenazas de los buscadores de oro ilegales. Por este motivo, las comunidades que viven junto al río Maroni comenzaron a construir a finales de marzo una barrera para impedir la circulación fluvial y, especialmente, para bloquear el paso de los extractores. “Los buscadores de oro se están aprovechando del confinamiento, sabemos que su actividad minera se ha intensificado en los últimos días porque el agua del río viene mucho más sucia”, declara Claudette Labonté, coordinadora de asuntos de la mujer para la COICA y presidenta de la federación Parikweneh e indígena de la etnia palikur. “El Gobierno francés afirma estar en guerra contra la covid-19, pero nosotros, los pueblos autóctonos, enfrentamos un doble combate para seguir vivos: el virus y los invasores”, afirma ella y denuncia el abandono total del Gobierno francés, que ni siquiera les concede el estatuto de pueblo ancestral ni los derechos derivados, como el acceso a la tierra.
La única medida para proteger a los indígenas en aislamiento voluntario es mantenerse lejos y permitir que sigan aislados
La única medida que el Ejecutivo galo ha establecido es el confinamiento total, lo que Labonté califica de “ceguera política”, ya que no considera las especificidades de sus formas de vida tradicionales. Muchos de estos pueblos indígenas viven en estructuras comunitarias, con varias familias en una misma cabaña y con la necesidad vital de salir a pescar para poder alimentarse. Labonté indica que las áreas indígenas están bajo grandes presiones de explotación minera. “Nos estamos preparando para un posible regreso de la conquista en nombre del oro”.
También en Ecuador los mineros se aprovechan de la atención que genera la pandemia y del confinamiento decretado en muchas regiones del país para intensificar sus actividades. “La empresa Terraearth S.A. continúa trabajando durante el estado de excepción sin tener permisos, sin licencia ambiental y sin respetar la emergencia sanitaria y toque de queda, poniendo en riesgo a los habitantes de la provincia de Napo”, denunció a finales de marzo a través de Twitter la Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana (CONIAE). Díaz, coordinador general de la COICA y portavoz de los pueblos de la Amazonia, subraya que en este momento “el oro vale más que el petróleo” y alerta de que la mayoría de los pueblos amerindios que habitan la selva amazónica están preocupados por su supervivencia. “Tememos que la enfermedad se propague y que, junto con la invasión de nuestras tierras y la presión minería ilegal, se produzca otro exterminio de los pueblos indígenas”

domingo, 3 de mayo de 2020

El confinamiento aumenta más del doble la infidelidad virtual

El "cariño, voy a sacar al perro", que ha dado lugar a tantos memes durante el confinamiento, está siendo utilizado, además de para airearse, para "desfogarse" de la situación de tensión que, en ocasiones, se vive en el hogar familiar. 
Así, al menos, lo demuestran los 'movimientos' más recientes registrados en Gleeden, la plataforma de encuentros extraconyugales líder en el mundo, pensada por y para mujeres. Según estos datos, la mayoría de los usuarios aprovecha el comodín de pasear al perro para conectarse y chatear con sus 'aventuras'.
Desde que se decretó el estado de alarma, esta plataforma ha experimentado su crecimiento récord: un 160% más de conexiones y altas. Al parecer, los más de 6 millones y medio de usuarios de Gleeden 'resisten' el encierro a base de chats y sexting (envío de imágenes de contenido sexual a través de dispositivos electrónicos).
"Obviamente, ya había muchas infidelidades antes de la cuarentena lo que ocurre es que ahora, debido al confinamiento, puede que estén aumentando a consecuencia del nivel de saturación que están alcanzado las parejas con problemas previos. Eso sí, también se está incrementando el riesgo de ser descubierto", explica la sexóloga Ana Sierra.
Una reflexión que se confirma al observar que, aunque el tiempo de conexión en Gleeden ha aumentado de dos horas de media hasta las tres horas, los contactos son ahora más breves debido el aumento del riesgo de ser "cazado" in-fraganti. El botón de pánico o el agitar para salir (utilidad que permite salir de la aplicación con un leve movimiento de mano o navegar de modo discreto, para hacerlo más seguro y privado) está más en uso que nunca.
En todo esto influye también mucho esa falsa creencia de que "no existe infidelidad si no hay contacto físico real". Parece que, aunque haya sexting o incluso masturbación, los 'cuernos virtuales' se perdonan "más fácilmente y generan menos sentimiento de culpa", asegura Sierra.
'Pescar' en el inmenso océano de las redes sociales resulta más sencillo que en los bares, "se va más a tiro hecho que nunca". Por si fuera poco, en esta época, también están reapareciendo con más fuerza que nunca los 'ex': "Este drama está haciendo que mucha gente se haya parado a pensar y a hacer balance de sus vidas. En ese escenario, está siendo habitual la aparición de antiguos compañeros sentimentales, encarnando una mezcla de nostalgia, arrepentimiento y de aire fresco".
Mas barato que el divorcio
"Los días de confinamiento afectan mucho a las parejas en función de diferentes factores: si hay hijos de por medio; si se está trabajando desde casa; si el hogar es más grande o más pequeño o si ya había problemas antes de la cuarentena", afirma la psicóloga clínica y especialista en sexología, Laia Cadens. 
En China, país que vivió la situación de alerta antes que nosotros, se han registrado récords de demandas de divorcio tras salir del aislamiento forzado. En este sentido, "la previsible crisis económica que seguirá al coronavirus atenuará la cifra de divorcios: las parejas no tendrán presupuesto para demandas, lo que hará, a su vez, que siga incrementándose el número de infidelidades", concluye Laia Cadens.
El momento de más intensidad de estas relaciones furtivas sigue siendo la noche, aunque se han incrementado las conexiones a primera hora de la mañana y al mediodía, después de comer - lo que sería "la hora de la siesta". Conectarse en el lavabo o en el balcón son dos opciones que también están creciendo en gran medida, lejos de la posible mirada de la pareja.

