domingo, 15 de mayo de 2016

«No» a los cuerpos perfectos

Una ciudad noruega prohíbe los anuncios en los que aparezcan modelos retocados por photoshop 
Los cuerpos perfectos en los anuncios publicitarios levantan la polémica en esta ciudad noruega
El ayuntamiento de Trondheim, la tercera ciudad noruega, ha decidido poner fin a la publicidad en la que aparecen jóvenes musculosos y mujeres de cuerpos perfectos, la mayoría de las veces en bikini o ropa interior. No se trata de una ola de puritanismo sino de una manera de acabar con la presión que, desde las vallas publicitarias o los carteles de las paradas de autobuses, empuja a hombres y mujeres a enfrentarse a la realidad de su propio cuerpo y a sentirse presionados para conseguir la imagen de los modelos que aparecen en los anuncios. Es un primer paso para terminar con el Photoshop, al menos en todos los espacios de propiedad municipal.
En Oslo ya existe una ley que prohíbe el uso de publicidad ofensiva, sin embargo, Trondheim ha dado un paso más y ha incluido los anuncios que contribuyen a crear una imagen negativa del propio cuerpo. Según la nueva normativa, «no se permitirá publicidad que sea ofensiva o discriminatoria contra grupos o individuos ni publicidad que cree una falsa imagen de la apariencia de los modelos y contribuya a generar una imagen negativa del cuerpo. Como mínimo, se tendrá que especificar que la imagen ha sido retocada».
El concejal del partido socialista Ottar Michelsen comentó al respecto que la ciudad tiene la responsabilidad de proteger a los ciudadanos de la presión que supone conseguir un cuerpo perfecto. «Necesitamos pensar sobre qué clase de publicidad queremos difundir. No deberíamos ayudar a difundir publicidad que contribuye a poner presión sobre el cuerpo», dice Michelsen, aunque admite que la tarea de prohibir anuncios no dará muchos resultados y quedará sujeta a una cuestión de interpretación.
EFE CARMEN CALVO Copenhague

sábado, 14 de mayo de 2016

Una isla de sexo, alcohol y drogas: viaje al país de Nunca Jamás

Una fotógrafa retrata en un libro su vida al límite en una colonia hippy de una isla de Nicaragua
Rebecca Rütten viajó por primera vez a América Central en enero de 2014. Allí encontró un extraño grupo decidido a crear una colonia hippy en una isla de Nicaragua. «En el borde rocoso de un lago, debajo de un volcán dormido, personas de todo el mundo se reunieron con la misión de liberarse de las limitaciones de la sociedad. Me recordó a una fiesta sin fin en la isla de Nunca Jamás de Peter Pan», asegura. 
Una de las imágenes incluidas en el libro de Rebecca Rütten
Fascinada por este lugar y por sus habitantes, que parecían tan increíblemente libres, Rebecca (nacida en 1991, en Alemania) decidió volver en diciembre de 2014 con su cámara, dispuesta a una inmersión periodística tan intensa como imprevisible. El resultado de aquella experiencia al límite se publica ahora en un libro titulado “Never – Never Land”.

 REBECA RÜTTEN
«En el primer mes -cuenta- me sentía positiva y motivada. Nos dejábamos llevar, caminábamos sin rumbo fijo al encuentro de la aventura. Sonaba la música, íbamos en los techos de los taxis alrededor de la isla. Bebíamos y bailábamos toda la noche, hasta que se levantaba el sol. Nuestra comunidad se convirtió en nuestra nueva familia. Nadie nos esperaba».
Rebeca, que ahora vive en Australia, dice que algunos habitantes de aquella colonia que ocupaba una especie de albergue (hostal) de la isla (prefiere no precisar más el lugar) estaban allí desde hacía años. «Esnifaban un medicamento psicoestimulante para levantarse. Desayunaban, comían y cenaban con cervezas; tomaban Valium para dormir; bebían todos los días, «incluso cuando no teníamos ganas de emborracharnos. Pasaban de la euforia de la borrachera a la resaca. Vagaban casi desnudos de un sitio a otro. Todos practicaban sexo con todos. La atmósfera era muy pesada».


