martes, 21 de abril de 2020

Diez consejos para mantener tu hogar limpio y sin coronavirus

El Instituto para la Salud Geoambiental recomienda ventilar dos veces al día y evitar el uso de velas
Con el estado de alarma en el que se encuentra España desde hace ya tres semanas, son muchas las horas que los españoles pasamos en casa, por lo que hay que extremar todas las medidas para mantener un ambiente agradable, limpio y habitable. Desde el Instituto para la Salud Geoambiental han lanzado diez propuestas y hacen especial hincapié en ventilar todas las estancias y evitar el uso de velas.
1.) Aumenta la ventilación en casa
Hay que ventilar 10 o 15 minutos por la mañana y lo mismo por la noche. Al pasar todo el día en casa los niveles de CO2 suben considerablemente. También es importante ventilar si vives en zona de radón y no has realizado mediciones en tu casa, puedes estar expuesto a niveles altos durante todo el día.
2. ) Desinfección de casa
Es importante mantener nuestro entorno limpio y desinfectado. Puedes realizar la limpieza habitual y fregar suelos y otras superficies con agua y lejía. Si utilizas otros productos químicos para limpiar recuerda que hay que ventilar después de aplicarlos ya que algunos productos contienen formaldehído.
3.) Evita que el virus entre contigo al regresar a casa
Cuando regreses a casa no olvides descalzarte y cambiarte de calzado. Desinfecta las suelas del calzado utilizado en la calle con un pulverizador cargado con alcohol o una dilución de lejía y agua. También es recomendable cambiarse la ropa que viene de la calle y lavarla a 60°.
4.) Reduce tu exposición al móvil
Si tienes que hacer llamadas de larga duración es mejor utilizar el teléfono fijo. Si quieres utilizar el móvil es mejor que lo hagas en modo manos libres o utilices auriculares, si son de baja radiación mejor. Recuerda apagarlo o ponerlo en modo avión para dormir y no lo cargues en la mesilla de noche.
5.) Reduce tu exposición al Wifi
Sí estás teletrabajado deberías conectarte mediante cable. Puedes poner un cable, aunque sea de forma provisional. Recuerda que las tiendas de telecomunicaciones siguen abiertas. Con el cable mejorarás la velocidad de conexión en tus reuniones virtuales y reducirás tu exposición a radiación electromagnética. Recuerda apagar el wifi cuando no lo uses y cuando vayas a dormir.
6.) Asegura tus conexiones eléctricas
Procura no acumular muchos equipos conectados a la misma regleta. Es habitual ver regletas llenas de equipos conectados, esto puede provocar un aumento en nuestra exposición a campos electromagnéticos lo que puede producir mayor cansancio y problemas de sueño. Asegúrate de que conectas solo lo imprescindible, no coloques la regleta en la mesa trabajo es mejor en el suelo, si es posible usa regletas apantalladas.
7.) Desinfecta las pantallas
Las pantallas de smartphones y tabletas pueden acumular virus y bacterias. Es importante limpiarlas de forma regular con un paño suave y una solución hidroalcohólica. Siempre que cambie de manos se debería desinfectar
8.) Limita el tiempo de uso de móviles a niños
Es importante que los niños no hagan un uso abusivo de estos elementos tecnológicos. Hay muchas evidencias de riesgos para su salud tanto mental como física. Limita el tiempo en el que pueden usar estos aparatos y sobre todo en las horas previas a la hora de ir a dormir ya que las pantallas emiten luz azul que puede alterar su sueño. Esto también es aplicable a los adultos.
9.) No enciendas incienso ni velas
El uso de inciensos y velas en espacios cerrados no es muy recomendable. Todos estos productos producen Benceno y aumentan los niveles de material particulado. El Benceno es un cancerígeno y el material particulado es el autobús que transporta a los virus y bacterias. Ventilar la casa es la mejor opción.
10.) Busca el mejor lugar para teletrabajar
En nuestras casas existen lugares más adecuados, por su energía, que otros para trabajar. Este es un buen momento para probar donde te encuentras mejor, a la hora de trabajar, de todos los sitios posibles en casa.

lunes, 20 de abril de 2020

El Gobierno argentino recomienda el sexo virtual durante la cuarentena obligatoria