sábado, 2 de mayo de 2020

El alcalde de Liverpool pide una investigación sobre el partido de Champions contra el Atlético

"Sería escandaloso si las personas han contraído el coronavirus como resultado directo de un evento deportivo que creemos que no debería haber tenido lugar", ha dicho en la BBC
Aficionados del Atlético en Anfield. Carl Recine Action Images via Reuters
El alcalde de la región de Liverpool, Steve Rotheram, ha pedido una investigación sobre la celebración del partido de Champions League entre el Liverpool y el Atlético de Madrid, para aclarar si podría ser el causante de un gran número de casos de coronavirus locales.
El encuentro se disputó en Anfield el pasado 11 de marzo y de los 52.000 asistentes, 3.000 eran aficionados rojiblancos que llegaron desde Madrid, donde el confinamiento a causa de la pandemia estaba a punto de decretarse.
El Gobierno del Reino Unido defendió la decisión, aunque 10 días después empezó a aplicar las restricciones masivas en el país. Pero Steve Rotheram ha asegurado a la BBC que se necesitaba una investigación independiente sobre una posible conexión de aquel evento con el aumento de casos en Liverpool. "Sería escandaloso si las personas han contraído el coronavirus como resultado directo de un evento deportivo que creemos que no debería haber tenido lugar", afirmó.
"Eso puso no solo a esas personas en peligro, sino a los empleados de primera línea del NHS (Sanidad británica) y otros miembros de sus propias familias que pueden haberlo contraído", continuó el político, miembro del Partido Laborista. 246 personas han fallecido por coronavirus en hospitales de Liverpool.
Gol del Atletico de Madrid
"Necesitamos investigar para descubrir si algunas de esas infecciones se deben directamente a los aficionados del Atlético. Hubo ciudades calientes por los contagios de coronavirus, y Madrid fue una de ellas", continuó el alcalde, pidiendo responsabilidades al gobierno de Boris Johnson.
El mismo día del encuentro, Jenny Harries, subdirectora médica de Inglaterra, aseguró que "en general, ese tipo de eventos y grandes reuniones no se consideran algo que vaya a tener un gran efecto", a pesar de que la Organización Mundial de la Salud instó a los gobiernos a tomar medidas más duras ese día.

viernes, 1 de mayo de 2020

La policía alerta de una oleada de correos electrónicos de ‘sextorsión’

Los ciberdelincuentes piden hasta 1.700 euros para no difundir que la supuesta víctima ha visitado páginas pornográficas
La comisaria Pilar Allué, durante la rueda de prensa de seguimiento del coronavirus, este martes. En vídeo, Allué declara que se han recibido más de 1.000 denuncias por sextorsión. Moncloa | EPV
Uno de los efectos del confinamiento por el coronavirus ha sido el aumento del consumo de pornografía, circunstancia que han aprovechado los ciberdelincuentes para lanzar una estafa masiva de sextorsión, es decir de chantaje sexual. La policía ha detectado “una oleada” de correos electrónicos, en los que se amenaza a las potenciales víctimas con revelar a sus contactos que han visitado páginas pornográficas, según ha explicado este martes María Pilar Allué, comisaria principal y jefa de personal de la Policía Nacional. "Según los criminales, para evitar la difusión de esta información, piden cobrar en algunos casos hasta 1.900 dólares (unos 1.730 euros) en criptomonedas que tienen que ingresarse en un monedero virtual”.
La policía considera que se ha producido “un incremento significativo de casos” de este tipo de chantaje con motivo del confinamiento por el estado de alarma. “En tan solo cuatro días, nuestra unidad de ciberdelincuencia ha recibido más de mil correos, notificaciones y denuncias de ciudadanos a los que habían intentado estafar a través de este procedimiento", ha detallado Allué en la conferencia de prensa posterior a la reunión del comité científico-técnico de seguimiento de la pandemia. "Y estos mil son solamente los que nos lo han comunicado. Imaginamos que hubo muchos más que no lo han comunicado”, ha advertido.
La sextorsión, ha recordado la comisaria, consiste en amenazar a la posible víctima “con enviar fotografías, vídeos o información íntima que habrían obtenido tras hackear su terminal”. En los correos detectados, los criminales indican que tienen conocimiento de que el usuario ha visitado páginas de contenido pornográfico y, bajo la amenaza de difundirlo a sus contactos, instan a ingresar alrededor de 1.500 dólares en bitcoins en un monedero virtual. En caso de recibir un mensaje de este tipo, la policía aconseja, según una nota de prensa, “no alarmarse ni considerar la amenaza como real”, así como no realizar ningún pago ni contestar al correo recibido, ni “entablar ningún tipo de conversación con los 'extorsionadores”. También recomienda bloquear y marcar como correo no deseado al remitente.
Además, recuerda reglas generales de seguridad informática, como desconfiar de mensajes que parezcan extraños y de origen desconocido, no pinchar en los enlaces que puedan contener ni abrir archivos adjuntos, así como renovar la contraseña del correo electrónico, equipo y aplicaciones informáticas regularmente con claves seguras, y mantener actualizados los equipos informáticos.