 REBECA RÜTTEN
Después de unas semanas de integración con éxito y del entusiasmo inicial, la utopía se transformó poco a poco en una distopía. Las personas que vivían entendieron que lo que les unía era el exceso, que eso les daba identidad. «Cuanto más lejos estaba dispuesto a ir alguien, más era reconocido y alabado. Los juegos de beber se tornaron rituales y, pronto, competiciones. El sexo cada vez era más importante. En realidad, muchos sufrían colapsos nerviosos, lloraban; había mucho drama».
«Mi vida en la isla fue marcada por la repetición de excesos, por los choques emocionales y físicos, las conversaciones superficiales y la sensación de un déjà-vu permanente», explica la autora del libro y de este vídeo, donde se aprecia el ambiente en la isla. «Mi trabajo es una instantánea de la sociedad actual y cuestiona la idea romántica idealizada de la vida mochilera en los países en desarrollo».
Rebeca nos ha dado su autorización para reproducir estas fotos y también nos ha explicado vía mail algunos detalles más de su vida en esta colonia (en el albergue-hostal) de una isla que ella no suele mencionar explícitamente. Fue sola. Permaneció allí desde diciembre de 2014 hasta finales de febrero de 2015. En la isla viven cerca de 30.000 personas. En cuanto al hostal, tenía siete empleados/huéspedes permanentes, más un número irregular de clientes. De esas personas, algunas siguen allí y otras se marcharon. Hay una nueva generación de personas que van para mantener el espíritu vivo, afirma. «Veo las fotos de Facebook y todo sigue igual» («jodido» es su expresión textual).
Rebeca relata cómo le afectó una experiencia tan intensa: «Para obtener un acceso más profundo a esta historia me impliqué en las relaciones entre los protagonistas. Pasé casi todos los días en el bar. Tenía una batalla diaria conmigo misma entre mantener mayor o menor distancia. Después de varias semanas con problemas con el agua potable, y con mi cabeza, mi estado de ánimo empeoró. Los clientes, que cambian constantemente, parecían iguales: las mismas preguntas, puntos de vista similares. Poco a poco mi percepción empezó a fusionar todas estas personas en un lío homogéneo. Mi personalidad extrovertida sufría con conversaciones superficiales repetitivas y la sensación de un permanente «déjà-vu». Me identifiqué con el hostal. Empecé a rechazar las reglas puestas en marcha por los «alfas» y me encontré con muchos conflictos. Cada vez más, cuestionaba mi moral, mis normas, mis valores.
Después de un mes de estar permanentemente borracha, e involucrada en los episodios dramáticos, tuve un momento en que me di cuenta de que había empezado a perder la cabeza también. Aquel lugar era una casa de locos y era fácil dejarse atrapar. Yo estaba allí para hacer un proyecto de fotografía, pero de repente me vi formando parte de una familia extraña donde todo el mundo follaba entre sí. Mirando hacia atrás he aprendido mucho acerca de mí.
Tras analizar mi experiencia, me gustaría hacer algunas cosas de manera diferente. Para el próximo proyecto de inmersión programaré descansos. Es importante tomar una cierta distancia en el proceso para tener una visión general. Sería interesante observar algo similar durante un período más largo para ver el desarrollo. Pero en general estoy muy contenta del resultado del libro».
REBECA RüTTEN1  J. F. A. - jfalonso