Un infectólogo pide lavarse las manos después de la masturbación y desinfectar teclados y juguetes sexuales
Una pareja dialoga en el balcón de un edificio de Buenos Aires, el 29 de marzo pasado. En vídeo, las declaraciones del infectólogo José Barletta. FOTO | VIDEO: REUTERS
Este viernes se cumplen cuatro semanas del confinamiento obligatorio decretado por Alberto Fernández en Argentina por la pandemia de la covid-19. En estos 28 días, miles de parejas que no convivían han quedado separadas y su único contacto, si no han roto la cuarentena, ha sido a través de pantallas. Muchas personas solteras han usado las redes sociales y las aplicaciones de citas virtuales para conocer a nuevas personas y mantener relaciones a la distancia. El Gobierno argentino avaló esas prácticas al asegurar este viernes en una rueda de prensa que recibe muchas consultas sobre sexo seguro en el marco de la pandemia y brindar recomendaciones para evitar el contagio del coronavirus por esta vía.
“Está muy claro que el virus se puede transmitir muy fácilmente a través de actos cotidianos como los besos. Hay poca información a la fecha de si es posible la transmisión por vía sexual, pero también es bastante probable que pueda transmitirse a través de prácticas como el sexo anal u oral", dijo el infectólogo José Barletta durante el informe diario que realiza el Ministerio de Salud sobre la pandemia.
 Sexo virtual
Barletta reiteró que “el distanciamiento es la medida más efectiva que tenemos para prevenir la transmisión del nuevo coronavirus”, lo que incluye el contacto cara a cara y los encuentros sexuales con personas con las que no se convive. “En este escenario, herramientas que hoy tenemos disponibles como las videollamadas, el sexo virtual, el sexting, pueden ser una buena alternativa", indicó el experto convocado por el Gobierno.
El infectólogo pidió también evitar las relaciones sexuales en caso de que la persona con la que se convive muestre síntomas compatibles con la covid-19 —como fiebre, tos, dificultades respiratorias o pérdida del gusto y el olfato— y extremar las medidas de higiene en los demás casos. “Sabemos que el lavado de manos también es una medida que es altamente efectiva para reducir la transmisión el nuevo coronavirus. Es más importante que nunca el lavado de manos después de las relaciones sexuales, después de la masturbación o después del sexo virtual. Es importante lavar y desinfectar teclados, teléfonos, juguetes sexuales y cualquier otro objeto que hayamos usado incluso si no fue compartido con otras personas”, subrayó.
Seguridad digital
Sexo virtual
A raíz de la exposición, el hashtag #sexovirtual se ha convertido a lo largo del día en motivo de miles de comentarios en las redes sociales de Argentina, desde médicas que defienden como un avance cultural hablar de sexo y romper así el tabú que pesa aún en muchos hogares del país, hasta usuarios que se lo toman a broma y otros que critican al Ejecutivo por no abordar temas que consideran más urgentes.
Expertos en derechos digitales han aprovechado para recordar que en las relaciones virtuales es muy importante tomar medidas para proteger la intimidad. “Si vamos a tener una relación virtual con personas que conocemos poco, más o menos, mucho o lo que fuera, reivindicar el derecho fundamental a que esas imágenes / audios / videos queden en la exclusiva intimidad de las partes involucradas”, escribió Beatriz Busaniche, de Fundación Vía Libre en Twitter.
“Mejor prevenir que curar dice el dicho: si te vas a filmar hacerlo de modo tal de no dejar huellas que te identifiquen directamente. Podéis ser hermosamente sexy sin que se te vea el rostro o cualquier otra marca personal que permita identificarte en caso de que esa filmación circule”, agregó.

domingo, 19 de abril de 2020

El pene que cambió la historia de España

Vaya, otra vez un pene cambiando la historia de España. Pero esta vez es en sentido literal. El rey Fernando VII tenía un miembro tan grandote que no podía mantener relaciones como hubiera deseado, lo que ocasionó que le fuera tremendamente difícil tener descendencia. 
No hay frase más absurda que la de "el tamaño no importa". Mentira. Claro que el tamaño importa. No es lo mismo un coche de dos plazas que de cinco. No es lo mismo un montadito que un bocata. Y no es lo mismo un pene grande que un pene pequeño. Y si no, que se lo digan al rey Fernando VII. 
Por si eras de los que estudiaba sin saber ni lo que estaba leyendo para aprendérselo de memoria y soltarlo en el examen, te vamos a poner en contexto. Fernando VII fue rey de España durante el primer tercio del siglo XIX. Su reinado es complejo de c*jones y difícil de explicar en un párrafo de un artículo de Yasss, así que si quieres saber más, pues te lees la Wikipedia. Simplemente te diremos que era hijo de Carlos IV, el que se comió la Revolución Francesa y nieto de Carlos III, al que suelen llamar "el mejor alcalde de Madrid" porque le dio un buen lavado de cara a la capital del reino. 
También era el padre de Isabel II.
Isabel II, la que fue reina de España. Y quizás ahora mismo te estés haciendo esta pregunta: ¿pero cómo que hubo una legítima heredera que reinó heredando la corona de su padre si en España no pueden reinar las mujeres que ahora tenemos a Felipe VI en el trono porque la corona es para hombres y a Elena y a Cristina se las saltaron a pesar de haber nacido antes?
Por el pene de Fernando VII, el protagonista de esta historia. 
Los Borbones, la familia que sigue reinando en la actualidad y a la que también perteneció Fernando VII, siempre ha sido conocida por sus enfermedades, deformidades y problemitas varios. El rey que nos incumbe hoy tenía una deformidad llamada macrosomía genital, o unos genitales que se han desarrollado muy por encima de lo que consideraríamos normal. O sea lo de Nacho Vidal al lado de este hombre era un pulgar de nada. 
Según Próspero de Merimée, escritor e historiador francés de la época, el pene del rey era "fino como una barra de lacre en su base y tan gordo como el puño en su extremidad". Un puño, amigos. Un puño. El drama es real, y nunca mejor dicho. Quizás ahora también te estés preguntando por qué no se le notaba el paquetillo a Fernando VII en sus famosos retratos, como el de Francisco de Goya que abre esta noticia: pues porque en aquel momento el canon clásico exigía que los hombres, en el arte, fueran representados con penes pequeños (como el de David de Miguel Ángel). 
Fernando VII se casó primero con su prima, luego con su sobrina, luego con la hija de una prima, y por último con otra sobrina. Que quede todo en casa. Ya dijimos antes que los Borbones, como eran muy de mezclarse para no perder coronas y poderes, luego tenían mogollón de problemas biológicos. Hasta el cuarto matrimonio no logró tener descendencia, debido a abortos naturales o fallecimientos de sus mujeres. 
Conviene también recordar que fue precisamente en el siglo XIX cuando el feminismo floreció y empezó a conquistar derechos para la mujer, para que su única labor social no fuera, como les pasó a las pobres esposas de Fernando VII, parir para dar descendencia (masculina, a poder ser) a la familia. 
Pero a lo que vamos. Que ya estamos a punto de llegar al papel histórico del pene de Fernando VII. El rey no tenía descendencia y eso era un problema de Estado. Algunos médicos le dijeron al monarca que a lo mejor el problema era suyo. Muy valiente por su parte decirle eso al rey. Pero suponemos que el rey también era consciente de su problemilla y quiso colaborar para solucionarlo. 
Estos eruditos (los pocos que quedaban en España, porque Fernando VII, además de un pene grande, también tenía fama de rey muy regulero, porque había echado de España a todo afrancesado que se cruzase en su camino, y los afrancesados eran partidarios de la Ilustración, es decir, de saber cosas) dieron rienda suelta a su creatividad e idearon una especie de cojín-donuts para que el monarca metiera su pene por el medio. Así, la parte gruesa de su miembro quedaría fuera de la vagina de la mujer y no la dañaría.  
Este cojín no es el original, es una reproducción, pero para que os hagáis una idea. Este proto-anillo mullidito para el hombre facilitó las relaciones sexuales de Fernando VII que consiguió, por fin, penetrar a su cuarta mujer. Tuvieron dos hijas, Isabel (futura Isabel II, reina de España) y Luisa Fernanda. 
Aunque en España las mujeres no podían reinar por ley, Fernando VII también se pasó por el anillo-cojín la legislación vigente y dijo que por su mismísimo que reinaba su hija, que la familia Borbón no iba a perder la corona solo porque él había nacido con un miembro descomunal. 
Y así fue. El rey antes tenía mucho más poder que ahora, y más aún si hablamos de Fernando VII que gobernó casi como un dictador, así que se sacó de la manga la Pragmática Sanción de 1830 que restablecía la sucesión tradicional de las Siete Partidas de Alfonso X de Castilla, según el cual las mujeres podían reinar si no tenían hermanos varones.
Así que, queridos amigos y amantes de la historia, no os equivocáis si decís que un pene cambió la historia de España. El descomunal pene de Fernando VII se las vio y se las deseó para cumplir con su trabajo y cuando por fin logró que el semen del rey llegase a buen puerto le salió la descendencia femenina, por lo que el rey tuvo que cambiar las leyes para que su hija pudiera ser reina, y no su hermano. Que por cierto, ese hermano, Carlos María Isidro de Borbón se picó mogollón y así nacieron los carlistas, que aún hoy siguen en activo reclamando la otra línea monárquica que se truncó porque a Fernando VII se le puso en la entrepierna. 