viernes, 13 de mayo de 2016

'Dogging' o cómo practicar sexo en lugares públicos

- ¡Hasta luego, voy a sacar al perro
Esta podría ser una de las frases más utilizadas por los practicantes del dogging. Esta práctica, cada vez más extendida, consiste en realizar orgías o actividades sexuales, genitales y grupales, en espacios públicos, generalmente en lugares apartados y al aire libre, con la idea de que otros puedan mirar.
Parece que este movimiento comenzó en los parques de Reino Unido en los años setenta, donde sacar al perro era la excusa perfecta para contactar con personas, en este caso heterosexuales, que deseaban practicar sexo genital con desconocidos, siendo a su vez observados. 
Esta práctica, cada vez más extendida, consiste en practicar sexo al aire libre con la idea de que otros puedan mirar
De ahí su nombre, dogging o cancaneo, haciendo referencia a este animal. Algunos también lo han denominado perreo, aunque no suele ser muy utilizado pues genera confusión con el baile sexual, el cual no tiene absolutamente nada que ver.
El boom cibernético del 'cancaneo'
Internet ha sido sin duda la clave para la proliferación de esta práctica sexual cada vez más extendida. En menos de un segundo cualquier buscador de Internet puede localizar unas 107.000 webs sobre dogging. En ellas se puede contactar tanto con otros doggers, como son denominados los practicantes exhibicionistas, como con los voyeurs, testigos o mirones. Tanto unos como otros, disfrutan y generan disfrute al otro bando.
Foto Internet
Estas sirven también para facilitar fecha y hora del evento, así como para localizar los lugares apropiados para la práctica del cancaneo porque, aunque comenzasen en parques, actualmente podrían realizarse estas quedadas en baños públicos, jardines o aparcamientos, entre otros. Estos no son permanentes y las localizaciones van cambiando por temporadas, entre otras cuestiones para que no estén masificados los encuentros. Es bastante habitual también que se realice esta práctica dentro de los coches, de ahí que muchos atribuyan el origen de su nombre, no tanto al paseo canino, sino a la postura del perrito, que se suele considerar la más cómoda para practicar sexo dentro de un vehículo.
Igualmente, conocer los lugares facilita que no exista confusión y nos colemos en el evento que no nos corresponda. Un picadero sexual habitual, donde suelen reunirse los jóvenes, o no tan jóvenes, para realizar prácticas sexuales genitales generalmente en coches, con una persona conocida y sin desear mirones, en principio, no sería el lugar más adecuado para un dogger. Al igual que no lo sería tampoco una orgía de varones homosexuales, denominada como cruising, por ejemplo.
Pues el dooging, aunque pudiera parecer a simple vista que es un juego sin reglamento, no es así y estas webs te lo facilitan.
Otras reglas del juego que debería conocer
Comunicarse eficazmente es fundamental para que no existan confusiones y se pueda confiar y disfrutar sin altercados ni malas experiencias.
Por ejemplo, si el encuentro fuera en un aparcamiento al aire libre y se llevasen a cabo las prácticas sexuales dentro de coches, se podría ofrecer información a los voyeurs que deseen participar en la orgía, pues no todo tiene por qué estar permitido para ellos.
- Si los doggers dejasen las luces del coche encendidas informarían sobre su deseo de ser observados.
- Si quisieran que un tercero se uniera a ellos y participase del encuentro sexual, dejar la puerta del coche abierta sería lo idóneo para indicarlo de manera clara.
- Por el contrario, si no quisieran que nadie mirase ni se acercara o participase en el encuentro sexual, cerrar las puertas y ventanas del vehículo sería suficiente para enviar la información y ha de respetarse.
- Por supuesto, el uso del preservativo sería fundamental, si no obligatorio, para la seguridad de todos los participantes, ya que sería la única forma de prevenir la mayor parte de las enfermedades o infecciones de transmisión sexual.
- Otra cuestión de suma importancia, sería no ofrecer ningún tipo de dato personal por temas de seguridad, como el teléfono o la dirección, tanto en la Web como en persona. Sí se podría facilitar un correo electrónico que no descubra su nombre y apellidos, pues suele ser la forma más utilizada para concretar nuevas quedadas.
- Y por supuesto, nunca acuda a estas citas con objetos de valor o vigílelos muy bien, en todo caso. Cuando se practica relaciones sexuales se convierte en presa fácil para los ladrones pues saben que está entregado al placer.
- Y por último, si piensa acudir a un evento de dogging, asegúrese de que nadie le sigue al finalizar el mismo.
¿Es el 'dogging' una parafilia?
Las parafilias se refieren a la excitación sexual como respuesta a objetos concretos o situaciones específicas. Suelen conllevar malestar y dificultad para excitarse si no se dan las condiciones adecuadas o existe daño a terceros. Si practicar el dooging, de voyeur o exhibicionista, no conllevase ninguno de estos aspectos, no tendría relevancia clínica y se consideraría únicamente una variante sexual.
Foto Internet
Hay que matizar que, aunque hablemos de voyerismo, sería más acertado hablar de escopofilia, escoptofilia, escoptolagnia o mixoscopía en este caso, pues en estas se mira abiertamente y no de manera clandestina.
En cualquier caso, nos guste o no esta práctica, dicen que el saber no ocupa lugar y conocer todo lo relacionado sobre la sexualidad nos hace más libres para poder elegir. Por tanto, una vez realizada mi misión informativa...Hasta luego, que voy a sacar al perro )
ANA SIERRA