sábado, 18 de abril de 2020

El ídolo de Pachacámac, un caso excepcional de pintura poli cromáticatoria de España

Una investigación descubre que la estatua prehispánica andina de más de dos metros preserva trazos amarillos, blancos y rojos
El ídolo de Pachacámac en el Museo de sitio arqueológico de la zona. Rommel Angeles Falcon
Pachacámac, o “creador de la Tierra”, fue un dios capaz de predecir el futuro, venerado por el Imperio inca en los Andes (Perú). El amarillo, el rojo y el blanco son al menos tres colores con los que, entre el siglo VIII y IX, la civilización wari pintó una estatua de madera resistente de más de dos metros como símbolo de culto de este ídolo. La policromía identificada sobre este icono de la arqueología peruana constituye hoy el único ejemplo identificado con tal variedad de colores, según cuenta el estudio que se publica este miércoles en la revista científica PLOS ONE.
Lo que está claro es que una estatua de dos metros y 34 centímetros ha sido preservada y seguramente idolatrada durante 800 años 
En el pasado, varios investigadores pensaron que la figura tenía un solo color y que estaba hecha de la misma madera (Pouteria lucuma) que el resto de las obras del santuario arqueológico de Pachacámac, antiguo centro de devoción de 450 hectáreas ubicado a 30 kilómetros de Lima en la costa pacífica. La figura idolatrada desde hace más de 800 años sigue sin embargo unos patrones que se diferencian de los demás objetos.
Para empezar, esta estatua tendría que haber desaparecido durante la conquista de Hernando Pizarro en 1533. Los españoles negaron su importancia, compararon el oráculo sagrado con el diablo y quisieron destruir el vestigio. Marcela Sepúlveda, investigadora en el laboratorio de arqueología molecular y estructural de la Universidad de La Sorbona (LAMS) y principal autora del proyecto, explica que los conquistadores no entendían que se pudiese venerar “un trozo de madera sucio en una sala oscura”. La científica indica que no se puede saber realmente lo qué ocurrió. “Lo que está claro es que este objeto fue preservado e idolatrado durante 800 años, lo que constituye un hecho increíble hoy confirmado”, añade.
¿Es realmente el Ídolo de Pachacámac? Los debates persisten y nuevas hipótesis se dibujan. En 1938, entre los escombros del Templo Pintado, una figura de madera tallada con motivos iconográficos asimilados a la divinidad fue hallada e inmediatamente identificada como este ídolo que se creía desaparecido. 
Trazos inéditos de policromía
La nueva investigación ha descubierto que este ídolo presenta características novedosas e inesperadas. Lo que fue inicialmente interpretado como sangre ha resultado corresponder a restos de pintura que siguen ahí. “Es increíble. Podemos decir que es el único caso de policromía sobre madera en un objeto sagrado de tal relevancia y de los descubiertos hasta ahora”, prosigue Sepúlveda. “Esta práctica policroma fue más común en otros soportes como murales, metales o tejidos. Es escasamente conocido en iconos como estos”, asevera. 
La tecnología utilizada para observar la estatua. Inca project
La datación por radiocarbono también es un avance para el estudio del patrimonio peruano y ha permitido confirmar las hipótesis sobre su antigüedad. Para ello y realizar también su taxonomía, los arqueólogos han extraído una muestra de madera de un agujero de la parte inferior de la estatua. Por otro lado, las técnicas análisis utilizadas por los investigadores del CNRS (el Centro Nacional para la Investigación Científica francés), de la Universidad de la Sorbona y otras instituciones francesas constituye un aporte metodológico novedoso al no ser invasiva y destructora. Con un microscopio y varias técnicas de fluorescencia de rayos X identificaron, además del rojo, los pigmentos empleados en los dientes blancos de un personaje y los trazos amarillos de unos tocados. 
La historia de un mineral exclusivo
El blanco y el amarillo, unos colores también utilizados sobre los muros del Templo Pintado de Pachacámac, se producían con los pigmentos de minerales disponibles alrededor del lugar. Los pigmentos rojos vienen en parte del cinabrio, un mineral brillante que contiene un 85 % de mercurio y 15 % de azufre y se asocia al poder político y económico de quienes lo emplearon. “Nos sorprendió mucho encontrar este elemento ya que es un pigmento muy preciado y muy poco accesible, cuyo uso estuvo limitados a ciertos grupos de individuos”, comenta la experta. El cinabrio es poco común en la geología de los Andes y se encuentra a unos 380 kilómetros de Lima en la mina de Huancavelica. 
Cualquier descubrimiento sobre las prácticas artísticas de esta época es esencial para entender el pasado porque tenemos pocos vestigios en nuestras manos
Antes de ello, el cinabrio se había encontrado en otros contextos arqueológicos en Pachacámac y sitios en Los Andes desde el año 1500 antes de Cristo, aproximadamente. Se empleó para decorar la madera, el metal y otras pinturas murales. Más tarde, durante la época de los incas se utilizó en ciertas ocasiones como pintura corporal por miembros de la élite y guerreros que querían parecer más terroríficos. En Pachacámac, este mineral ya se había observado en el interior de los textiles y sobre máscaras funerarias.
Peter Eeckhout, profesor de arqueología precolombina en la Universidad Libre de Bruselas, asegura que los intercambios existen desde hace mucho tiempo entre las clases sociales más altas de diferentes localidades. "Es muy interesante que hayan utilizado cinabrio pero tampoco me extraña. Por ejemplo, nosotros ya hemos encontrado en Pachacámac plumas de pájaros provenientes de la Amazonia, es decir, de más de 1.000 kilómetros de distancia", relata.
Para Eeckhout, cualquier descubrimiento sobre las prácticas artísticas de esta época son esenciales para entender el pasado porque hay pocos vestigios entre las manos de los arqueólogos. "El ídolo de Pachacámac es claramente excepcional y sus colores resplandecientes dan nueva información sobre el arte antiguo", concluye. 

viernes, 17 de abril de 2020

¿Qué es el sexo kink? ¡Dale un toque atrevido a tus relaciones!

¿Te suena el término 'sexo kink'? ¿Qué es y a qué tipo de prácticas sexuales hace referencia? Te explicamos en qué consiste el sexo kink, cuáles son sus fundamentos y cómo convertirse en un 'amante kinky'. ¡Dale un toque salvaje a tus relaciones! 
La denominación 'sexo kink' proviene del inglés y hace referencia a las prácticas sexuales fuera de lo convencional. Es decir, el sexo kink engloba aquellas prácticas sexuales que añaden un toque de novedad y picaresca a las relaciones sexuales convencionales. Es un sexo atrevido, espontáneo, explosivo y algo pervertido que, a menudo, se lleva a cabo con complementos y juguetes sexuales. 
Las personas que practican el sexo kink se caracterizan por tener una mente abierta y tolerante, con tendencia a la innovación y sin miedos a los prejuicios y los tabúes. Son personas a las que les gusta experimentar y descubrir. Pero, cuidado, no se trata de gente amante del sadomasoquismo ni de prácticas sexuales que puedan conllevar dolor. Es importante tener claro que en cualquier momento se puede decir que no.
Algunos psicólogos han analizado el sexo kink y las personas a las que les gusta practicarlo. Es el caso de Richard Sprott, psicólogo de la Universidad Estatal de California en East Bay (Estados Unidos) y DJ Williams, sociólogo de la Universidad de Idaho (Estados Unidos). Ambos investigadores han llegado a la conclusión, tras analizar a personas amantes de este tipo de sexo alternativo, que practicar el sexo kink requiere tiempo, cierto nivel de habilidad y experiencia. 
Destacan que las personas que han practicado este tipo de sexo poco convencional se sienten "abrumadas". Lo explican en declaraciones a los medios de comunicación: "Más del 90% muestra emociones positivas, libertad, placer, sensación de aventura, alivio del estrés y relajación y una forma motivadora de expresión".
¿Cuáles son las 3 claves del sexo kink?
El principio básico del sexo kink es la espontaneidad y los amantes de este tipo de prácticas sexuales adoran el "aquí te pillo, aquí te mato". Para ellos, cualquier momento es bueno para dejarse llevar por la pasión y el disfrute sexual en todo tipo de escenarios y situaciones, que pueden conllevar riesgo o posibilidad de ser pillados por otra persona. 
Las tres claves del sexo kink son:
Fantasear: la fantasía es fundamental a la hora de disfrutar de esta modalidad y es importante que ambos miembros de la pareja sean capaces de crear escenarios excitantes en su mente. El poder de la imaginación resulta básico para el sexo kink. 
Comunicar: para que ambos miembros de la pareja disfruten al máximo, la comunicación entre ellos es básica para practicar esta modalidad de sexo. Ambos tienen que saber qué gusta y qué no al otro, cuáles son sus fantasías, etc.
Jugar: en el sexo kink hay que disfrutar jugando, probando y experimentado cosas nuevas. Además, se pueden utilizar diferentes juguetes eróticos y complementos para hacer realidad las fantasías, como un 'Satisfyer' o un látigo y unas esposas, por ejemplo.
¿Cómo convertirse en un amante 'kinky'?
Existen algunas reglas para que, si lo deseas, puedas iniciarte en el sexo kink y convertirte en todo un amante 'kinky'. ¡Toma nota!
·       Debes saber fantasear, crear imágenes mentales y dejarte llevar por ellas. 
·       Debes tener muy claro qué te motiva sexualmente y qué elementos te gustaría que formaran parte de la relación sexual con tu pareja.
·       Debes estar abierto a dejarte llevar por el juego sin prejuicios. 
·       Debes estar dispuesto a innovar y probar cosas nuevas en el ámbito sexual.
·       Debes tener la confianza suficiente con tu pareja para expresarle tu deseo de experimentar. 
·       Debes consensuar con tu pareja las reglas del juego a seguir. 
·       Es importante que no tengas demasiadas expectativas. Es mejor ir creando pequeños retos con los que las dos partes se sientan cómodas. 
·       Debes expresar a tu pareja qué te gusta y qué no, independientemente de lo que la pareja espera y de manera respetuosa y abierta.

jueves, 16 de abril de 2020

El encierro pasa factura en la báscula

La falta de actividad física y el consumo de productos poco saludables auguran un aumento de peso