jueves, 12 de mayo de 2016

Anna Gabriel (CUP) apuesta por "tener hijos en común" como en las "tribus"

“Si pudiera formar parte de un grupo que decide tener hijos en común y en colectivo me satisfaría la idea”. Con esta frase la diputada de la CUP, Anna Gabriel, se refiere al concepto que tiene del término familia en una entrevista para Cataluña Radio de la que se ha publicado un breve extracto y en la que se muestra a favor de que sean educados "por la tribu". 
En ella, Gabriel considera que las personas que deciden tener hijos “en familia” tienden a convertirse en “más conservadores” y que, por extensión, así educarán a sus hijos. “Aunque tú quieras lo mejor para ellos, se entra en una lógica perversa”, opina dejando claro que la idea de una familia convencional “es pobre” y que “enriquece muy poco”.
Foto Internet
Así tu hijo no te pertenece
De esta manera, la diputada anticapitalista aboga “como en otras muchas culturas” por criar a los hijos junto a otras personas que convivan en el mismo espacio ya que el concepto de maternidad y de paternidad “no están individualizados” como en los países desarrollados. “No se centran en un núcleo pequeño como una familia nuclear”, apunta sobre la idea de una pareja con uno o varios hijos.
“La idea es que tú eduques en la tribu”, explica Anna Gabriel, que cree que de esta forma no hay “sentimiento de pertenencia” de un hijo sino que son “hijos e hijas que has tenido y parido tú con los demás".  

miércoles, 11 de mayo de 2016

Pelucas púbicas y calcetines para penes: cómo grabar una escena de sexo en Hollywood