Largas colas en el un supermercado en Majadahonda (Madrid) Carlos Rosillo Antúnez
El confinamiento dejará huella en la báscula y en la salud de los ciudadanos. Entre dos y cinco kilos de más y un incremento de los índices de sobrepeso y obesidad, según los expertos consultados, será la factura que pagarán los ciudadanos por estas semanas de encierro. El estrés emocional y los problemas económicos derivados de la gestión de la pandemia abocan al consumo de productos poco saludables, como muestra el incremento en la compra de harina (un 196%) o de alcohol (un 57%). La falta de actividad física corona unos hábitos de vida que ponen en riesgo la salud.
La pandemia se ha convertido en un cóctel perfecto de factores de riesgo, en niños y adultos. La ausencia de ejercicio físico, las horas delante de las pantallas, el consumo de alimentos procesados para matar el estrés, el miedo o el aburrimiento. Todo ello configura el caldo de cultivo perfecto para disparar la báscula y elevar, más si cabe, las cifras de exceso de peso. “Lo esperable es que aumente entre tres y cinco kilos. La lucha contra la obesidad es un castillo de naipes. En pocos días puedes perder lo que habías conseguido en meses”, apunta Albert Goday, jefe de sección del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital del Mar de Barcelona. El 17% de los adultos y el 10% de los niños padecen obesidad en España.
A falta de datos o estudios concluyentes sobre el impacto que tendrá el confinamiento en el peso, los expertos hacen sus estimaciones, aunque con prudencia. Según la Sociedad Española de la Obesidad (Seedo), los niños y adolescentes pueden aumentar de peso un 5%. “Es bastante previsible que haya un aumento de peso. En un mes de confinamiento, con que aumentes en 200 kilocalorías el consumo, que no es nada, ya es un kilo más”, advierte Francisco Tinahones, presidente de la Seedo. Esas 200 kilocalorías adicionales se consiguen, por ejemplo, comiéndose diariamente varias galletas, explican desde la Seedo.
La compra de harina ha crecido un 196% y la de alcohol, un 57%
Eduardo Iglesias, coordinador del grupo de investigación Intervenciones Traslacionales para la Salud de la Universidad de Oviedo, es uno de los investigadores que ha empezado a medir el impacto del confinamiento en los hábitos alimentarios. “Queremos saber la percepción subjetiva del cambio, si hacen más o menos ejercicio, si duermen más, si comen más de esto o de lo otro, y, sobre todo, por qué”, explica. Con datos de 3.000 personas, los resultados preliminares arrojan cambios en los hábitos de la gente en esta etapa. “Se ven consumos mayores o menores de determinados alimentos. Uno de los motores que generan estos cambios es lo relativo a la actividad física y hemos visto que se polariza: hay más gente que no hace nada y más gente que hace deporte”, señala. El estrés y el aburrimiento también son motores de cambio, explica el investigador. “Aunque no necesariamente significa comer más. Pueden estar nerviosos y comer menos”, matiza.
Según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, la compra de chocolate ha aumentado hasta un 60% en la tercera semana de confinamiento. Los snacks y frutos secos, por su parte, han subido también hasta un 61%; y la cerveza y otras bebidas espirituosas, en torno al 42%. “Cuando estás en situación de estrés, depresión y aburrimiento se producen ingestas compensatorias para subir los niveles de serotonina. Esto genera pulsiones alimentarias hacia productos que provocan satisfacción, como la grasa y el azúcar.
Se produce una sensación de alivio y hace de ansiolítico, como el consumo moderado de alcohol, que genera una secreción de endorfinas que tiene el mismo efecto”, explica Javier Aranceta, presidente del comité científico de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria.
Los expertos auguran un incremento de la prevalencia del sobrepeso y la obesidad. “El organismo siempre ahorra energía. Lo que podemos retroceder estas semanas en peso tardaremos bastantes meses en volver a bajarlo”, explica Goday. El endocrinólogo es el principal investigador de una revisión científica que concluye que ocho de cada 10 hombres y el 55% de las mujeres tendrán sobrepeso u obesidad en 2030.