La industria utiliza un variado instrumental de diferentes épocas para ayudar a los actores a grabar las escenas más subidas de tono
El sexo en el cine pueden ser una interesante herramienta narrativa, un estético complemento o un simple entretenimiento. Pero como muchos actores han reconocido, grabar estas escenas no siempre resulta tan cómodo ni tan placentero como sugiere el metraje final.
 Emilia Clarke en una escena de sexo de Juego de Tronos.
Para empezar, los amantes en cuestión cuentan con su propia audiencia en el plató. El director, el cámara, el sonidista, el asistente del director y el maquillador son algunos de los profesionales que asisten al encuentro, a veces junto a sus celosas o curiosas parejas, el tiempo que sea necesario.
Según estimaciones de Cracked al menos seis horas son necesarias para grabar una escena de 15 segundos. Entonces, si la fetichista '50 sombras de Grey' acumula unos 20 minutos de sexo en pantalla, calculen ustedes mismos... la cantidad de accesorios que esta y otras películas utilizan para ayudar a los actores a superar estos momentos de adulterada intimidad.
1. Pelucas púbicas
Según recoge 'Mashable', lejos de ser una herramienta de reciente creación el uso de las pelucas púbicas se remonta a la Edad Media. Concretamente, y de acuerdo con la guía 'The Oxford Companion To The Body', el invento se remonta a 1450, un momento en que la escasa higiene íntima invitaba a las venéreas campar a sus anchas. Para evitar los picores, las mujeres comenzaron a depilar sus partes íntimas y ocultar la ausencia de vello con pelucas; mientras que las prostitutas hicieron lo mismo, en su caso para cubrir las evidencias de enfermedades de transmisión sexual como la sífilis y la gonorrea.
De vuelta al séptimo arte, las pelucas púbicas son un accesorio especialmente útil para mostrar el sexo en otras épocas. Y es que la depilación parcial o integral del vello púbico hace difícil encontrar los mullidos felpudos de otros tiempos. Según publica 'The Daily Beast', Kate Winslet llevó una peluca púbica en 'The Reader', cinta ambientada después de la II Guerra Mundial; y Olivia Wilde confesó al 'Daily Mail' haber utilizado otra en sus comentadas escenas de sexo en la serie de HBO 'Vinyl', que transcurre en la década de los 70.
2. Bolsitas de modestia
Los actores suelen tapar sus vergüenzas con las conocidas en el mundo anglosajón como 'bolsitas de la modestia', es decir, unos calcetines que sirven para envolver el pene del intérprete en el clímax de la escena de sexo. Emilia Clarke, Daenerys Targaryen en 'Juego de tronos', ha señalado en repetidas ocasiones que aunque Jason Momoa, Khal Drogo en el drama fantástico de HBO, llevara uno de estos calcetines, no podía ocultar sus increíbles atributos. Textualmente, la madre de los dragones dijo a 'Entertainment Weekly': "Vi su miembro, pero estaba cubierto por un suave calcetín rosa. Mostrarlo haría a la gente sentirse mal. Era demasiado fabuloso".
3. Ropa interior color carne
Ellas también cubren sus atributos con prendas similares. Anna Paquin, la protagonista de la serie de HBO 'True Blood', llevaba una especie de tanga del mismo color que su piel con los lados cortados según contó la actriz a Gawker. Las cámaras simplemente grababan desde los ángulos apropiados para que el truco no se viera. Recordemos que su personaje, la camarera telépata Sookie Stackhouse, se lo montó en las ocho temporadas de esta ficción fantástica con una larga lista de seres sobrenaturales entre los que se incluye el vampiro Bill Compton, el actor y marido de la actriz, Stephen Moyer.
4. Pezoneras
Si ha visto un escote de vértigo y se ha quedado pensando, ¿pero dónde está el pezón? La respuesta es oculto por un sofisticado cubrepezones. Estos pequeños parches adhesivos nacieron en los felices años 20 como un accesorio de fantasía utilizado por bailarinas de burlesque y cabareteras.
En el cine y la televisión se utilizan para ocultar los pezones de los intérpretes en las escenas de sexo, además de servir en ocasiones como un curioso divertimento. Kate Mara intentó hacer reír a Kevin Spacey llevando unas pezoneras con su cara en las escenas de sexo que compartieron en el drama político de Netflix 'House of Cards'. "Kevin quiere ganar cualquier juego y como siempre gana no se rio. Esperó a que el director dijera 'Corten' y entonces se rió", contó la actriz a 'Playboy'.
5. Balones de ejercicios
Porque antes de entrar a matar hay que practicar. El actor, guionista y director John Turturro contó en una entrevista oportunamente titulada 'Por qué las escenas de sexo son tan difícil de rodar' que en su película 'Romance & Cigarettes' pidió a Kate Winslet que se sentara en un balón de ejercicios para simular una escena de sexo. Una solicitud un poco peligrosa visto que, al final del rodaje, la pobre Winslet resbaló y cayó encima de un miembro del equipo.
6. Prótesis genitales
Los actores no solo utilizan dobles de cuerpo -es el caso del impactante desnudo de Lena Headey en el final de la quinta temporada de 'Juego de tronos'- sino que en muchas ocasiones se sirven de prótesis genitales para grabar las escenas de sexo. De acuerdo con 'The Guardian', estas piezas de silicona han ayudado a grabar en las escenas más subidas de tono de películas como 'La vida de Adèle' o 'Nymphomaniac'.
7. Compresas
La aclamada serie -también de HBO- 'Girls' es conocida por mostrar algunas de las escenas de sexo más explicitas y variadas de la televisión, como por ejemplo un anilingus. En la cuarta temporada de la serie, Desi (Ebon Moss-Bachrach) dio un beso negro a Marnie (Allison Williams). Para ocultar el cuerpo de la actriz y ofrecer un lugar donde apoyar la cara al actor, maquillaje y vestuario decidieron pegar una compresa al culo de Williams.
8. Agua de rosas y un spray de glicerina                   
Y para terminar la función, qué mejor que unos brillantes y aceitosos torsos. Según 'The Independent', la fórmula utilizada en la industria es una mezcla de agua de rosas y glicerina que, pulverizada sobre los actores, da la impresión de ser un atractivo y excitante sudor generados por la actividad sexual.
FÁTIMA ELIDRISSI  @Fati_Elidrissi

martes, 10 de mayo de 2016

La presión popular libra a un joven de EEUU de ser condenado por enseñar los genitales en el anuario escolar