El confinamiento ha desperezado las capacidades culinarias de los ciudadanos, pero no siempre hacia comidas saludables. De hecho, la compra de pescado fresco ha bajado y la de azúcar y cacaos ha subido un 60% y un 30%, respectivamente.
“Para ocupar el tiempo, estamos cocinando más. Quizás comemos más sano, pero también descuidamos las cantidades”, apunta Rocío Basanta, psicóloga del Grupo Gallego de Tratamiento de la Obesidad Grave. Dejar de vestirse, apostilla la experta, tampoco ayuda a tomar conciencia del peso individual. “Muchas personas descuidan la ropa y están todo el día en chándal y pijama. No cuidas tanto tu aspecto, que es cuando te das cuenta de si subes de peso o no”, señala. La psicóloga aconseja vestirse y ponerse como reto no subir de peso, también usar recipientes para comer que permiten ver cuánto se está ingiriendo. “Un error que cometimos fue acumular comida en casa por miedo al desabastecimiento. Esas son compras insensatas y poco sanas. Hay que comprar con prudencia”, advierte.
“Lo esperable es que se suba entre tres y cinco kilos”, calcula un médico
El parón económico que causa el confinamiento también es un factor de riesgo. Por el impacto de una eventual crisis monetaria de muchas familias. Y los augurios económicos no son buenos. “Hay una relación directa. La obesidad se asocia al nivel socioeconómico y es más alta en las clases desfavorecidas. Además, los alimentos más saludables son más caros”, zanja Tinahones.
Los profesionales temen, especialmente, que se descompensen las personas que ya están diagnosticadas de obesidad o sobrepeso. De entrada, ya son un colectivo de riesgo para muchas enfermedades sobrevenidas, también para la infección por coronavirus. Y el hecho de que los hospitales hayan suspendido consultas presenciales de otras especialidades para contener la pandemia puede poner en peligro la adherencia de estos pacientes al tratamiento. “Un factor que se asocia a que el curso clínico vaya bien es la frecuencia de la visita médica: la respuesta es mejor cuantas más visitas. Si podemos contactar menos con los pacientes, el peso va a subir, aunque intentemos reconvertirnos a la telemedicina. La visita directa siempre tiene capacidad de adherencia”, apunta Goday. Coincide Aranceta: “Esta falta de recordatorio y evaluación puede hacer que estos pacientes se despisten. Más de la mitad de los que tienen obesidad y sobrepeso van a aumentar la masa corporal, y los que estaban en tratamiento perderán adherencia”.
Hacer ejercicios en casa, sentadillas o flexiones, y ser disciplinados con la comida son algunas de las propuestas de los expertos. Y, sobre todo, insiste Basanta, “ponerle remedio y no dejarse ir” cuando pase el confinamiento.
Estudios en marcha ahora desvirtuados
El confinamiento también ha provocado que se desvirtúen las intervenciones iniciadas en el marco de estudios científicos. “Esos estudios los seguimos haciendo, pero ya se ve una diferencia importantísima desde el mes antes del confinamiento.
Una persona con una dieta hipocalórica y mediterránea, que estaba perdiendo entre tres y cuatro kilos, ahora ya nos damos con un canto en los dientes si no suben de peso”, admite Tinahones. El estudio Predimed, sobre el estilo de vida y la dieta mediterránea, sigue a 6.000 personas. A propósito de la dificultad de seguir a los participantes debido a la suspensión de las consultas presenciales en los hospitales por el coronavirus, esta investigación también se ha resentido. “Nuestra gran preocupación es que perdamos lo que hemos conseguido en estos tres o cuatro años. Intentamos ver si podíamos seguir con las visitas presenciales y, cuando vimos que no, miramos de hacerlo a través de un soporte telemático”, explica Goday. En cualquier caso, insiste Tinahones: “Los pacientes en estudios que están con medicación e intervención dietéticas, intentamos que sigan adelante”.