Se enfrentaba a 69 cargos por exhibicionismo, uno por cada uno de los estudiantes que salen en la imagen del equipo de fútbol junto a él
Una simple broma le pudo salir cara a Hunter Osborn. Este joven de Arizona tuvo la genial idea de sabotear la foto del anuario de su instituto. Cuando posaba con sus compañeros del equipo de fútbol para el recordatorio, el estudiante sacó discretamente sus genitales.
CBS 5 NEWS
Tan discreta fue la maniobra que nadie se percató de la presencia en la imagen hasta que salió publicada en el anuario del Red Mountain High y fue, además, elegida para ilustrar un folleto informativo de las actividades extraescolares para los padres.
Al detectar que había un elemento no deseado en la imagen del equipo, el fotógrafo avisó al instituto, que puso el grito en el cielo y dio parte a las autoridades. Hunter, de 19 años, se enfrentaba a 69 cargos por exhibicionismo, uno por cada uno de los estudiantes presentes, muchos de ellos menores en el momento de la fotografía, según informa la cadena CBS. Él mismo tenía 18 años.
El joven dice sentirse "asqueado" con su comportamiento, y que sólo fue una broma motivada por sus compañeros de equipo.
Por su parte, el centro escolar declaró, en un comunicado, que "aunque el pequeño tamaño de la fotografía publicada hace difícil discernir los detalles, el anuario ha sido retirado para hacer una pequeña aunque crítica edición del contenido inapropiado".
La Policía detuvo a Hunter Osborn el pasado sábado, cuando celebraba su graduación. La CBS calcula que 3.400 estudiantes habían recibido ya el anuario, y cientos habían llevado a casa el folleto sobre las actividades deportivas.
Lo notorio de la sanción, que podría terminar con el joven inscrito en el registro de delincuentes sexuales, despertó una oleada de solidaridad en Internet, con una petición en Change.org que pide su liberación. "Él no puso la foto en el anuario, él no creó el folleto, no era el editor que la aprobó, o el profesor responsable de publicarlo y distribuirlo a los estudiantes. El profesor responsable del anuario debería ser detenido. El instituto Red Mountain High está utilizándolo como chivo expiatorio para eludir su responsabilidad", acusaba la petición, acompañada del hashtag#FreeHunter.
La presión popular hizo que, el miércoles, se retiraran todos los cargos contra el joven. "Ninguna de las partes involucradas desea continuar con el proceso", argumentó la Fiscalía.
FCINCO

lunes, 9 de mayo de 2016

Las Gippeumjo, el ejército sexual de chicas de Corea del Norte

'Gippeum' es una término coreano para describir el placer o la felicidad. 'Jo' se refiere a un grupo de gente, un escuadrón. Más claro, agua. Las Gippeumjo son un cuerpo especial de mujeres norcoreanas encargadas expresamente de la felicidad de los miembros del Partido de los Trabajadores de Corea del Norte, entendiendo felicidad como placer sexual en la mayoría de las ocasiones. Han llegado a conformarlo más de 2.000 chicas y, aunque se creía desmantelado tras la muerte de Kim Jong-il, su hijo y sucesor en el poder parece estar reclutando ahora a niñas de unos 13 años para conformar su propio ejército de placer.