miércoles, 15 de abril de 2020

'El Decamerón', la novela del siglo XIV que describió la situación actual


El Decamerón | Alianza
Andrés Amorós ha decidido recuperar El Decamerón, la novela que describe una situación muy cercana a la actual. Giovanni Boccaccio cuenta la historia de diez jóvenes florentinos, siete mujeres y tres varones, que huyendo de la peste de 1348 deciden refugiarse en una villa en el campo. Durante catorce días, para pasar el rato durante las calurosas horas de sobremesa, deciden contarse diariamente, salvo sábado y domingo, cuentos por turno.
Boccaccio describe una situación muy cercana a la que vivimos por culpa de la pandemia de coronavirus, como la cuarentena. En estas páginas, se dan millones de muertos. El Decamerón no es La Peste de Camus, símbolo de enfermedad moral.
En este periodo, nace un nuevo género literario en occidente, lo que llamamos "novella", es decir, la novela breve, como las Novelas Ejemplares de Cevantes. Apenas existía en Grecia y Roma, con excepción de obras como Asno de oro o Satiricón. Son cuentos folclóricos que llegan de Oriente (India, Persia, Arabia).
Tienen un problema de estructura porque son una colección de cuentos sin armonizar. Sin embargo, aparecen tres obras que consiguen convertir la colección de cuentos en una novela unitaria: en España, El conde Lucanor de Don Juan Manuel; en Inglaterra, los Cuentos de Canterbury de Chaucer; y en Italia El Decamerón de Boccaccio.
Esta nueva literatura va dirigida a un nuevo lector: a los burgueses (ciudadanos de los burgos) y mujeres. Es una literatura para divertir, ya no es épica ni moralizante.
Boccaccio era un humanista, admirador de Dante y Petrarca, y escribió obras en latín, en verso y eruditas. "Decamerón" (1351-3), significa "diez días" y está inspirado en el "Hexamerón" de san Ambrosio. Hay muchas ediciones de este libro (Austral, Cátedra Letras Universales, Alianza).
En el prólogo cuenta las circunstancias:
¡Cuántos valiosos hombres, cuantas hermosas mujeres, cuantos jóvenes gallardos, a quienes Galeno, Hipócrates o Esculapio hubiesen juzgado sanísimos, desayunaron con sus parientes, compañeros y amigos, y llegada la tarde, cenaron con sus antepasados, en el otro mundo!
Además de divertirnos, de este libro se puede extraer una lección: el dios que rige el mundo es Eros, el del amor, pero sólo los listos logran ser felices.