 © Proporcionado por Los Replicantes
Como todo lo que rodea al país más hermético del mundo, poco se sabe de las Gippeumjo y lo que ha trascendido ha sido gracias a los escasos disidentes. Las chicas que forman parte de este grupo son seleccionadas cuando apenas son unas niñas bajo los criterios del gobierno y atraviesan un duro proceso de selección y formación en el que incluso llegan a ser enviadas al extranjero para perfeccionar su aprendizaje. Por supuesto, uno de los requisitos indispensables que deben cumplir las niñas es ser vírgenes.
© Proporcionado por Los Replicantes
Las Gippeumjo desempeñan sus laborales durante menos de diez años. La vida laboral de las Gippeumjo es bastante corto, aunque durante ese tiempo tienen prohibido cualquier tipo de contacto con sus familias. Cuando alcanzan entre los 22 y los 25 años se 'jubilan', ya que el Partido tiene reservado para ellas un plan mejor: se les ofrece casarse con miembros de la élite del país y del ejército. Si aceptan, su pasado como 'soldados sexuales' se entierra y es mantenido en secreto.
El placer en Corea del Norte está perfectamente jerarquizado, lo que demuestra el carácter oficial y casi institucional de las Gippeumjo. De este modo, existen tres grupos de placer. En primer lugar se encuentran las Gamujo, un equipo de danza y canto que, por supuesto, realizan espectáculos de strip-tease. En segundo lugar, las Haengbokjo, el 'equipo de la felicidad', que se encarga de proporcionar masajes. Por último, las Manjokjo son el 'equipo de satisfacción', las responsables del plato fuerte: los servicios sexuales.
Kim Jong-un, en busca de su propio Gippeumjo
Las Gippeumjo nacieron en 1978 bajo el mandato de Kim Il-sung, fundador del Partido norcoreano y abuelo del actual dirigente, Kim Jong-un, que creía que mantener relaciones sexuales con chicas jóvenes aumentaría su fuerza vital y sexual. Tal era la importancia que les otorgaba que el encargado de reclutarlas fue Lee Dong Ho, el Primer Vicedirector de un Departamento del Frente Unido del Partido. Este cuerpo de élite del placer sexual se mantuvo hasta 2011 cuando, tras la muerte de Kim Jong-il en diciembre, se cree que fue desarticulado.
© Proporcionado por Los Replicantes Las Gippeumjo son entrenadas desde que son niñas
Al parecer, en aquel momento las 2.000 chicas fueron forzadas a firmar un acuerdo de confidencialidad a cabo de dinero y regalos, y recibieron una cantidad de alrededor de 2.000 euros para regresar a sus lugares de origen, donde fueron realojadas en viviendas. Algunas fuentes apuntan a que muchas se quedaron viviendo en el Koryo Hotel de Pyongyang, donde estarían recibiendo entrenamiento para pasar a formar parte de las fuerzas de seguridad del país.
Sin embargo, cuatro años después se empiezan a escuchar los anhelos de Kim Jong-un de tener su propio escuadrón de placer. Según informó en 2015 el diario surcoreano The Chosunilbo, el dirigente habría comenzado a buscar a nuevas chicas "altas y guapas" tras finalizar los tres años de luto por la muerte de su padre. Uno de los motivos para renovar por completo los equipos de tanto las Gippeumjo como de las encargadas de mantener y limpiar las villas de verano es que Kim Jong-un temería que supiesen demasiados secretos, según Toshimitsu Shigemura, profesor de la Universidad de Waseda en Tokyo.
© Proporcionado por Los Replicantes Retratos de Kim Il-sung y Kim Jon-il en las calles de Pyongyang
Una desertora, sobre Kim Jong-il: "La fantástica imagen que tenía del gran líder se desvaneció en cuanto lo conocí"
En el año 2010 salió a la luz el testimonio de Mi Hyang, anterior miembro de las Gippeumjo que desveló muchos secretos del antiguo líder Kim Jong-il, al que describió como un hombre irascible que tornaba en sentimental e incluso lloraba cuando había bebido. Hyang desveló además que a Kim Jong-il le gustaba escuchar música japonesa y rusa y que poseía mansiones por todo el país, alguna incluso con piscinas olímpicas.
La joven había tenido que huir a Seúl tras ser acusada de traición. "Cuando conocí por primera vez a Kim Jong-il me pareció un hombre muy normal, como el vecino de al lado. Tenía muchos lunares en la cara y sus dientes eran amarillentos. La fantástica imagen que tenía del gran líder se desvaneció en ese mismo momento", con estas palabras describía a Kim Jong-il, aunque reconocía que "siempre tuvo mucha consideración conmigo".
David Carro